El tórax, la respiración y el ritmo cardíaco del bebé recién nacido

223

Al nacer, el organismo del bebé tiene que adaptarse al medio externo, por lo que su aparato circulatorio lleva a cabo una transformación para permitir la respiración pulmonar. La respiración del bebé y su ritmo cardíaco, al principio mucho más rápidos que los de los adultos, se irán ajustando a medida que el niño madure.

En este artículo sobre el tórax del bebé

 

CLAVÍCULAS

Estos huesos pueden romperse con facilidad durante el parto. Sobre todo si el bebé es grande y el parto laborioso o mediante ventosa.

A veces no se detecta la fractura de clavícula hasta dos o tres días después del parto porque se hincha la zona y se palpa un bulto, el callo de fractura.

Por lo general se cura muy bien y sin secuelas, a pesar de lo aparatoso que parece.

ESTERNÓN

A muchos niños se les nota un pequeño bulto a la altura de la punta del esternón. Se trata del apéndice xifoides que más adelante se unirá por completo al esternón. Es completamente normal.

MAMILAS

A muchos bebés se les inflaman uno o los dos pechos unos días después de nacer. Se debe a la acción en el tejido mamario de pequeñas cantidades de hormonas femeninas que, procedentes de la madre, aún persisten en la sangre del bebé.

Les ocurre tanto a los niños como a las niñas. La inflamación no suele doler ni dar problemas, pero no debe tocarse.

Antiguamente se apretaba los pechos y se extraía «leche de brujas» por la creencia de que le iban a «robar la leche a la madre». Otro mito sin fundamento.

RESPIRACIÓN

Los bebés respiran más deprisa que los adultos. Unas 30-40 veces por minuto. Suelen respirar por la nariz.

Si el bebé respira más rápido incluso, se llama polipnea. Si parece que tiene dificultad para respirar, se trata de distress. (En los niños más mayores y en adultos se denomina disnea).

CORAZÓN

En los bebés normales suele latir a 110-130 latidos por minuto. En algunos casos puede haber una taquicardia transitoria (150-180 latidos/min.). No reviste gravedad.

Durante el embarazo, la circulación fetal es distinta. La sangre del feto no se oxigena en los pulmones, sino en la placenta. La sangre fetal apenas pasa por los pulmones.

Al nacer, se abren las arterias pulmonares, empieza a producirse el intercambio de gases en los pulmones y la circulación del bebé debe cambiar. Este cambio es automático y no presentará problemas a menos que el corazón tenga alguna anomalía.

Elbebe.com es un portal de divulgación de contenidos gratuitos relativos al embarazo, el parto, el postparto y el desarrollo del bebé y del niño en su primera infancia. Ofrecemos información para padres y madres sobre el desarrollo de los bebés desde su concepción hasta su primera infancia, con una exhaustiva selección de recursos y consejos útiles para los padres. Nuestro objetivo principal es conseguir que el usuario encuentre útil la información contenida en Elbebe.com y que ésta sea fácilmente comprensible por todos. Para asegurar la calidad de nuestras informaciones y garantizar el rigor y la credibilidad de nuestros contenidos, contamos con un equipo de redactores especializados y con la supervisión de excelentes profesionales de la salud.