Semana 36 de embarazo: el feto se inmuniza frente a ciertas enfermedades

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La semana 36 de embarazo es la última semana en la que si el bebé naciera, se le consideraría prematuro. Alrededor de esta semana, el feto comienza a recibir anticuerpos de su madre a través de la placenta. Así pues, comienza a inmunizarse frente a algunas enfermedades. La madre tendrá que realizarse una prueba de laboratorio para descartar la presencia de alguna infección en el canal del parto.

La semana 36 de embarazo es la última semana antes de que se considere que el embarazo ha llegado a término.

Así pues, si el bebé nace en esta semana, se considera prematuro. Sin embargo, si naciese la siguiente, se consideraría un bebé nacido a término.

En esta semana de embarazo, el futuro bebé pesa unos 2.600 gr y mide 48 cm, aproximadamente.

Una característica del desarrollo del feto esta semana, es que comienza a inmunizarse frente a algunas enfermedades.

Las vacunas y la leche materna reforzarán el sistema inmunitario del bebé durante sus primeros meses de vida.

El tamaño del vientre de la embarazada no para de aumentar. De hecho, estas últimas semanas crece a gran velocidad.

En este artículo sobre la semana 36 de embarazo:

El feto en la semana 36

El feto en la semana 36 de embarazo

Alrededor de la semana 36 de embarazo, el feto comienza a adquirir inmunidad frente a algunas enfermedades. Estas defensas se las transmite la madre a través de la placenta.

A partir del cuarto mes de vida, estos anticuerpos se agotan y el bebé puede empezar a padecer algunas enfermedades. Los bebés alimentados con leche materna están protegidos durante más tiempo, porque la madre le transmite anticuerpos a través de la leche.

Desde el nacimiento, además, el bebé crea anticuerpos a partir de las vacunas que se le administran, siguiendo el calendario de vacunación.

El feto tiene ya una piel estirada y sonrosada y ha acumulado ya grasa suficiente bajo la piel para protegerse de la pérdida de calor cuando nazca.

En la zona de los hombros, el cuello y alrededor de los riñones principalmente se acumula una grasa parda (diferente de la vérnix caseosa) que le servirá para que cuando salga al mundo exterior no acuse los cambios de temperatura.

Se trata de una grasa que debido a su composición se consume rapidamente y cuya misión es producir calor y evitar que se resfríe en los primeros días. Luego desaparecerá.

La embarazada en esta semana

La embarazada de 36 semanas comienza la recta final de su embarazo. En estas últimas semanas de embarazo, el aumento de peso de la madre suele ser más rápido y notorio.

Algunas mujeres engordan alrededor de medio kilo a la semana durante casi todo el tercer trimestre de embarazo. Alrededor de la mitad de este incremento se destina al aumento de peso del feto. En las últimas semanas de embarazo, el futuro bebé aumenta unos 200 gr a la semana.

En esta semana el feto inicia el encajamiento en la pelvis, por lo que la madre puede sentir que la parte superior de la barriga ha bajado, disminuyendo la dificultad para respirar.

Al descender hacia la pelvis y empezar a encajarse, el bebé se mueve mucho menos,  ya que su espacio dentro del vientre materno cada vez es menor y tiene menos movilidad.

Visitas al ginecólogo

A partir de ahora es conveniente visitar al ginecólogo cada semana, de esta manera habrá un mayor control de la evolución de tu embarazo en estas semanas críticas.

En torno a la semana 36, la embarazada debe realizarse un exudado vaginal y rectal. Esta prueba sirve para detectar o descartar la existencia de alguna infección en el canal del parto. En caso de existir infección, el ginecólogo administrará el tratamiento adecuado para cada tipo de infección.

También es el momento de conocer a tu matrona y empezar a realizar los ejercicios de preparación al parto.

Síntomas y molestias de la embarazada

Probablemente padezcas más acidez de estomago a partir de esta semana y aunque lo normal es no ganar peso si puede ser que te sientas más torpe al caminar o moverte. 

Ten en cuenta que el útero es hasta mil veces más grande que en su tamaño normal y debido a que se encuentra bajo las costillas, comprime los pulmones provocando mayor cansancio y dificultad para respirar.

Es recomendable que a la hora de dormir te recuestes sobre el lado izquierdo para favorecer la circulación sanguínea.

El síndrome del nido

Se llama síndrome del nido a un afán que se desencadena en las mujeres embarazadas a partir de la semana 36 o durante el último mes de embarazo por el que se dedican a ordenar y poner a punto la casa y la habitación del futuro hijo.

Es conveniente no dejarse llevar por este impulso de limpieza para evitar agotarse o ponerse nerviosa.

Vídeo de esta semana