Principales tratamientos de fertilidad. Entrevista a la Dra. Victoria Verdú

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Cada vez más parejas recurren a los tratamientos de fertilidad para tener a su primer bebé. De hecho, en España el 7% de los niños nace gracias a las técnicas de reproducción asistida. En Elbebe.com entrevistamos a la doctora Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la clínica de reproducción asistida Ginefiv y experta en fertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la esterilidad y la infertilidad son enfermedades del sistema reproductivo. En la actualidad, cada vez más parejas tienen problemas para concebir a su primer hijo.

En España, en los últimos años se han realizado más de 250.000 tratamientos de reproducción asistida. Nuestro país es, además, uno de los que tiene mayor número de centros de reproducción asistida de Europa: 180 centros privados y 37 públicos.

El tratamiento que más se realiza es la fecundación in vitro (FIV) y el que más crece es la donación de ovocitos.

En Elbebe.com entrevistamos, en exclusiva, a la doctora Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la clínica de reproducción asistida Ginefiv y experta en fertilidad  de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) para hablar sobre los tratamientos de fertilidad.

En este artículo sobre tratamientos de fertilidad:

¿Infertilidad y esterilidad son sinónimos?

En las mujeres es posible lograr un embarazo. Sólo será imposible cuando, por determinadas circunstancias, la mujer no tiene óvulos, carece de cavidad uterina, o bien el varón no tiene espermatozoides o presentan mala calidad. Pero, mientras haya ovulación, útero y espermatozoides, el milagro siempre puede ocurrir en cualquier momento.

Pregunta: ¿En qué se diferencia la infertilidad de la esterilidad?

Respuesta: Desde el punto de vista médico se distingue esterilidad, que es la incapacidad para tener niños, de infertilidad, que es la incapacidad para lograr un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales sin protección.

Sin embargo, esterilidad e infertilidad se utilizan indistintamente en los medios de comunicación para referirse a la dificultad para tener un hijo o quedarse embarazada.

P: ¿Qué se hace cuando el embarazo se interrumpe con frecuencia?

R: Hablamos de que una paciente presenta «abortos de repetición” cuando se produce la interrupción de la gestación de forma involuntaria en dos o más gestaciones. En estos casos se hace un estudio, que incluye pruebas genéticas de ambos miembros de la pareja y un estudio de coagulación sanguínea (trombofilia). También se pueden realizar estudios adicionales de la calidad de la muestra de semen y de la cavidad uterina por dentro.

¿Cuáles son los principales tratamientos de fertilidad?

P: ¿Qué diferencia hay entre inseminación artificial y fecundación in vitro (FIV)?

La inseminación artificial y la fecundación in vitro son tratamientos con técnicas diferentes que tienen en común lograr un embarazo. La inseminación artificial suele ser una técnica más sencilla que la fecundación in vitro.

R: Por una parte, la inseminación artificial suele ser una de las primeras opciones para parejas jóvenes con pocos problemas de fertilidad. Consiste en depositar la muestra de semen capacitada (que puede ser de la pareja o donada) en la cavidad uterina de la mujer en el momento próximo a la ovulación. El proceso suele durar entre 8-10 días.

De la muestra de semen extraída, se seleccionan los mejores espermatozoides, los que tienen más capacidad fecundante, y se separan de aquellos que tienen mala movilidad o forma. Después, los espermatozoides se introducen en el útero de la mujer con la ayuda de una cánula de plástico. Esta técnica es ambulatoria, mínimamente invasiva e indolora. No requiere reposo posterior y la paciente puede llevar una vida normal.

Por otra parte, la fecundación in vitro consiste en la unión del óvulo y del espermatozoide en el laboratorio. El proceso suele durar entre 16-18 días. Primero se extraen los óvulos para luego ponerlos en contacto con los espermatozoides en el laboratorio. Este proceso se puede realizar mediante una fertilización in vitro clásica o una inyección introcitoplasmática de espermatozoides (ICSI).

P: ¿En qué consisten estas dos técnicas, la fertilización in vitro clásica y la ICSI?

En la fertilización in vitro clásica se ponen en contacto 25.000 espermatozoides por cada ovocito, mientras que en la ICSI se inyecta un único espermatozoide dentro de un ovocito.

R: La fertilización in vitro clásica se utiliza ante problemas de infertilidad como la obstrución de las trompas, problemas en el endometrio o fallos con un tratamiento de inseminación artificial. En este caso se ponen en contacto 25.000 espermatozoides por cada ovocito y se deja que la fertilización se produzca por sí misma.

En cambio, la ICSI se realiza cuando la muestra de semen presenta una más baja calidad. En este caso, sólo se inyecta un espermatozoide, que ha sido seleccionado en la muestra de semen, dentro de un ovocito. Por cada óvulo, a través de un microscopio dotado de un equipo de micromanipulación, se selecciona un espermatozoide que sea bueno, de óptima movilidad y forma, y lo microinyectamos.

En un 60-70% de los casos se produce una fertilización y al día siguiente se constata si los ovocitos han sido fecundados. Normalmente lo dejamos un par de días para verificar su correcta evolución y división celular. Solamente transferimos aquellos embriones que evolucionan correctamente y tengan mejor pronóstico.