¿Qué son las escuelas libres?

Las «escuelas libres» están adquiriendo cada vez más importancia para familias que desean que sus hijos se escolaricen en sistemas menos tradicionales, con un sistema de valores más humanizado y un proceso de enseñanza-aprendizaje centrado en el niño.

Se define como educación la asimilación por parte de los niños de los valores y comportamientos que rigen el funcionamiento de su sociedad.

Las sociedades para perpetuarse y funcionar dependen principalmente de la educación de sus miembros.

En general, la mayor parte de la sociedad pretende mantener ciertas estructuras y formas de poder que algunas personas consideran injustas, ya que crean clases dominantes desde el punto de vista político y económico.

Por este motivo surgen las escuelas libres. La pedagogía libre es un sistema diferente de concebir la educación.

Las escuelas libres nacen con el objetivo de trabajar por una renovación pedagógica que parte de presupuestos críticos y se desarrolla dentro del ámbito de la libertad social, para conseguir personas libres y críticas.

En el concepto de escuela libre se considera que la educación debe ser: libre, crítica, integral, igualitaria y transformadora.

Educación libre

El objetivo del proceso educativo es formar individuos libres y que puedan desarrollar sus actividades en una sociedad más libre.

La enseñanza libre se traduce en eliminar los modelos educativos inspirados en principios de autoridad, coacción o represión (explícitos o camuflados), que deben sustituirse por modelos de libertad, confianza y respeto de la personalidad del niño.

La educación antiautoritaria parte del principio de abolición progresiva de la autoridad sin más, dando al niño cada vez más libertad. Esto no debe confundirse con educación permisiva que fomente valores egoístas o insolidarios.

Simplemente se intenta eliminar lo que impide el desarrollo normal del niño, respetando este proceso. Se intenta motivar al alumno, sin enseñarle dogmas.

Se busca eliminar los métodos pasivos e incitar al alumno a participar en su propia educación. Se intenta, pues, que el alumno se interese por la enseñanza, sienta curiosidad por conocer y desarrolle iniciativas propias.

Educación crítica

Los proyectos educativos se basan en una escala de valores coherentes, que se reflejen en la vida cotidiana y en la organización de la enseñanza.

Se trata de potenciar una transformación social basada en principios de libertad y solidaridad en contraposición a los habituales de competitividad, desigualdad o triunfo del más fuerte.

Las personas deben aprender a pensar de forma autónoma, crítica y analítica. Es decir, se deben romper los dogmas y prejuicios. Así se abren nuevos caminos, eliminando la idea de crear ciudadanos «útiles», para crear ciudadanos autónomos que, por supuesto, no se aparten de la sociedad.

Educación integral

La educación integral intenta una formación completa del individuo en todos los aspectos: intelectual, físico, manual y emocional.

Se intenta que la educación no sea una mera maquinaria de capacitación técnica y expedición de títulos. Por el contrario, se trata de impulsar todas las cualidades del ser humano.

Educación igualitaria

La educación debe conseguir la igualdad en la sociedad. Esto debe iniciarse desde una igualdad en la escuela.

La escuela debería ser gratuita para todas las capas sociales y desarrollar proyectos de colaboración y apoyo que cuestionen la clasificación de las personas por resultados académicos, competitividad y egoismo social.

Educación transformadora

La enseñanza es un espacio de transformación social.

En la enseñanza tradicional se imponen modelos orientados a conservar las instituciones, formando individuos adaptados a la estructura social establecida. Los niños reciben una educación dirigida al conformismo, pasividad y consumismo.

Se les acostumbra a obedecer, creer y pensar según los dogmas actuales de la sociedad. La educación transformadora debe alejarse de estos modelos que se basan en el Estado y en el Mercado, que son las bases de la sociedad actual.

La educación libre debe formar ciudadanos libres de pensar, criticar y eliminar valores antisolidarios, sustituyéndolos por valores que permitan crear una sociedad más justa.