Desarrollo del lenguaje en los niños de 3 a 5 años: la explosión del vocabulario

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El desarrollo del lenguaje en los niños de 3 a 5 años está en una fase de rápida y notable evolución. Los niños adquieren rápidamente nuevas palabras y comprenden cada vez mejor el significado de las mismas. También comienzan a articular y a pronunciar las palabras con mayor exactitud. En esta etapa es cuando el uso del lenguaje se va sofisticando y haciéndose más complejo.

El desarrollo del lenguaje en los niños de 3 a 5 años se caracteriza porque, progresivamente, el niño es capaz de aunar en sus expresiones todas las dimensiones que distinguen al lenguaje humano (fonológica, semántica, sintáctica y pragmática).

En relación con el desarrollo fonológico (referido a la pronunciación de las palabras), los niños de 3 a 5 años tienen cada vez mayor capacidad para distinguir los sonidos y fonemas que integran el habla.

Esto, a su vez, permite a los niños emitir verbalmente un mayor número de sílabas.

Por ello, el habla de los niños de 3 a 5 años es cada vez más comprensible al oído del adulto, ya que estos niños articulan y pronuncian cada vez mejor.

Es característico del lenguaje en los niños de 3 a 5 años las simplificaciones de algunos fonemas.

Así, es habitual que los niños de 3 a 5 años sustituyan un sonido por otro (como «dojo» por «rojo»), asimilen un sonido a otro próximo («bobo» por «globo») o simplifiquen la estructura silábica («fante» por «elefante»).

Hacia los 5 ó 6 años de edad, con la iniciación a la lectoescritura, los niños empiezan a tener una mayor conciencia fonológica y estas simplificaciones empiezan a superarse.

En cuanto al desarrollo semántico (referido al significado de las palabras), los niños de 3 a 5 años experimentan una ampliación notoria de su vocabulario.

Desde los 20 meses de edad hasta los 6 años, aproximadamente, se produce una «explosión del vocabulario» del niño, puesto que la velocidad de adquisición de nuevas palabras empieza a ser mucho mayor que en edades anteriores.

En esta etapa, los niños adquieren una media de entre 5 y 9 palabras nuevas al día.

Es muy frecuente que los niños de 3 a 5 años cometan sobregeneralizaciones, es decir, usan la misma palabra para entes parecidos (por ejemplo, cuando se utiliza la palabra perro para llamar a cualquier animal con cuatro patas).

Asimismo, son frecuentes las infraextensiones o limitación del uso de una palabra a ciertos ejemplares de la clase a la que se refiere (por ejemplo, usar la palabra cubo sólo para referirse a un tipo determinado de cubo que le es familiar).

A medida que el niño va conociendo y experimentando el mundo que le rodea con la ayuda de los adultos, su conocimiento y aplicación del significado de las palabras será cada vez mayor y más concreto y exacto.

En cuanto al desarrollo morfológico y sintáctico (referido a la gramática del lenguaje), los niños de 2 años comienzan a usar pronombres personales y posesivos (mi, mío) y empiezan a usar variaciones de género y número, pero cometen errores de concordancia.

Estos errores son comunes hasta los 6 años de edad, aproximadamente.

También, es en esta etapa del desarrollo del lenguaje cuando los niños comienzan a construir frases.

Primero son frases muy sencillas, combinaciones de 2 ó 3 palabras hacia los 2 años de edad. Poco a poco las frases aumentan en complejidad y longitud.

En cuanto al desarrollo pragmático (referido a las funciones del lenguaje), el lenguaje de los niños de 3 a 5 años es cada vez más sofisticado en la utilidad e intención que le dan al lenguaje.

Primero se limitan a usar el lenguaje para pedir a sus padres lo que necesitan.

Poco a poco pueden usar el lenguaje para establecer contacto, expresar sentimientos, dar información, hacer preguntas…

Entre los 2 y los 4 años los niños comienzan a ser capaces de mantener una conversación.