Vacaciones y embarazo: ¿qué debes saber si vas a viajar?

Si estás embarazada lo más importante a la hora de elegir tu destino es que tengas asistencia médica de fácil acceso. Lleva contigo un resumen de tu historial de embarazo y los teléfonos de tu tocólogo y centro maternal.

En principio viajar en el embarazo no supone problema alguno para la embarazada si la gestación se desarrolla con normalidad.

Si estás en la recta final del embarazo quizás sea conveniente retrasar el viaje hasta que nazca el bebé. ¡Tu parto podría adelantarse! Además algunas compañías aéreas no permiten viajar en los últimos meses de embarazo. 

Si todavía queda tiempo para que nazca tu bebé y decides hacer un viaje, ten en cuenta algunos aspectos para que tu viaje sea totalmente seguro desde el punto de vista médico.

Por un lado, averigua cuál es la calidad y la facilidad de acceso a la atención médica en el lugar al que quieres viajar. Asegúrate de las coberturas médicas con las que puedes contar en el lugar de destino, públicas y privadas.

Además consulta con tu ginecólogo los riesgos que implica visitar, por ejemplo, un destino exótico.

Viajar embarazada a la Unión Europea

En el caso de las mujeres embarazadas que vivan en alguno de los países miembros de la Unión Europea (U.E) y viajen a otro del territorio comunitario, deben saber que desde junio de 2004 existe una Tarjeta Sanitaria Europea.

Esta tarjeta es individual y certifica el derecho de su titular a recibir las prestaciones sanitarias que sean necesarias desde un punto de vista médico, durante una estancia temporal en cualquiera de los países integrantes de la U.E (Alemania, Austria, Bélgica, República Checa, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia), del Espacio Económico Europeo (Islandia, Liechtenstein, Noruega) y Suiza.

La Tarjeta Sanitaria Europea se obtiene en los centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Esta tarjeta se emite en el acto, previa identificación con el DNI.

Viajar en el embarazo a destinos exóticos

Algunas zonas subdesarrolladas de África, América o Asia se consideran destinos exóticos. Si estás embarazada y decides viajar a alguna de estas regiones, se recomienda antes del viaje visitar a tu ginecólogo y acudir a los centros de “Medicina del Viajero” para planificar las vacunas necesarias.

Durante el embarazo puedes vacunarte con vacunas de virus inactivados, bacterianas o de toxoides. Las vacunas que están permitidas en el embarazo son la de la Hepatitis A, Hepatitis B, Meningocócicas, Neumocócicas, Polio inactivada y Fiebre amarilla, que es de virus vivos pero puede ser necesaria su vacunación en zonas endémicas.

La vacuna de la fiebre amarilla está contraindicada en el primer trimestre de gestación, momento en el que se están formando los principales órganos de tu bebé. Pero puede administrarse a partir del sexto mes o, como el resto de vacunas, entre el segundo y tercer trimestre de embarazo. En cualquier caso será tu ginecólogo quién te indique cuándo debes vacunarte.

En este enlace puedes consultar los Centros de Vacunación Internacional que hay en España.

Viajar a zonas de playa en el embarazo

Si vas a la playa, ten cuidado con el calor, el bochorno y la humedad que pueden provocar bajadas de presión arterial. Intenta elegir destinos poco calurosos.

Destinos peligrosos para viajar embarazada

Los destinos potencialmente peligrosos para la embarazada serían aquellos que cumplan alguna de las siguientes características:

  • Altitud superior a 3000 metros:

En las altitudes elevadas hay menos suministro de oxígeno. Esto significa que las personas que están habituadas a vivir en altitudes bajas, ricas en oxígeno, con frecuencia enferman al exponerse a altitudes elevadas. Los síntomas que indican que la persona está enferma incluyen sensación de vértigo, debilidad, dolor de cabeza y malestares estomacales. Además algunos estudios señalan al ambiente de altitud como factor de riesgo moderado en el desarrollo de patologías vasculares placentarias y preeclampsia, ambas relacionadas con la hipoxia placentaria. Otros estudios han demostrado que la exposición a altitud durante el embarazo incrementa el hematocrito y la viscosidad de la sangre en las gestantes y disminuye el peso de los recién nacidos

    • Enfermedades transmitidas por mosquitos, agua y alimentos
    • Destinos donde se requiera la vacunación con virus vivos atenuados, como la fiebre amarilla
    • Lugares alejados de centros sanitarios o de difícil acceso a éstos