¿Por qué es tan importante detectar los trastornos del lenguaje en los niños?

El lenguaje es una capacidad muy importante del desarrollo infantil. Sus funciones influyen en las áreas cognitiva, social y emocional del niño. El lenguaje es importante en el aprendizaje, las relaciones con los demás y la autoestima del niño. Por ello, para los padres es muy preocupante cuando sospechan que su hijo puede tener algún trastorno del lenguaje verbal.

El ser humano es social por definición y la convivencia en sociedad se organiza gracias a la comunicación. El término comunicación es extenso y abarca tanto comunicación verbal, como gestual (mímica) o afectiva. El representante máximo de la comunicación es el lenguaje oral. El hecho de poder comunicarse con palabras es un aprendizaje casi imprescindible para la supervivencia en la sociedad actual.

Pero el hecho de poder comunicarnos con palabras no sólo es una cuestión de relacionarse con otros. El lenguaje ayuda a organizar el pensamiento y potencia la capacidad intelectual. Por ello, en aquellos casos en los que existe una limitación para hablar, como puede ser en niños sordomudos, es tan importante que aprendan algún tipo de lenguaje (lengua de signos, por ejemplo) para poder estructurar y desarrollar sus habilidades intelectuales. Así se entiende la importancia de que nuestros niños aprendan a expresarse en palabras. De hecho, cuando un niño no comprende lo que escucha y no sabe hacerse entender por otros se compromete por supuesto su aprendizaje escolar pero, sobre todo, su autonomía y capacidad de relación con los demás.

Los trastornos o retrasos en el lenguaje de los niños pequeños son unas de las disfunciones infantiles que más angustian a los padres. Muchas veces los padres son capaces de comprender lo que su hijo trata de transmitirles, pero se dan cuenta de que otros niños o adultos no lo hacen y sufren por la inadaptación de sus pequeños.

¿Qué factores influyen en el desarrollo del lenguaje infantil?

Existe una gran variabilidad en el desarrollo del lenguaje en los niños y, al ser una conducta tan compleja, intervienen en ella muchos elementos, como la edad del niño, su desarrollo intelectual o tener alguna afección que impida a los niños el desarrollo normal de su lenguaje.

Hay niños que ya tienen un «lenguaje» para hacerse entender a los 18 meses y otros que no pronuncian una palabra con significado hasta los 2 años de edad. Por esto, para poder valorar si nuestro niño tiene o no un retraso en la adquisición del lenguaje, es importante conocer cuál es el rango normal o qué se espera que haga un niño según la edad que tiene.

Los trastornos del lenguaje abarcan diagnósticos variados y de distintos niveles de afectación, que podrían ir desde casos donde no hay ningún desarrollo del lenguaje (el niño no habla) o éste está muy retrasado para lo esperable por la edad del niño, como ocurre en la disfasia (retraso del lenguaje) hasta la tartamudez o el trastorno fonológico, donde sí existe un lenguaje pero éste no se desarrolla con la fluidez o precisión esperada.

Nosotros como padres podemos intervenir en la medida de nuestras posibilidades simplemente facilitando la comunicación, tratando de ser claros en nuestro lenguaje, repitiendo lo que nuestros niños aprenden a decir y, sobre todo, observando cómo evoluciona el niño para poder advertir atascos en el proceso de la adquisición del lenguaje de forma temprana.

¿Por qué es importante que los niños aprendan a hablar?

El hecho de poder hablar influye en todas las facetas de la vida del niño. La primera y más importante es la relación que establece con los demás, ya que el niño entiende lo que otros quieren de él y expresa lo que desea en cada momento.

En cuanto al desarrollo social del niño también repercute en la regulación de la conducta y el autocontrol. Es decir, el niño aprende qué puede y qué no puede hacer, los padres cada vez utilizan más la palabra y menos el control corporal para transmitirle los límites de su conducta. Esto genera un diálogo interior en el propio niño que le ayudará más adelante a autorregularse sin necesidad de que los padres estén delante.

En cambio, desde el punto de vista intelectual, el lenguaje es la herramienta básica de aprendizaje en la escuela. Si no aprende a hablar bien, difícilmente podrá aprender a tener una buena lectura y escritura y esto condiciona el resto de aprendizajes escolares.

Por último, pero tal vez lo más importante, es el hecho de que gracias al lenguaje ordenamos el pensamiento y esto multiplica exponencialmente la capacidad intelectual de los niños. Por este motivo, en niños que no desarrollan un lenguaje oral (como es el caso de niños sordomudos) es tan importante que desarrollen otra forma de comunicación o lenguaje como puede ser la lengua de signos.