¿Qué ocurre si un juguete no es seguro?

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Existen mecanismos que velan a nivel europeo por el cumplimiento de la normativa vigente acerca de la seguridad de los juguetes. Cuando un juguete incumple esta normativa, es retirado de la circulación pues puede llegar a causar daños graves en bebés y niños. La red de alertas ha detectado numerosos productos dirigidos a la infancia, procedentes principalmente de Asia, que incumplían la normativa de seguridad.

En España y en el resto de los países de la Unión Europea existe un servicio que se conoce como sistema europeo de alertas (RAPEX).

La red de alertas sirve para intercambiar información entre los estados miembros y los ciudadanos sobre los productos que no cumplen con las normas de seguridad.

En España, la red de alertas funciona a través del Instituto Nacional de Consumo, que se encarga de gestionar las alertas entre los estados miembros, la Comisión Europea y las autoridades competentes de las Comunidades Autónomas de nuestro país.

Los productos inseguros se detectan a través de las campañas de inspección, las comunicaciones que se realizan a otros organismos, la información que aportan los productores o distribuidores o a través de los consumidores.

Los consumidores pueden denunciar un producto cuando no cumple con las normas de seguridad en la oficina de consumo o en los departamentos de las comunidades autónomas establecidos a tal efecto.  La mayor parte de los productos incluidos en la red de alertas suelen ser de origen asiático. Hasta el momento, algunos de los artículos detectados como inseguros son juguetes o productos infantiles como chupetes o cunas.

Por otra parte, las probabilidades de que se produzca un accidente infantil aumentan cuando un juguete no cumple con los requisitos de seguridad. Los juguetes inseguros pueden originar algunas de las siguientes situaciones:

  • Herir: Algunos juguetes pueden causar heridas debido a sus bordes afilados. Los padres debemos vigilar a los niños y evitar regalar dardos, arcos… a los niños pequeños.
  • Cortar: Los juguetes que se rompen fácilmente pueden producir cortes a los niños. Los padres debemos comprobar la resistencia del material y fijarnos en las recomendaciones adecuadas para la edad del niño. Tampoco debemos dejar nunca a un niño pequeño solo cuando juega.
  • Asfixiar: Existen varios elementos que pueden causar asfixia a los niños como la manipulación inadecuada de bolsas, cajas, cordones o cintas…
  • Producir quemaduras: Los objetos fácilmente inflamables o aquellos que tienen mayor tensión de la establecida pueden causar quemaduras en los bebés y niños.
  • Producir intoxicaciones: Los niños ante un descuido pueden ingerir determinados tóxicos. Los padres debemos fijarnos en la composición de los materiales de los juguetes, ya que es habitual que un niño chupe un juguete o lo tire contra el suelo.