Niños ambidiestros o con lateralidad cruzada o contrariada

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La lateralidad se desarrolla durante los primeros años de vida del niño. Cuando la lateralidad no se desarrolla adecuadamente podemos encontrarnos con niños ambidiestros, con lateralidad cruzada o contrariada. Estas tres formas de dominancia cerebral dificultan el aprendizaje infantil y, si las observamos en nuestro hijos, debemos informarnos de cómo ayudarles a definir su lateralidad.

Los niños que presentan desorganización en su lateralidad son aquellos a los que les cuesta mucho reconocer la izquierda y la derecha (cuando ya tienen edad para ello, más allá de los 6 años), o que no se ubican en el espacio cuando les damos instrucciones (por ejemplo: «tráeme las tijeras que están encima del mueble de debajo de la tele»).

Pero también son aquellos niños que siguen silabeando al leer (a pesar de haber aprendido hace ya tiempo), que no consiguen hacer una lectura comprensiva, que realizan inversiones (escribir b por d, leer p en lugar de q) tanto en la lectura como en la escritura, que parecen desbordados por tareas escolares simples y por lo general, no presentan tanto problema cuando se realizan ejercicios de forma oral.

La corteza cerebral se encarga del aprendizaje consciente y una vez que la tarea está asimilada, se automatiza su ejecución y pasa a estar controlada por otras estructuras cerebrales.

¿Qué ocurre cuando la lateralidad no está bien definida en el niño?

Cuando la lateralidad no está bien definida, el aprendizaje se vuelve muy costoso, consume mucho tiempo y como no acaba de asimilarse, sigue siendo un proceso consciente controlado por la corteza. Tenemos que tener en cuenta que el cerebro tiene unos recursos energéticos y de capacidad limitados.

Por tanto, todo aquello que no se automatice, sigue ocupando espacio y recursos que no se pueden dedicar a otros aprendizajes.

Es decir, si el niño no automatiza el proceso de lectura, no va a tener recursos cerebrales suficientes para analizar lo que la lectura le transmite.

De los 3 a los 5 años, la lateralidad sufre oscilaciones que se van resolviendo hacia el afianzamiento del niño como diestro o como zurdo. La resolución hacia diestro suele ser más temprana, 2/3 años, que hacia zurdo, 3/4 años, dado que estamos en una cultura que favorece el desarrollo de personas diestras.

Ambidextrismo, lateralidad cruzada y contrariada

  • Se llama ambidextrismo a la lateralidad no definida, al niño que usa indistintamente la mano derecha o izquierda cuando coge un lápiz. Es una situación relativamente frecuente en esta edad y, sin embargo, se considera anómala más allá de los 6/7 años.
  • Hablamos de lateralidad mixta o cruzada cuando la mano dominante es la contraria al ojo dominante. Niños que escriben con la derecha pero su ojo dominante es el izquierdo o viceversa.
  • Lateralidad contrariada se refiere a aquellos casos en los que observamos que el pie y el ojo dominante son diestros, por ejemplo y el niño escribe con la mano izquierda a pesar de que de forma espontánea o natural, para aquellas actividades no mediatizadas por la cultura, usa la otra mano (en este caso la derecha). Por ejemplo, se suena los mocos, se lava los dientes, empuja, saluda, reconoce por el tacto usando la mano contraria a la que escribe.

¿Qué debemos hacer?

Si pensamos que algo de esto le puede estar sucediendo a nuestro hijo, lo primero es hablar con su tutor/a para ver si ha observado lo mismo que nosotros. Existen ejercicios que se pueden realizar en casa para favorecer la definición de la lateralidad. Pero en los casos donde esta falta de definición esté interfiriendo de manera importante con el aprendizaje de la lectura o la escritura, lo más urgente es consultar a un especialista (psicopedagogo o psicólogo).

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Mejor comentario

A mi hijo le detectamos la lateralidad cruzada con 8 años, llevamos 4 meses trabajando con el optometrista y con logopeda. Seguramente el mes que viene el optometrista ya nos de el alta, si se llega a tiempo se corrige, hay que trabajar duro toooodos los dias, pero se consigue 1º que el niño entienda lo que lee, 2º velocidad en la lectura, 3º en nuestro caso no mover la cabeza al leer, sino los ojos. Felicidades por el reportaje, es muy interesante y lo explica muy bien.