Los pediatras recomiendan adaptar a los niños para el cambio de hora

El domingo 25 de marzo de 2012 se produce el cambio de hora a las 2.00 de la madrugada. Todas las familias tendremos que adelantar una hora nuestros relojes para adaptarnos al nuevo horario de verano. Ante esta circunstancia, los pediatras recomiendan ir adaptando a los niños para este cambio, que puede producir problemas de sueño, cansancio y falta de atención.

Cada año nuestros relojes se adelantan una hora en primavera para ahorrar parte del consumo energético y aprovechar más horas de luz durante el día. Sin embargo, los cambios de horario pueden producir trastornos de sueño, cansancio o falta de atención en los más pequeños de la casa.

Por esta razón, la Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja a las familias adelantar la hora de las comidas y de acostarse 15 minutos. «Uno de los colectivos que más lo notará será el infantil, cuyo reloj biológico puede tardar en ajustarse varios días o semanas», como explica el doctor Gonzalo Pin, coordinador del Grupo de Sueño de la AEP.

Los pediatras señalan que, además de alteraciones en la vigilia del sueño, el cambio de hora puede generar problemas de atención, irritabilidad, enfados, cansancio y desánimo, especialmente en las primeras horas escolares. El doctor Gonzalo Pin subraya que los menores obligados a acostarse más temprano pueden manifestar problemas para conciliar el sueño por la presencia de luz solar, lo que ocasiona un déficit de horas de sueño y, a su vez, influye negativamente en el rendimiento escolar, la puntualidad, la asistencia y en el nivel de atención.

En los adolescentes, la calidad y cantidad total de horas de sueño empeora sensiblemente los días posteriores al cambio horario. “Los más probable es que los jóvenes mantengan la hora de dormir previa y por tanto disminuyan la duración del dormir para ajustarse a la señal social matutina”, comenta el doctor Pin.

Para contrarrestar estos efectos, desde la Asociación Española de Pediatría se recomienda preparar a los niños unos días antes realizando una adaptación lenta y progresiva al nuevo horario. Se aconseja ir adelantando en los días previos unos 15 minutos la hora de comer, de estudio, así como el momento de acostarse y de levantarse.