Aumenta el número de consultas por dolor de cabeza en niños con la vuelta al cole

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Con la vuelta al cole, aumentan los dolores de cabeza en niños de entre 5 y 18 años. Según un estudio, este aumento puede deberse a los cambios de horarios y de rutinas. En principio, estos dolores no revisten gravedad. Los padres debemos observar si van acompañados de otros síntomas.

Un estudio realizado por el Nationwide Children´s Hospital (EEUU) y dirigido por la doctora Ann Pakalnis señala que los dolores de cabeza se incrementan tras el verano, sobre todo en niños de entre 5 y 18 años. 

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron 1300 consultas al departamento de urgencias entre 2010 y 2014. Cuando dividieron los datos por meses, observaron que el mayor número de consultas se producía en otoño, justo el periodo que coincide con la vuelta al cole.

Según este estudio, los dolores de cabeza son frecuentes en dos tramos de edad: niños de entre 5 y 9 años y adolescentes. Con una curiosa diferencia. En los chicos, los dolores empiezan antes pero remiten en la adolescencia. En las chicas, se inician en la pubertad y persisten en la edad adulta. 

Los dolores de cabeza se producen por cambios que afectan a esta parte del cuerpo: dilatación, tracción, inflamación o compresión de determinadas arterias, venas o nervios intracraneales.

El cuero cabelludo, los globos oculares, los músculos y las meninges (cubiertas que recubren el cerebro) también son sensibles a cualquier cambio, pudiendo desencadenar dolor de cabeza. La sensación de dolor depende de sustancias químicas como la noradrenalina, la serotonina y los opioides endógenos.

Existen diferentes niveles de intensidad del dolor. En este estudio, los investigadores detectaron que los niños experimentaron dos tipos de dolores de cabeza: cefalea de tensión (o tensional) y migraña (o jaquecas), los más comunes en estas edades. 

¿En qué consiste la cefalea de tensión?

La cefalea de tensión es un tipo de dolor de cabeza que se caracteriza por una ligera presión alrededor de la cabeza (incluidas las sienes).

La sensación es parecida a la que ejercería una cinta apretada alrededor de la cabeza. 

Suele durar entre 30 minutos y 7 días. También puede ser crónica cuando se padece más de la mitad del mes durante cuatro horas diarias.

La intensidad del dolor es moderada.

Es molesto e incómodo, pero no interfiere en la vida de los niños

Sí puede dificultar la capacidad para prestar atención y concentrarse. 

¿Qué son las migrañas?

Las migrañas (o jaquecas), en cambio, sí son mucho más molestas. El dolor es contínuo. 

Al contrario que en los casos de cefalea tensional, las migrañas sí interfieren en la vida de los niños, ¡y de las personas que las padecen!.

Suelen ir acompañadas de mareos, dolor de estómago, náuseas o vómitos.

Los niños también suelen experimentar sensibilidad a la luz (llegando a ver puntos negros), al sonido y/o a los olores. 

¿Cuáles son las causas de los dolores de cabeza en niños?

Los expertos señalan que algunas de las posibles causas están relacionadas con el estrés, los cambios de hora, el aumento de las actividades extraescolares, la falta de descanso, una incorrecta hidratación, la ausencia de ejercicio y un mayor tiempo frente a las pantallas de ordenadores o dispositivos electrónicos.  

¿Cómo evitar los dolores de cabeza en niños?

Para intentar evitar los dolores de cabeza en niños, es recomendable seguir una dieta sana y equilibrada (realizando tres comidas al día), tener una buena higiene del sueño (acostarse a una hora adecuada y dormir al menos 8 horas) y beber suficiente líquido. 

Los expertos también recomiendan a los niños realizar algún tipo de actividad física.

Para el dolor se recomiendan el ibuprofeno, el parecetamol o naproxeno.  

Sin embargo, estos medicamentos podrían perder su eficacia si su uso es excesivo o continuado.

¿Cuándo preocuparse? ¿Cuándo hay que ir al médico?

Por lo general, los dolores de cabeza no suelen ser graves.

Los padres deben preocuparse y acudir a un médico cuando los dolores de cabeza en los niños son fuertes y no remiten con facilidad.

Si tenemos en cuenta el factor tiempo, por ejemplo, ocurren una vez al mes.

También es importante observar si van acompañados de otros síntomas, como debilidad muscular, cambio en la personalidad, fiebre, alteraciones de la visión o dolor de cabeza por la noche, que impida conciliar el sueño. 

Nota: Esta información es de caracter informativo, educativo y divulgativo. No sustituye en ningún caso el asesoramiento de los profesionales de la salud. Para cualquier duda, consulte a su médico y/o pediatra.