Bebé: las mascotas en los 2 meses

El nacimiento de un bebé es uno de los momentos más emocionantes para una madre, y para un padre. Después del embarazo y el parto, la pareja y el recién nacido tienen que adaptarse a un nuevo entorno.

Durante el segundo mes del bebé parece que todo se vuelve más fácil. La madre está ya recuperada del parto. Madre y padre son cada vez más capaces de entender a su hijo.

Tener una mascota, como un perro o un gato, nos obliga a establecer unas medidas de higiene en el embarazo. ¡La mayoría de los niños quiere una mascotas para jugar!

Con la práctica los padres aprendemos a distinguir cuando el bebé llora porque tiene hambre, sueño o se siente molesto. También sabemos si nuestro hijo es un bebé fácil, un bebé difícil o un bebé apático.

El cambio del pañal, el aseo diario, el sueño del bebé y su alimentación son las primeras formas de cuidado físico. Al principio estos cuidados pueden resultar agotadores para los padres. Sin embargo, este cansancio se disipa, por lo general, cuando cogemos al bebé en brazos, le hablamos, le acariciamos y percibimos su primera sonrisa, aunque ésta todavía no sea una respuesta social, es un indicador de que nuestro bebé madura correctamente.

Además de su sonrisa, el contacto estrecho entre padres e hijos favorece la relación de apego. No hay que olvidar que este vínculo natural facilita la crianza de los bebés. Si los padres no tienen apego por la propia cría, si no sienten ternura hacia ella, difícilmente soportarán las noches en vela, las enfermedades, los cólicos del lactante y las rabietas de nuestros hijos.

Los cambios que experimenta el bebé en su desarrollo intelectual, psicomotor, afectivo, psicológico y social son realmente espectaculares durante su primer año de vida. De ser un recién nacido desvalido, pasa a convertirse en un niño cada vez más autónomo que anda, juega y se relaciona con los demás.

La visión del bebé de 2 meses es más nítida. Su mirada se centra ahora en los rasgos de la cara, principalmente en tu nariz, boca y ojos. Prefiere los objetos llamativos, de colores vivos, frente a los apagados o grisáceos. Si colocas un móvil en su cuna es posible que lo observe detenidamente. ¡Haz la prueba! Si le hablas, distinguirá tu voz y probablemente te responda con gorgeos. Dirígete a él, háblale, cambia el tono de tu voz y ofrécele nuevos estímulos. ¡Así le ayudarás en el desarrollo de su inteligencia!

Los bebés de 2 meses ya expresan satisfacción con sus movimientos. Ahora son capaces de levantar la cabeza, los hombros y el pecho, pero por poco tiempo. Para los padres todavía pueden surgir dudas. Los bebés no son máquinas y cada uno sigue un ritmo de desarrollo diferente. En este periodo, algunos bebés se muestran más irritables y lloran con más frecuencia. Esto es lo que se conoce como "bache" o "periodo crítico", pero significa que el cerebro de tu hijo madura correctamente.

Las cuestiones más comunes que preocupan a los padres durante el segundo mes de vida del bebé son la aparición de determinadas infecciones como el muguett en la boca, la dermatitis del pañal en su culito o la dermatitis seborreica en su cabecita. Estos problemas se solucionan siguiendo una serie de cuidados. Por cierto, te sorprenderá la cantidad de saliva que desprende, sobre todo si utiliza chupete. ¡Todavía tiene que aprender a tragarla!

Tener un gato en el embarazo no supone ningún problema si estableces unas medidas de higiene necesarias, como lavarse las manos después de acariciar al animal o utilizar guantes para cambiar la caja de desechos. La toxoplasmosis es una enfermedad grave que se trasmite por el contacto con las heces del gato, pero también por comer embutidos o carne poco hecha en el embarazo.

En cambio, si ya tienes gato y estás pensando en quedarte embarazada conviene que acudas al médico para que te realice las pruebas necesarias y te informe si ya has pasado la enfermedad. Si el resultado es positivo no te preocupes. ¡Ahora eres inmune! Si ya vives con un animal doméstico, gato o perro, y tienes un bebé recién nacido conviene que prepares a tu mascota para la llegada del bebé. Y antes de tener a tu hijo lleva al animal al veterinario para que le administre todas las vacunas que necesita.

Los animales domésticos proporcionan muchos beneficios para el desarrollo de los niños, pero también implican muchas responsabilidades. Tener una mascota significa hacerse cargo del animal. ¡En ningún caso es un juguete! En cambio, si todavía no la tienes, y tus hijos te están pidiendo "a gritos" un animal de compañía, conviene que valores la disponibilidad que tenéis en vuesta familia para cuidarlo. Recuerda que, al igual que nosotros los humanos, los animales también necesitan ciertos cuidados relacionados su salud, desarrollo e higiene.