Lactancia materna y medio ambiente: dar el pecho a tu bebé es «eco friendly»

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  • Prolongar la lactancia materna durante seis meses ahorra la emisión de hasta 153 kg de CO2 por bebé
  • La Semana Mundial de la Lactancia Materna de este año, promovida por la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna, se centrará en el impacto de la alimentación infantil en el medio ambiente y en el cambio climático
  • Para producir 1 Kg de leche de fórmula se requieren aproximadamente 4.700 litros de agua. Además, el consumo de 550 millones de latas de leche de fórmula infantil genera 86.000 toneladas de metal y 346.000 toneladas de papel cada año
  • La Organización Mundial de la Salud recomienda el mantenimiento de la lactancia materna exclusiva durante seis meses por las propiedades que contiene y por los beneficios que aporta al bebé, a su salud, desarrollo y supervivencia.

La leche materna contiene numerosas proteínas y nutrientes que no solo proporcionan múltiples beneficios al bebé en sus primeros meses de vida, sino que también establecen los pilares de la salud de una persona a lo largo de su vida.

Pero los beneficios de practicar la lactancia materna van más allá. La leche materna es un alimento que puede considerarse eco friendly debido a que se produce de forma natural, es sostenible y genera mínimos o cero deshechos, por lo que contribuye al cuidado y respeto del medio ambiente.

Por ello, “Apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable” es el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna de este año, promovida por La Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) y que se celebra la primera semana de agosto.

Este año el enfásis está en el vínculo entre lactancia materna y medio ambiente. Se quiere fomentar así el trabajo en red del sector social de apoyo a las madres lactantes con otros sectores, como los grupos que trabajan en causas medioambientales, con el fin de generar una causa común.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna del 2020 se busca promover, proteger y apoyar la lactancia materna no solo por sus beneficios para la salud de las personas, sino también de nuestro planeta.

En este sentido, Medela, compañía suiza con más de 50 años de experiencia centrando sus esfuerzos en comprender las necesidades de las madres y el comportamiento de los bebés, se suma a la celebración y explica el impacto que la alimentación infantil puede tener en el medio ambiente y el cambio climático.

Apoyar la lactancia materna para cuidar el medio ambiente

Los factores históricos, culturales o socioeconómicos, además de la comercialización de diversos preparados para lactantes o sustitutos de la leche, influyen en la elección del método de crianza por parte de las madres, así como en el inicio y prolongación de la lactancia materna.

Aunque estos preparados –como la leche en polvo– o sustitutos de la leche materna son una necesidad en los casos en que por razones médicas o de otro tipo no se puede practicar la lactancia materna, cabe señalar que su producción y consumo tienen un fuerte impacto medioambiental.

La mayoría de leches de fórmula se basan en la leche de vaca en polvo; en este sentido, la leche de vaca tiene una huella hídrica (volumen de agua dulce utilizado para su producción) de 940 litros/kg aproximadamente, por lo que, con un kilogramo de leche de vaca, se producen alrededor de 200 gramos de leche en polvo.

Así, para producir un kilo de leche en polvo se necesitan alrededor de 4.700 litros de agua , además de los recursos hídricos necesarios, en términos de residuos, la producción de preparados o sustitutos de la leche también requiere del uso de papel, plásticos y transporte en su producción, comercialización y venta.

En este sentido, según un estudio realizado en 2009, el consumo de 550 millones de latas de leche de fórmula genera 86.000 toneladas de metal y 364.000 toneladas de papel anuales. Desde entonces, la industria de la leche de fórmula ha duplicado su tamaño.

Asimismo, prolongar la lactancia materna durante seis meses supone un ahorro de entre 95 kg y 153 kg de CO2 por bebé en comparación con la alimentación con fórmula (leches en polvo y otros productos similares), contribuyendo a frenar el cambio climático y la degradación ambiental.

El fomento de la lactancia materna es tarea de todos.

Debido a los numerosos beneficios que presenta la leche materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y la prolongación de la lactancia hasta los dos años, sirviendo de complemento a la ingesta de otros alimentos.

Sin embargo, a nivel mundial, solo el 41% de los 141 millones de bebés que nacen anualmente son amamantados de forma exclusiva hasta los 6 meses , por lo que mejorar las tasas de lactancia a nivel mundial podría salvar anualmente las vidas de 820.000 niños menores de cinco años –el 87% de ellos menores de seis meses –.

Por tanto, es necesario aumentar el conocimiento sobre los beneficios de la leche materna en la salud de las personas desde edades tempranas y concienciar a la población sobre el impacto positivo de su práctica en el medio ambiente.

Finalmente, cabe señalar que el empoderamiento de las madres y recibir el apoyo de su entorno cercano también contribuye a aumentar las tasas de lactancia materna y a mantenerla más allá de los seis primeros meses de vida del bebé, siendo necesario el fomento de grupos de apoyo, programas de asesoramiento e información para los padres, servicios de salud, etc.