Cómo evitar las picaduras de insectos con la llegada del verano

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En el caso de los mosquitos, quienes pican son las hembras, que son las encargadas de poner los huevos y necesitan alimentarse de sangre de mamíferos para obtener proteína suficiente para fertilizar los huevos.

Productos como Arnidol, y más concretamente Arnidol Pic, por su capacidad para un alivio inmediato de la piel de los más pequeños tras contacto con insectos, resultan una buena opción para cuidar la piel después, ante las molestias provocadas por los mosquitos u otros insectos.

¿Qué personas son las víctimas más deseadas de los mosquitos?

Los mosquitos pueden elegir a sus “víctimas” atendiendo a cuestiones físicas y orgánicas: el color de piel, la edad o el estado de salud. Pueden sentirse atraídos por el dióxido de carbono que emiten los humanos al respirar y que varía según la edad, siendo mayor cantidad en los adultos.

Según la investigación de Joop van Loon, entomólogo de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos publicada en la gaceta Live Science:“Los mosquitos comienzan a orientarse hacia esos impulsos de dióxido de carbono y continúan volando contra el viento mientras perciben concentraciones más altas que las que contiene el aire ambiente normal”.

A su vez, los niños, a pesar de que emiten menos CO2, también pueden ser víctimas preferentes de estos insectos por tener una piel más fina. Esto les facilita el trabajo para acceder hasta la sangre.

¿Cómo tratar estas picaduras?

Por lo general, las picaduras de mosquitos no son peligrosas y desaparecen por sí solas en unos días sin suponer mayor molestia. Si la sensación de picor es muy elevada, una buena opción pasa por lavar la piel con agua y jabón, para hidratar la zona.

Otra opción es acudir a productos elaborados a partir de plantas como el árnica. El árnica suaviza, hidrata y calma la piel y la calamina alivia el picor causado por las picaduras de insectos.

Es recomendable acudir al árnica mediante aplicaciones por vía tópica y tomar las correspondientes medidas de precaución, acudiendo a un especialista siempre que sea necesario.

¿Cómo evitar las picaduras de insectos?

Las recomendaciones una vez se produce una picadura pasan por las ya comentadas, el uso de productos que suavicen y calmen la piel o, si la sensación de picazón es demasiado intensa, acudir a productos bajo consejo médico.

En el ámbito de opciones caseras existen también otras posibles soluciones como aplicar amoníaco en la zona de la picadura, frotar la zona con vinagre de manzana y tratar la picadura y el área adyacente con aloe vera, limón o una mezcla de bicarbonato de sodio y agua.

Todas estas ideas están pensadas para refrescar la piel, calmar esa sensación molesta que tiende a desaparecer en pocos días.

No obstante, un paso previo antes de tener que tratar picaduras es evitarlas. Para ello lo más conveniente es usar productos repelentes que se pueden aplicar sobre la piel y la ropa para conseguir una doble protección.

Algunos de los principios activos que usan estos repelentes no están aconsejados para población de edad muy pequeña, menos de seis meses. En esos casos la mejor opción es proteger a los menores con ropa y el uso de mosquiteras.

Los mosquitos suelen picar especialmente durante el atardecer y aprovechan cualquier centímetro de piel para obtener su recompensa.

El uso de ropa que cubra la piel es siempre bienvenido, también evitar aromas que puedan atraer su presencia.

Finalmente, en parques, piscinas o la playa, el agua que se estanca promueve condiciones de humedad y temperatura óptimas para su proliferación.

Algunos aromas como la citronela, la albahaca o la menta pueden ser buenos repelentes naturales de estos incómodos visitantes en verano.