Niños emocionalmente sanos: ¿cómo educar las emociones desde la infancia?

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La educación emocional es un aspecto importante para la felicidad de nuestros hijos. Los padres podemos ayudar a los niños a identificar sus emociones desde edades tempranas. Hablar sobre cómo nos sentimos nos ayuda a normalizar nuestras emociones y nos ayuda a ser felices en la vida. Para hablar sobre la educación emocional, recurrimos a los consejos de la Dra. Marisa Navarro, autora del libro «La medicina emocional».

Enseñar desde las edades más tempranas a manejar los pensamientos y a mantener una actitud positiva ante la vida, es tan importante como que los niños aprendan a leer o escribir.

Saber gestionar nuestras emociones o conocer cómo funcionamos a nivel emocional es fundamental para desenvolvernos en el mundo que nos rodea: con nuestra familia, con nuestros amigos o en el ámbito laboral.

De nuestras emociones dependen nuestros pensamientos. Estos hacen que tomemos una actitud ante la vida, que marca nuestras acciones. «Es una de las primeras enseñanzas que debieran impartirse en la infancia. Pues de esta manera los niños tomarían conciencia de que pueden llevar las riendas de su vida y de que sus sentimientos no dependen de lo que les ocurre a su alrededor, sino de la interpretación que hacen sobre lo que está sucediendo», señala Marisa Navarro, autora del libro La medicina emocional.

El lenguaje de las emociones comprende desde manejar nuestros pensamientos hasta trabajar nuestra autoestima.

Los padres desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de la inteligencia emocional de sus hijos. Ayudar a los niños a identificar sus emociones permite conocer qué ocurre por ejemplo cuando se enfadan o sienten celos, por qué se sienten de esa forma y qué podemos esperar de este sentimiento. Verbalizarlo y expresarlo también tiene un efecto tranquilizador y normalizador sobre las emociones. De ahí que sea importante hablar con nuestros hijos sobre sus sentimientos, qué les ocurre o qué sienten.

La inteligencia emocional es tan importante como el aprendizaje de lengua o matemáticas. Cuando sabemos cómo gestionar nuestras emociones, mejoramos nuestra autoestima, nos volvemos más empáticos, mejoramos nuestras habilidades sociales y disfrutamos mucho más de la vida.

Además mejoraría el rendimiento escolar y haría hombres y mujeres mas felices, eficientes, capaces de afrontar con más optimismo y fortaleza los contratiempos, insiste la Dra. Navarro.

Marisa Navarro afirma que un niño que sabe hacer todo esto, comprende las emociones de los demás y desarrolla la empatía, el autocontrol y la tolerancia de forma espontánea, haciendo mejor la vida en sociedad.  Por este motivo considera que la educación emocional podría prevenir el acoso escolar, la violencia en las aulas y la agresividad.

Pero además, como todo aprendizaje, la educación emocional exige atención y coherencia con el ejemplo, pues la influencia del entorno es fundamental en los primeros años de vida. Si queremos niños que sepan manejar su ira, que sepan dialogar y escuchar, que sonrían, nosotros tendremos que ser los primeros en hacerlo.

Consejos para ayudar a desarrollar la inteligencia emocional en niños

Enseñar a los niños a pensar en positivo

Aunque es necesario desahogarse, muchas veces solo hablamos de problemas y especialmente en casa.

Como padres, es importante resaltar las cosas buenas que han pasado a lo largo del día.

De esta forma, enseñamos a nuestros hijos a encontrar los momentos buenos del día y a poner atención en ellos.

Permite a los niños vivir su momento presente

Los niños nacen con la capacidad innata de vivir en su momento presente.

Sin embargo, somo los adultos los que les entrenamos para mirar hacia el futuro y para que recuerden el pasado.

Esta actitud inconsciente nos permite transmitirles un supuesto sentido de supervivencia y protección hacia futuros peligros.

Pero ojo, también les estamos alejando de los beneficios emocionales que tiene vivir el día a día.

Poner especial atención a las palabras

Las palabras son poderosas y tienen grandes efectos en nuestra vida.

Hay palabras que enferman y palabras que curan, y depende de uno escoger unas u otras.

En este sentido hay que prestar mucha atención a las palabras que utilizamos.

O a la manera, optimista o pesimista, que tenemos de expresarnos delante de los niños.

Los niños están creando su vocabulario y acabarán hablando como hablan sus padres, con todo lo que esto puede suponer para su vida.

Identifica las 12 emociones con tus hijos

En este dibujo hemos identificado 12 emociones diferentes. Con la ayuda de tu hijo, identifica: una cara feliz, una cara que saca la lengua, una cara muy feliz, una cara asustada, una cara sonriente, una cara triste, una cara gruñona, una cara que llora, una cara confusa, una cara que saca la lengua, una cara tranquila, una que cara que pone morritos y una que guiña un ojo. Mientras realizas el ejercicio, habla sobre esa emoción con tu hijo.

Juego para identificar emociones con niños

Fuentes consultadas

Este artículo ha sido elaborado con la colaboración de la Dra. Marisa Navarro, también autora del libro La medicina emocional, un libro que puede ayudar a los padres a elaborar diferentes estrategias para comprender la importancia de las emociones.

*Este artículo es divulgativo. En ningún caso sustituye la opinión de un médico. Para cualquier duda, consulta a tu especialista.

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