El exantema súbito en los bebés ¿Cómo se manifiesta? ¿Tiene tratamiento?

El exantema súbito en los bebés ¿Cómo se manifiesta? ¿Tiene tratamiento?


El exantema súbito es una enfermedad producida por un virus. Suele darse en bebés menores de un año. Es una alteración benigna que no necesita tratamiento. En general, remite espontáneamente después de dos o tres días. A veces puede confundirse con que el niño tenga alergia a algún medicamento. Para evitar estas confusiones, es bueno conocer los síntomas que produce.

El extantema súbito es una enfermedad infantil muy frecuente, causada por un virus. También se llama “roséola infantil” o “exantema del tercer día”. Es habitual que afecte a bebés o niños menores de un año. Aunque es muy fácil de diagnosticar, suele ser motivo de confusiones y de que un bebé o niño sea catalogado de “alérgico” a algún fármaco.

¿Cómo se manifiesta?

La primera y casi única manifestación es la fiebre, que puede ser incluso bastante alta (algunos bebés llegan a tener convulsiones febriles). Pero, el bebé o niño no tiene otros síntomas como toser o vomitar.

Es habitual que se atribuya a “la garganta”, pero a esta edad, los bebés no tienen amigdalitis casi nunca.

Al tercer día de haber empezado, la fiebre desaparece y el niño tiene un sarpullido por el cuello y la parte superior del tórax.

Son manchitas rosadas, planas, de 2-3 mm de diámetro. Están por el cuello y el tronco. A veces, en la parte superior de brazos y muslos. No pica. Al apretar la piel, se borran unos segundos.

Si no se piensa en esta enfermedad, muchos niños reciben antibióticos por la fiebre, y al brotar el sarpullido, se les cataloga de alérgicos al producto que toman.

¿Qué tenemos que hacer?
Nada. Es una enfermedad benigna, que siempre se cura por sí sola, en 3-4 días.

¿Se puede complicar?
No. La única complicación es que el bebé haya padecido convulsiones por la fiebre. Además, no se vuelve a padecer más veces.