¿Por qué se inflaman las mucosas nasales y las encías en el embarazo?

66

Durante el embarazo, los altos niveles de progesterona pueden producir inflamación de las mucosas nasales (congestión nasal) y de las encías (gingivitis).

Para no confundir la congestión nasal con un resfriado o catarro asegúrate de que no presentas otros síntomas como fiebre o malestar, en cuyo caso debes acudir al médico.

La gingivitis puede prevenirse con una higiene bucal adecuada.

Congestión o inflamación de las mucosas nasales

Algunas mujeres tienen la sensación de estar acatarradas durante los nueve meses de embarazo.

Notan la nariz taponada y reseca y, a veces, tienen una pequeña hemorragia nasal. Se trata de una hinchazón de la mucosa nasal causada por los elevados niveles de progesterona, una de las hormonas del embarazo.

Esta hormona provoca un aumento de la circulación sanguínea en todas las mucosas del cuerpo, incluidas las membranas mucosas de la nariz, y produce algo de inflamación. Ante esta molestia, conviene:

  • Evitar los ambientes secos y polvorientos. No ponga la calefacción demasiado alta ni abuse del aire acondicionado, especialmente por la noche.
  • Utilizar un humidificador.
  • Aplicar vaselina en las fosas nasales para hidratarlas.
  • Utilizar suero fisiológico o agua salina hasta cuatro veces al día. No debe utilizar ningún inhalador ni medicamento que no haya sido prescrito por su ginecólogo.

En caso de hemorragia nasal, presionar suavemente el tabique. Es importante que no confunda esta molestia con un catarro. Si está resfriada notará otros síntomas como fiebre, malestar general, dolor de cabeza, etc. Consulte siempre a su médico, que le indicará el tratamiento adecuado. Esta molestia desaparece después del nacimiento del bebé .

SubirGingivitis o problemas de encías en el embarazo

Durante el embarazo se produce un debilitamiento de las encías debido a las hormonas del embarazo y es frecuente que sangren al cepillarse los dientes. De ahí la importancia de mantener un especial cuidado de la higiene bucal.

Las visitas periódicas al dentista, evitando exponerse a los rayos X, son aconsejables como medida preventiva. Cepillarse después de cada comida ayudará también a mejorar el estado de las encías y los dientes.