Reacciones sociales ante las madres solas por elección

16

Las madres solas por elección tienen que enfrentarse a las reacciones de las personas de su entorno al enterarse de la decisión que estas mujeres han tomado. Al salirse del modelo convencional, muchas veces estas reacciones son negativas. Sin embargo, las mujeres que son capaces de tomar una decisión de este tipo, también suelen ser capaces de manejar positivamente las reacciones sociales al respecto.

Las madres solas por elección forman parte de un modelo de familias, las monoparentales. Las familias monoparentales son las formadas por un solo progenitor y su descendencia.

Cada vez son más las mujeres que deciden desarrollar su maternidad de esta manera. Estas mujeres son madres solas porque así lo han decidido. Su maternidad parte del deseo de ser madres y la toma de decisión reflexionada de tener un hijo.

Suelen ser mujeres de entre 30 y 40 años, con estudios superiores y un puesto de trabajo medio-alto. Suelen tener una personalidad que se caracteriza por el compromiso con los acontecimientos y con los demás y la facilidad de adaptación a los cambios, así como la creencia en su capacidad de modificar sus circunstancias.

Así pues, por lo general suelen ser mujeres emocionalmente estables y maduras que toman una decisión de manera consciente y reflexiva.

Sin embargo, las reacciones sociales que se encuentran estas mujeres cuando informan a las personas de su entorno sobre la decisión que han tomado no suelen ser muy positivas.

Reacciones ante la decisión de ser madre sola

Las familias monoparentales no responden al prototipo de familia convencional. Para muchas personas, esto despierta suspicacias e, incluso, rechazo.

Las reacciones a las que más frecuentemente han de hacer frente las mujeres que deciden ser madres solas cuando informan de ello a las personas de su entorno son: incredulidad, rechazo, silencio, sospecha (duda), inseguridad o condescendencia.

De esta manera, estas mujeres se ven obligadas a combatir estas resistencias sociales. Generalmente tratan de camuflarse de tal manera que la nueva situación pueda imponerse sin ser cuestionada. Tratan de transmitir que para ellas la maternidad es algo inherente a la naturaleza de la mujer, que siempre quisieron ser madres. De esta manera, frenan las expresiones negativas de su entorno.

La personalidad que suelen presentar estas mujeres (independientes, decididas, activas y con una gran confianza en sí mismas) les permite aceptar estas reacciones sociales sin cuestionarse su decisión, sin verse afectadas anímicamente por ello.

Del mismo modo, suelen ser mujeres que establecen vínculos estrechos con los demás, lo cual les proporciona una red de apoyo social que las protege ante las reacciones negativas que puedan recibir.