El difícil arte de conciliar, a debate gracias a Bescansa

Conciliación laboral y familiar

Recientemente alabábamos la decisión del primer político nipón Kensuke Miyazaki, de 34 años, de acogerse a un permiso de paternidad para favorecer la crianza de su futuro hijo. Mientras, aquí, en España, las portadas de los periódicos se llenan de opiniones en contra de la actitud de la diputada y número tres de Podemos, Carolina Bescansa, que acudió el pasado miércoles 13 de enero de 2016 al hemiciclo con su bebé en brazos.

Hay quienes dicen que se trata de un gesto meditado con fines políticos. El congreso tiene guardería (aunque de pago) desde el año 2006 y voto telemático desde 2011. Y también quienes señalan que el trabajo no es lugar para un bebé. “La conciliación pasa por estar más tiempo en sus espacios (en el de los hijos), no ellos en los nuestros”, tuiteaba al calor de la discusión la periodista Belén Carreño con el apoyo y retuiteo de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona.

Si bien es cierto que el Congreso no es el mejor escenario para un niño, sí lo es también que en nuestro país es necesario seguir trabajando el tema de la conciliación, una de las peores de Europa (jornadas laborales interminables, falta de ayudas para los padres, horarios escolares descoordinados con los de los progenitores,…). Las mujeres lo siguen teniendo difícil: para trabajar, para ser madres y para conciliar. ¿Qué problema hay en llevar al niño al trabajo si la situación lo requiere? Lo importante es poder elegir el qué, cómo y cuándo. La mayoría de las madres no podemos.

En España conciliar es sinónimo de renuncia. ¿Por qué tenemos que aparcar aquello que nos gusta hacer para ser y ejercer de madres? Muchas mujeres con ambiciones profesionales lo hacen. No hay alternativa. Ni corresponsabilidad. No hay solidaridad. Y es necesario recordar que la población española es una de las que más envejece de Europa. Cada vez se tienen menos niños, y más tarde.

La sociedad debe estar preparada para la crianza ya que los niños son nuestro bien más preciado, son el futuro. También debe estar preparada para la crianza compartida entre la madre y el padre. Para el intercambio de roles y romper de una vez por todas con los estereotipos. Imágenes como las de Bescansa debería haber muchas. Y hay algunas. Desde aquí, nuestro apoyo.

Un pensamiento en “El difícil arte de conciliar, a debate gracias a Bescansa

  1. María

    Un político es un funcionario del Estado. A ningún funcionario de este país se le permite llevar a su hijo al puesto de trabajo.¿Por qué esta diputada se adjudica este derecho?¿Puede una maestra llevar a su bebé a clase?¿Y un funcionario que realice tareas administrativas?¿Y una enfermera o un médico de la Seguridad Social? Pues eso, nuevamente nuestros políticos se auto-aplican privilegios que el resto de ciudadanos no tenemos.
    ¿Por qué esta diputada no optó por dejar a su hijo en la guardería o votar telemáticamente?
    El espectáculo del bebé de brazo en brazo en el Congreso me pareció bochornoso. Era algo así como «total para lo que estamos haciendo»

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