¿De quién depende la decisión de vacunar: pediatras o padres?

23

Consulta esta interesante entrevista al Dr. Josep Marès sobre quién recae la decisión de vacunar a los bebés y niños: ¿pediatras o padres?

Pregunta: La decisión de vacunar o no a los niños depende de los padres. Sin embargo, el hecho de que algunos niños no se vacunen puede afectar al resto de la población. ¿Debería regularse el hecho de vacunar a los hijos? ¿Qué opinión le merece este asunto?

Respuesta: Si los padres, las familias, la comunidad conocieran el riesgo que representan todas las enfermedades infecciosas que podemos evitar con la vacunación, tuvieran una percepción adecuada sobre la posibilidad real de padecer estas enfermedades, no exentas de complicaciones y mortalidad, y fueran conscientes del gran beneficio que ha representado la vacunación, tanto para la persona vacunada a nivel individual como el beneficio colectivo para la sociedad al reducir muy significativamente, y en algunos casos eliminar, estas enfermedades infecciosas, entenderían que la vacunación no es solo algo deseable sino esencial para nuestra salud.

En estas condiciones, sería ideal que la población, consciente de este beneficio, desee y acepte la vacunación, sin necesidad de establecer normas que obliguen a la vacunación, obligatoriedad que siempre acaba generando rechazo cuando personas o colectivos consideran que interfiere con la libertad personal de decisión.

Por esta razón, considero que en nuestro medio la vacunación debe ser una recomendación sanitaria que la población, bien informada, debería desear y aceptar. No obstante, cuando en determinadas situaciones la falta de vacunación pueda generar un riesgo para otras personas de un colectivo o de la comunidad, puede exigirse la obligatoriedad, y así lo contempla nuestra legislación.

P: ¿Qué ocurriría si todos los padres dejásemos de vacunar a los niños?

R: Si dejamos de vacunar, las enfermedades infecciosas que hemos conseguido eliminar o reducir muy significativamente gracias a la vacunación volverán a ser prevalentes en nuestra sociedad y volveremos a padecer sus consecuencias, con sus complicaciones, gravedad y mortalidad.

P: ¿Se han producido rebrotes de enfermedades que se habían conseguido erradicar en España? En caso de haberlas, ¿cuáles son?

R: Excepto la viruela, ninguna otra enfermedad ha sido erradicada de la tierra y, por tanto, el riesgo de contraerlas persiste.

Mientras se mantiene una elevada tasa de vacunación en una comunidad, las enfermedades que las vacunas previenen pueden eliminarse o reducirse en la misma. Cuando se deja de vacunar, estas enfermedades reemergen.

Sólo con reducir el porcentaje de vacunados en una comunidad, y que existan bolsas de población no vacunada, es suficiente para que las enfermedades reaparezcan. Este es el caso del sarampión y de la tos ferina en nuestro país.

La situación del sarampión y la tos ferina en España

Esta situación ha sucedido de forma similar en Europa, declarándose más de 30.000 casos en 2011, con 8 niños fallecidos y 27 casos con encefalitis, una grave complicación neurología que produce el sarampión en 1 de cada 1000 casos, aproximadamente. El 98% de estos casos eran personas no vacunadas correctamente.

En la década de 1970, antes de la vacunación sistemática frente al sarampión, en España se producían en nuestro país entre 100.000 y 200.000 casos de sarampión cada año.

A partir de 1981, se inició la vacunación masiva con una reducción drástica de esta enfermedad, llegándose a declarar sólo 20 casos en 2004, viéndose como posible eliminar el sarampión en España para el 2010. Desafortunadamente, debido a la presencia de bolsas de población no vacunada el sarampión se ha ido incrementando desde entonces, produciéndose cerca de 2000 casos en España en el año 2011.

También se ha producido desde 2004 un incremento constante de casos de tos ferina en España (también en Europa y EEUU), llegándose a producir en 2011 una tasa de casos declarados 5 veces superior a la de los años anteriores. Cabe recordar que la tos ferina es extremadamente grave en lactantes menores de 6 meses, aún no protegidos ya que están en proceso de vacunación, con graves secuelas neurológicas y con una mortalidad a esta edad cercana al 1%.

Desafortunadamente, cada año se están produciendo fallecimientos por tos ferina en lactantes menores de 6 meses en nuestro país.