Madres solas por elección

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Las madres solas por elección constituyen un fenómeno sociofamiliar creciente. Estas mujeres no se resignan a renunciar a la maternidad por no tener la pareja adecuada para ello. Son mujeres que deciden desarrollar su maternidad ellas solas, creando un modelo de familia monoparental con características propias.

Actualmente, el desarrollo social, tecnológico y científico ha transformado el mundo de la procreación. Con esta transformación han surgido nuevos modelos familiares que no existían antes de mediados del siglo XX.

Las madres solas por elección pertenecen a uno de estos nuevos modelos, el llamado Familia Monoparental. Este tipo de familia se da cuando existe un solo progenitor y su descendencia.

La presencia de madres solas por elección es cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Estas madres han escogido su situación, no es una situación sobrevenida (por divorcio o abandono por parte de la pareja). La maternidad de estas mujeres parte de un deseo y de una toma de decisión meditada y está amparada por la ciencia y por la legislación vigente.

Así, las madres solas por elección pueden recurrir a la adopción o a las técnicas de reproducción asistida para hacer realidad su deseo de ser madres. Sin embargo, cada vez son más las que recurren a las técnicas de reproducción asistida en vez de a la adopción.

Perfil de las madres solas por elección

Las mujeres que responden a este perfil de solteras por elección presentan una diversidad de realidades escondidas detrás de cada una de ellas. Cada caso es único y peculiar, no pudiéndose generalizar las características de las mismas. Aún así, prototípicamente se pueden establecer algunos rasgos frecuentes de estas mujeres.

La mujeres que deciden desarrollar su maternidad solas, sin una pareja, al principio solían ser mujeres de una edad cercana a los 40 años, pero hoy en día están más cerca de los 35.

Son mujeres con una personalidad comprometida, que toman una postura activa ante los acontecimientos y suelen tener vínculos fuertes con las personas de su entorno. Además, son mujeres que poseen la creencia de que tienen los recursos necesarios para modificar las circunstancias externas y que aceptan que las situaciones estresantes forman parte de la vida, entendiéndolas como una oportunidad para el cambio, para aprender y crecer.

Así, se caracterizan por el compromiso (con los acontecimientos y con las personas), el control (se ven capaces de modificar sus circunstancias) y la capacidad de adaptación al cambio.

La mayoría de estas futuras madres son mujeres entre 30 y 40 años, trabajadoras de nivel medio-alto, con estudios superiores, residentes en grandes ciudades. Generalmente han ido retrasando su maternidad por circunstancias profesionales y por no haber encontrado una pareja que ellas consideren adecuada para ello.