Imagen de archivo sobre técnicas de reproducción asistida.

Una mujer de 55 años se suma a la moda del “turismo reproductivo” y da a luz a trillizos

Sharon Cutts, enfermera de profesión, quería ser madre con su nueva pareja, diez años menor que ella. Y lo consiguió. Acaba de ser mamá por partida triple.

En su país de origen, Inglaterra, solo realizan fecundaciones in vitro a mujeres menores de 42 años. Por lo que tuvo que barajar otras opciones para volver a ser mamá (tiene cuatro hijos y cuatro nietos). La solución a sus problemas la encontró en Chipre, donde las restricciones de edad son mucho menores. Esto nos lleva a plantearnos la siguiente cuestión: ¿cuál es la situación de los tratamientos de fertilidad en Europa?

El estudio Assisted reproductive technology in Europe. Usage and regulation in the context of cross-border reproductive care, elaborado por Patrick Präg y Melinda C. Mills, publicado en 2015, analiza la situación de las diferentes técnicas de reproducción en Europa. Según este estudio, los 10 países europeos con un mayor número de mujeres que se someten a Tratamientos de Reproducción Asistida (TRA) son :

Algunos de los factores que hacen que muchas parejas crucen la frontera para convertir su sueño en realidad son:

El precio, algunos tratamientos son más baratos

Los precios de algunos tratamientos pueden variar sensiblemente de un país a otro de la Unión Europea. Por ejemplo, en Dinamarca, Eslovenia o España los tratamientos de fertilidad están financiados por el sistema nacional de salud. Bien es cierto que con algunas restricciones. En cambio, Austria, Bulgaria, Croacia, República Checa, Finlandia, Grecia, Islandia, Italia, Suecia o Portugal cubren los costes parcialmente. Irlanda, Biolorrusia o Suiza no financian nada.

La edad, una limitación para ser madre

La edad es una limitación para ser madre de forma natural. Pero también lo es para someterse a una técnica de reproducción asistida. La mayoría de los países establecen una edad límite de 50 años. Por ejemplo, Eslovenia cubre 6 ciclos reproductivos para el primer hijo y 4 ciclos después del nacimiento del primer hijo para mujeres menores de 42 años. La mayoría de las clínicas privadas de los diferentes países también. Salvo Chipre, que como en el caso de Sharon Cutts permite tratamientos más allá de los 43 años.

La ética, ¿todos los tratamientos son válidos?

No en todos los países se permiten las mismas técnicas. Por ejemplo, aunque España es uno de los países más permisivos desde el punto de vista ético y legal, no permite la selección de sexo del bebé (salvo en caso de enfermedades hereditarias ligadas al sexo) ni la manipulación de embriones. En cambio, sí permite que el donante de óvulos o espermatozoides sea anónimo. Al igual que hace Francia.

No ocurre lo mismo en Reino Unido, Alemania e Italia, cuyos donantes son públicos. Esto posiblemente hace que disminuyan el número de donaciones. Por otra parte, Italia es uno de los países con una legislación mucho más restrictiva. No permite tratamientos a madres solteras, ni donaciones de semen ni de óvulos, ni el diagnóstico genético preimplantacional, ni la adopción de embriones.

El matrimonio o una relación estable son los requisitos comunes en muchos países para acceder a los TRA. Solo la mitad de los países europeos permiten el acceso a mujeres solas o a mujeres lesbianas. También se ha producido un aumento relevante de la maternidad subrogada. La maternidad subrogada o los vientres de alquiler están estrictamente prohibidos en muchos países, como España.

La maternidad subrogada plantea múltiples confusiones sobre la ciudadanía del bebé y los derechos parentales de los padres. Sin embargo, como cualquier otra técnica o cualquier otro tratamiento prohibido en algún país, puede ser fácilmente eludido por el inmeso deseo de ser padres, ¿o no?