Sentimientos de incomprensión y soledad tras un aborto espontáneo

La mayor parte de las parejas que experimentan pérdidas gestacionales, se sienten solas e incomprendidas por parte de sus seres queridos. El silencio social que se construye en torno al aborto hace difícil que se comprendan las emociones de las personas que lo experimentan. Esto obstaculiza el proceso de duelo y asimilación de la pérdida.

Sufrir un aborto espontáneo es un acontecimiento traumático para la pareja que lo experimenta. La pérdida gestacional supone varias pérdidas asociadas, como: el embarazo, la ilusión del bebé que se esperaba, las expectativas asociadas a la llegada de ese bebé, el proyecto de vida familiar con el bebé, etc.

Esto supone que los procesos emocionales asociados a la pérdida gestacional sean más complicados de lo que, a priori, podría parecer. La mayor parte de las veces, las personas que experimentan una pérdida de este tipo, no son conscientes de la envergadura del reto emocional al que se enfrentan.

La pareja que sufre esta pérdida ha de elaborar un proceso de duelo por la misma. Esto es esencial para poder superarla. Sin embargo, éste proceso puede no ser fácil.

En nuestra cultura no existen rituales asociados a las pérdidas gestacionales, lo cual hace que el duelo sea más difícil.

Asimismo, la falta de información sobre los procesos emocionales asociados al aborto dificulta la asimilación de los sentimientos, tanto a la pareja como a sus familiares cercanos.

Las parejas que se encuentran tratando de superar una pérdida gestacional suelen encontrarse muy solas en este camino. La sociedad no ofrece apenas apoyo en estos acontecimientos vitales, lo cual obstaculiza más aún la elaboración del proceso de duelo.

Incomprensión social ante el aborto espontáneo

La poca valoración social que se otorga a las pérdidas perinatales obstaculiza a las mujeres en su duelo. La falta de empatía social con las parejas que han sufrido un aborto hace que la pareja no pueda identificar sus sentimientos en un plano social de reconocimiento. Esto genera confusión e inseguridad a la hora de elaborar el duelo.

La opinión social más generalizada es que la pérdida gestacional no es algo relevante; de hecho, muchas personas no lo consideran ni tan si quiera una pérdida.

Al ser un tema tabú (no se suele hablar de ello abiertamente, muchas veces es un tema que se evita), se hace muy difícil que personas que no lo han experimentado comprendan y empaticen con las que están pasando por este duro proceso.

Del mismo modo, los profesionales que desarrollan su trabajo en el ámbito perinatal, muchas veces, no están formados adecuadamente para dar respuesta a las necesidades emocionales de las personas que se enfrentan a este tipo de pérdida.

Por todo ello, las personas que han sufrido un aborto espontáneo suelen sentirse solas e incomprendidas. Muchas veces, incluso, se sienten poco apoyadas por sus familiares y amigos, que no alcanzan a comprender la difícil situación que está atravesando la pareja.

De esta manera, se hace esencial, en el proceso de duelo, el papel de los grupos de apoyo, espacios en los que las personas que han experimentado pérdidas gestacionales pueden identificarse con otras personas que han sufrido acontecimientos similares.