Los niños también son víctimas de la violencia de género, ¿cómo les afecta?

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En España, la Ley de Protección a la Infancia y Adolescencia (Ley 26/2015, que entró en vigor en julio de 2015) reconoce a los niños por primera vez como víctimas de la violencia de género. Gracias a esta ley podremos observar importantes cambios, como la potestad de los jueces para prohibir la aproximación del padre a los niños, para suspender la patria potestad o suspender el régimen de visitas del progenitor maltratador. Asimismo, se favorecerá la custodia del menor con su madre y se decretarán medidas cautelares de protección del menor y se evaluarán los efectos de esta situación de maltrato en los niños. La violencia de género es una forma de maltrato infantil que produce consecuencias graves en el desarrollo físico y emocional del niño.

«Un niño de 2 años llamaba a su madre «puta» porque creía que se llamaba así; su padre lo hacía», declaración recogida en el informe Atención a los Niños y Niñas Víctimas de Violencia de Género, realizado por Save the Children.

La violencia de género es una forma de violencia contra la mujer que se manifiesta de diferentes formas: violencia física (golpes, bofetadas, empujones, …), violencia psicológica (control, dominio,…) y violencia sexual (mutilación genital femenina, acoso sexual, matrimonios forzados, intimidación en el trabajo, turismo sexual, embarazos forzados).

Este tipo de violencia es una forma de control sobre la mujer por razón de género. Se da en todos los ámbitos sociales y en todos los países del mundo. El único matiz que lo diferencia de la violencia doméstica es que esta forma de violencia se reserva al ámbito familiar, donde el agresor suele ser la pareja (o padre) y las víctimas la mujer (o madre) y los hijos.

Los hijos todavía son las víctimas invisibles. Vivir y crecer en un ambiente de violencia (en cualquiera de sus formas) produce una serie de consecuencias graves en el desarrollo físico y emocional del niño. En ocasiones, asumen una responsabilidad diferente a la que deberían: pasan de ser cuidados a «cuidadores», en el mejor de los casos. En el peor, pueden reproducir los mismos patrones de conducta que sus padres. De hecho, si estos niños no son atendidos por profesionales, tienen muchas más probabilidades de repetir estos patrones en la edad adulta, es decir, pueden convertirse en «futuros maltratadores».

¿Cuáles son las consecuencias de la violencia de género en los niños?

Se ha demostrado que ser víctima de violencia de género tiene repercusiones muy graves en la salud y en el desarrollo de los niños. Algunas de ellas son:

  • Retraso en el crecimiento (fallo de medro,…)
  • Alteraciones en el sueño (insomnio, pesadillas,…)
  • Alteraciones en la alimentación (anorexia, bulimia, inapetencia,…)
  • Disminución de las habilidades motoras (regresiones como enuresis, encopresis,…)
  • Graves alteraciones emocionales (ansiedad, depresión, baja autoestima, tristeza,…)
  • Algunos problemas cognitivos (retraso en el lenguaje, bajo rendimiento escolar,…)
  • Problemas de conducta (problemas de socialización, aislamiento, agresividad, TDAH, dependencia a tóxicos,…)

Además, desde el punto de vista emocional, los niños pueden:

  • Sentirse desprotegidos y vivir la vida como una situación amenazante.
  • Sentirse culpables por la situación y por la no intervención durante el momento de la agresión.
  • Negar la situación de violencia en el ámbito familiar o restar importancia a lo vivido.
  • Normalizar el sufrimiento y la agresión como modos naturales de relación.
  • Establecer relaciones sentimentales precoces, basadas en los mitos del amor romántico.
  • Percibir intenciones hostiles en los demás y responder de forma violenta como mecanismo de defensa.

Teléfono de ayuda

Fundación ANAR:900 20 20 10