¿Cómo proteger a bebés y niños de una posible insolación?
Por Equipo editorial Elbebe.com
Las insolaciones son más serias y graves que los golpes de calor, ya que el bebé o niño puede llegar a perder el conocimiento y en los casos más graves, producir daños irreparables en su cerebro.
La insolación, al igual que el golpe de calor, se produce por una exposición prolongada al sol sin protección y por un fallo en el mecanismo de eliminación del calor de los bebés y niños.
En la mayoría de la ocasiones ocurre cuando el bebé permanece durante un tiempo bajo el sol sin protección. A veces basta con un cuarto de hora para que se produzca una insolación.
¿Cómo se manifiesta una insolación?
Si tocamos la piel del bebé o niño, comprobamos que está caliente, seca, e incluso enrojecida. Otros síntomas habituales son dolor de cabeza, dificultad para respirar, debilidad, náuseas, vómitos y fiebre por encima de los 40 grados.
¿Qué podemos hacer para tratar una insolación infantil?
Si se produce una insolación, lleva a tu hijo a un lugar fresco y aireado para activar su mecanismo de sudoración.
Quítale la ropa, túmbalo en el suelo y pasa una compresa fría por todo el cuerpo, especialmente por su nuca. En este caso es muy importante que lleves al bebé o niño a urgencias.
¿Cómo prevenir una insolación en los niños?
Las acciones más importantes para evitar una insolación son proteger bien su cabeza con un sombrero o gorro cuando está expuesto al sol y ofrecerle líquidos con frecuencia durante los días más calurosos.
Evita, además, salir de casa en las horas centrales del día, entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde, ya que en este intervalo de tiempo el sol golpea con más fuerza y las radiaciones solares son más intensas.
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