Mitos y creencias sobre la tripa de la mujer embarazada

Mitos y creencias sobre la tripa de la mujer embarazada


La tripa, como elemento visible por antonomasia del embarazo, se convierte, muchas veces, en el centro de todas las miradas y comentarios. Culturalmente, existen diversos mitos y falsas creencias asociadas a la forma, tamaño y posición de la tripa de la embarazada.

Desde siempre han existido los mitos sobre qué indica la forma, el tamaño o la situación del abdomen de la mujer gestante. Estos mitos podrían deberse a observación de hechos casuales en el pasado o a supersticiones de muchos tipos.

Actualmente, desde que el embarazo se hace aparente, muchas mujeres siguen escuchando de sus madres o abuelas (o, incluso, de algunas personas poco discretas) comentarios sobre el tamaño o forma de su vientre y vaticinios sobre el sexo del feto o la fecha del parto. Sin embargo, estas creencias no tienen ninguna base científica.

La incertidumbre que despierta la vida dentro del vientre materno puede motivar este tipo de creencias, en un intento de obtener información sobre lo que está sucediendo en ese espacio íntimo e inaccesible.

Además, las emociones que suscita la próxima llegada de un nuevo ser hace que todo lo que caracteriza y acontece a la embarazada sea motivo de interés, ilusión y expectativas.

Mitos frecuentes sobre la tripa de la embarazada

Para saber el sexo del bebé, se puede mover una medalla sobre el vientre. Si se mueve en círculos, será niña, y si oscila en línea recta, será un varón. Falso. Esto no tiene ninguna razón de ser.

La creencia de que si la forma de la barriga es redondeada es una niña o si tiene forma puntiaguda es un varón son también mitos. El sexo del bebé nunca puede determinar la forma de vientre.

La forma puntiaguda se debe, a veces, a que el feto apoya la columna en el útero y presiona con las piernas hacia delante.

Creer que el ardor de estómago indica que el bebé nacerá con mucho pelo tam`poco se corresponde con la realidad.. El motivo del ardor es el aumento de la progesterona en sangre y de la variación del ángulo ente el esófago y el estómago. Esto dificulta las digestiones. Además, el feto, al crecer, presiona el aparato digestivo, produciendo pirosis (ardor).

Si el tamaño de la tripa es grande, se dice que el niño va a ser grande. Sin embargo, esto no es real, pues el tamaño depende de muchos factores (cantidad de líquido amniótico, exceso de peso de la madre, etc.).

Asímismo, la creencia sobre que si el tamaño es pequeño, el feto no está bien también es falsa. Muchas mujeres tienen "poca tripa" (mujeres delgadas o con huesos estrechos), pero esto no afecta en absoluto al feto.

La posición de la tripa también lleva asociadas falsas creencias como que si la tripa está alta es niño; si está baja es niña. Falso.

Como se ha comentado, todos estos mitos son falsos, no tienen ninguna validez científica. Las embarazadas o deben creer ninguna de estas cosas, ni basarse en ellas para intentar adivinar el sexo o cualquier otra característica del embarazo.

Sin embargo, la observación del vientre es importante para el médico. Si tienen cualquier duda sobre la forma o tamaño de su vientre, deben consultar a su ginecólogo.

 

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