6 prácticos consejos para la llegada a casa con bebés gemelos o mellizos

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Los primeros días son los más difíciles paras las familias múltiples. Al principio cuesta un poco organizarse con los dos bebés: la casa, la pareja, la familia,… Sin embargo, los padres pronto empiezan a tener práctica y a sentirse más seguros.

La llegada a casa con bebés gemelos o mellizos varía de unas familias a otras en función de cómo haya sido el parto.

Algunos bebés no llegan a casa al mismo tiempo. La mitad de los embarazos múltiples son prematuros. A veces puede ocurrir que uno de los bebés (o los dos) necesite incubadora. Esta circunstancia es especialmente difícil para los padres múltiples por diferentes razones:

  • La lactancia materna múltiple puede resultar más complicada.
  • El hecho de permanecer en la incubadora produce nerviosismo en los padres. 
  • Los padres se sienten «visitas» durante la estancia de su bebé en el hospital.

En otras ocasiones, los padres llegan a casa con los dos bebés a la vez. Al principio, las madres primerizas de gemelos o mellizos pueden sentirse un poco más inseguras que las que ya han sido madres. Tener dos bebés a la vez supone un gran cambio ¡y doble trabajo!

Las familias múltiples pueden hacer exactamente lo mismo que las madres de un solo bebé. La única diferencia entre tener uno o dos o más bebés es que el trabajo es doble y el tiempo el mismo.

Entonces, ¿cómo organizarse con los dos bebés al volver a casa?

6 consejos prácticos para la llegada a casa con gemelos o mellizos

1. Céntrate en los bebés, no en la casa

Al llegar a casa, muchas madres múltiples quieren seguir responsabilizándose de todo, como hacían antes de tener a los bebés gemelos o mellizos.

No obstante, ahora lo más importante es atender sus necesidades: alimentarlos, cambiarlos, bañarlos, etc.

¡No te agobies si la casa está más desordenada! Poco a poco, las familias múltiples se van organizando. Pide a algún familiar (hermano/a, madre, amiga,..) que te ayude durante los primeros días.

2. Organiza las visitas de familiares y amigos

Los partos múltiples despiertan mucha curiosidad dentro de nuestro entorno. ¡Todos quieren conocer a los bebés!

Por esta razón, las visitas también pueden ser un elemento de estrés para las familias múltiples.

Si esta situación os agobia, intentad planificarlas con anterioridad, nuestros familiares y amigos lo entenderán.

3. Busca tiempo para ti y tu pareja

Probablemente durante los primeros días te falten «manos» y tiempo para ti y tu pareja. Pero recuerda… ¡siempre podemos encontrar un momento para nosotros!

Por ejemplo, aprovecha los momentos de sueño de tus bebés para descansar. Esto nos ayudará a recuperar fuerzas, volver a la normalidad y a adaptarnos al hecho de criar a dos bebés a la vez.

No siempre ocurre, pero algunas madres múltiples pueden experimentar sentimientos negativos, contradictorios, al principio. Si esos sentimientos se prolongasen en el tiempo, se debe consultar con un especialista. ¡Podría tratarse de una depresión postparto!

4. Comparte tiempo con cada uno de los bebés

El hecho de pensar que los bebés han compartido útero no significa que sean iguales. Cada bebé tiene su carácter y temperamento.

Intenta dedicar un ratito para cada uno de tus bebés a solas, por pequeño que sea.

Así, con cada uno irás estableciendo una relación individual, fundamental para el desarrollo emocional de tu hijo.

5. Registra y anota cada uno de sus cuidados

Con los agobios y el estrés puede ocurrir que olvidemos cuál era el bebé que ha tomado un pecho, un medicamento determinado, etc. 

Para ello, se recomienda anotar en una libreta, excel, documento… las cuestiones relacionadas con los bebés.

6. Dedica un tiempo a los hermanos mayores

Distintivo para el mejor hermanoTener un hermanito no siempre es fácil para el hermano mayor.

Pero si de golpe tenemos 2 nuevos hermanos, la situación puede volverse todavía más difícil.

Si ya tenemos hijos, conviene dedicarles algo de tiempo, y encontrar un ratito para ellos.

Cuando lleguemos a casa con los bebés gemelos o mellizos, también podemos tener un detalle con él y crear un distintivo especial para ese día que lo haga sentirse integrado, no desplazado.

Por ejemplo, un sello, un certificado que ponga: El Mejor Hermano.