El agua en la infancia. ¿Cuál es la más adecuada para bebés y niños?

nino_bebe_agua_bezoya_150.jpgYa sé que para muchos puedo parecer una madre histérica. Cada vez que llega el verano, me entran los siete males sólo de pensar que el agua para preparar los alimentos de mi niño no sea de buena calidad.

Y surgen las preguntas de todas las madres: ¿puede beber agua del grifo? En el caso de las aguas embotelladas ¿vale cualquier tipo?, ¿cuánta agua debe beber?…

Buscando información sobre este tema, me quedé más tranquila cuando leí sobre lo que recomiendan los expertos: si el agua de la red pública está bien controlada y clorada, basta con hervirla un minuto para eliminar bacterias y virus. En el caso de las aguas embotelladas, no es necesario puesto que no contienen gérmenes y patógenos.

Y dentro de esta segunda opción – agua mineral – descubrí que no todas las aguas son adecuadas para el consumo por parte los más pequeños. Se pueden distinguir tres tipos de aguas: aguas preparadas, aguas de manantial y aguas minerales naturales. Sólo éstas últimas tiene una composición mineral equilibrada y constante, y por tanto pueden indicar ese nombre en su etiqueta. De acuerdo con las indicaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP), las aguas de mineralización débil, como el agua Bezoya, son la opción más saludable para los bebés.

Muchas de vosotras os preguntaréis por qué. Parece que este tipo de agua es ideal para la preparación de alimentos infantiles, y en especial para los biberones, ya que al ser baja en sales no altera la composición de las leches. Su baja concentración en sales, además, no sobrecarga los riñones de los lactantes -todavía inmaduros- por lo que es el agua más conveniente para beber.

Ya se sabe : El agua es la única bebida imprescindible del ser humano.

En vuestro caso, ¿utilizáis agua del grifo o envasada para dar a vuestro hijo? ¿qué tipo de agua embotellada creéis que es mejor?

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EN LA PISCINA CON LOS NIÑOS

copia-de-nina-buceando.JPGAh, ¡qué maravilla aquéllos tiempos de mujer sin ataduras en los que quedaba con mis íntimas para ir a la piscina. Biquini nuevo, revista para amenizar el tostadero y a meter barriga por si surgía algún ligue.

Así estaba yo, en mi nube, mientras soportaba la cola para sacar la entrada de la piscina en el polideportivo de mi barrio, con más de 35º a la sombra.
-Maaamii!!
Con semejante alarido regresé a la cruda realidad en cuestión de segundos.
-Que me muero de caaalooor!! -me recriminó Sarita con cara de tragedia como si la estuviera llevando al patíbulo.
-Ya cariño, paciencia que en seguida entramos –le mentí con descaro cronometrando la media hora que todavía nos quedaba de espera.
-Quero pis, quero pis, quero pis!!! –empezó a berrear Álex a la par que me tiraba del pareo hasta dejarlo a la altura de mis tobillos.
Antes muerta que abandonar la cola y perder el turno (sí queridas, os aseguro que después de una hora bajo el sol a la gente se le anula el sentido de solidaridad y les prima el lema de “Quien fue a Sevilla perdió su silla”). Se ve que con estas reflexiones se me fue el santo al cielo porque cuando fui a poner al niño a hacer sus cositas ya me lo encontré con el bañador  empapado.
“Relax, Lupe, relax”, me dije al notar que empezaba a calentarme.

Para hacéroslo más corto, debían de ser las tres de la tarde cuando por fin logramos entrar, casi en estado de deshidratación. Sarita y Álex salieron como una exhalación hacia la piscinita de niños mientras yo los perseguía como una loca arrastrando la macrobolsa con toallas, manguitos, cremas, chanclas y demás enseres. El resto de la tarde lo pasé untando a mis enanos con protector para evitar el abrasamiento, refrescándome los pies en un agua tipo caldo, y mirando de reojo al vigilante cachitas (huum…juraría que era mayor de edad), que alguna alegría hay que darse al cuerpo después de un día tan estresante.

¿Qué planes hacéis con vuestros hijos para soportar los rigores estivales? ¿Os da tiempo a bañaros en la piscina de adultos cuando vais con los niños?

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Una mascota: ¿el mejor amigo de los niños?

Mascotas y niños: ¿Cómo explicar el fallecimiento de la mascota a los niños?Recuerdo que cuando era pequeña me regalaron un pollito rosa fucsia. ¡Dios mío, qué ilusión me hizo! Lo tenía en una caja de zapatos en el cuarto de baño y le echaba pienso todos los días. Una mañana mi madre me dijo que el pollito se sentía muy solo en casa y por eso lo habían llevado a una granja con otros animalitos. Sí amigas, efectivamente, la mascota había pasado a mejor vida pero mi madre prefirió maquillar la realidad para no herir a su pobre hijita.

Pero volvamos al presente. Aunque yo soy mujer de asfalto tuve que tragarme todas mis fobias cuando la semana pasada salió Sarita del cole con una inusual cara de felicidad:

-Mira mami, ¡solo había 2 caracoles en todo el huerto y la profe nos los ha dado a Pablo y a mí para que los cuidemos!

No tengo palabras para expresar el vuelco que me dio al estómago cuando vi al pobre bicho reptando por el borde de la maceta a punto de subir por el bracito de mi preciosa niña. Ella, tan natural, lo agarró por la caracola para volverlo a depositar en el fondo de su “nueva casa”.

“Relájate Lupe: Es bueno que Sarita vaya asumiendo responsabilidades. Que aprenda lo que es tener que ocuparse de algo o de alguien”, me dije intentando recuperar el aliento. Pero al llegar a casa le supliqué a mi chico que le hiciera a Margarita (pues ya habíamos bautizado al caracol) una casa con techo, a ser posible hermética, para poder dormir tranquila.

Pues bien, parece que nos pasamos con el hermetismo porque el pobre bicho amaneció cadáver. Ahora el trago era contárselo a la niña. Opción A) Mentir como lo hizo mi madre con el pollo fucsia. B) Contar al verdad y que Sarita asumiera lo que es el ciclo de la vida. Al final optamos por esto último, y creo que me quedé yo más afectada que mi hija, que se limitó a un “Ah, vale” ante la terrible noticia. Total que mi nueva angustia es “Oh Dios. ¿Será que mi hija no tiene sentimientos?”

¿Le dejáis a vuestros niños tener mascotas en casa? ¿Se han tenido que enfrentar a la muerte de alguna de ellas?

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