FamiliaMi niño no me come

Mi niño no me come

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Llevo días dándole vueltas al tema de la alimentación porque Nico, mi bebé de 9 meses (¡Dios mío, hay que ver cómo pasa el tiempo!), ha decidido declararse en huelga de hambre, y cada tarde le hace el boicot a la fruta. Así que no hay merienda en la que no tengamos crisis.
Como eso de enfrentarme a los problemas me cuesta, este último mes opté por tener tranquilidad y darle el consiguiente yogur, que el niño devoraba sin problemas. Pero pronto vino el cargo de conciencia:
-“¡Qué burrada dos yogures al día! ¡ Le vas a disparar el colesterol a la pobre criatura!”, me soltó mi madre con todo su tacto. Parece que ha olvidado que a nosotros (y somos 4 hermanos) nos crió a base de bocatas de chorizo. ¡Muy nutritivo, claro!
Bueno, bueno, bueno. No había que agobiarse, pero sí tomar una decisión. Probé con potitos, con mezclas de leche y fruta etc. y nada de nada. De modo que en la cena de amigas que intentamos hacer todos los meses (ahí sí que no hay excusa para que los maridos/parejas apechuguen con los niños) saqué el tema a colación. Siempre es una noche entre semana y casi todas llegamos al restaurante tarde, y con cara de agotamiento.
Blanca, la súper madre y hermana de pediatra no lo dudó:
-“Lupe, no puedes dejar que el niño te domine. La fruta es fundamental para su crecimiento y tienes que ser firme. Si no toma su puré no le des nada más. Que sepa que no tiene alternativa, y si le dan arcadas como tú dices, pues tranquilamente recoges el vomitado y lo vuelves a intentar más tarde”.
¡Caray!, ya sé que en el primer mundo ningún niño se muere de hambre pero todo esto me sonaba un poco drástico.
-“Pero por favor Blanca no seas tan radical, que el pobre bebé va a terminar traumatizado. Si ahora no toma fruta pues ya lo hará más adelante”, le contestó otra de mis compis que lleva a sus espaldas la experiencia de tres niños.
Total, que me fui a casa con la duda de si seguir el rollo más pasota u optar por el fundamentalista. “Hum…dependerá de mi grado de energía en el fin de semana”, pensé para mis adentros. Y por fin llegó la hora de la merienda del viernes. Decidí echarle valor, levanté a Nico de la siesta y le senté en su trona. El pobre me sonreía de oreja a oreja ajeno a lo que se le venía encima. Como tenía coloretes en los mofletes me dije (“este niño tiene que tener sed”), así que sin piedad le enchufé su bibe de agua pero con zumo de mandarina. Le dio un trago y pegó un aullido tal que el biberón cayó al suelo del revés que le asestó. ¡Madre mía, si por un poquito de zumo se ponía así…
En fin, yo me lo había currado previamente: para que mi niño no notara el engaño había triturado la fruta junto al yogur, poniendo de nuevo la mezcla en el tarro de una conocida marca de yogures. ¡Pero vaya que si lo notó! Los lagrimones se le empezaron a resbalar, y el puchero desembocó en tremendo llanto. En vez de apiadarme, aproveché que abría la boca para colarle pequeñas cucharadas que se le derraman por las comisuras de los labios. ¡Ay qué lástima! ¡Aquello era una guerra en la que cada una de las partes iba desarrollando nuevas estrategias!: Nico consiguiendo llorar sin despegar los labios (no fuera que la pérfida de su mami le atiborrara de más puré), y yo aprendiendo a esquivar sus manotazos para derribar el tarro, la cuchara o el bibe. Total, que terminamos los dos agotados del estrés, sudando y como para meternos en la ducha: con fruta en el pelo, ojos, y ropa .
¿Merece la pena esta lucha? ¿Tu hijo come de todo? De no ser así, ¿qué tácticas seguiste para hacer que se alimentara bien?
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Sobre el autor

Miriam Rodríguez Murphyhttps://www.elbebe.com/
Especialista en la redacción y edición de contenidos sobre una amplia variedad de temáticas desde el embarazo y el parto hasta la crianza y el desarrollo y la educación de bebés y niños. Miriam Rodríguez Murphy creó Elbebe.com en el año 2000, un portal pionero en ofrecer información de calidad y contrastada por especialistas sobre maternidad e infancia. Cuenta desde sus inicios con un equipo editorial formado por médicos especialistas, psicólogos y profesionales sanitarios para supervisar todos los contenidos relacionados con la salud de la madre y del bebé y niño. Se ha dedicado durante toda su trayectoria profesional a la redacción y edición de una amplia gama de contenidos, especializándose desde hace 23 años en información para madres y padres. Miriam Rodríguez es un referente en la creación de webs sobre maternidad e infancia en España y América Latina. Ha publicado artículos en medios online como Serpadres y MarieClaire, entre otros.
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