Disputas con otros niños y la hora de la vuelta a casa: ¿qué podemos hacer cuando surgen conflictos en el parque?

Niños jugando en el parqueLa mayor parte de las madres acudimos casi todos los días al parque con nuestros hijos. Allí están al aire libre, pueden jugar, correr, moverse y estar con otros niños.

Bajar al parque con los niños es una opción que tiene múltiples ventajas. Es una alternativa que está al alcance de casi todos porque casi todos tenemos uno cerca y no supone un coste económico para las familias.

Es más, pasar un rato cada día en el parque con los niños es una actividad que forma parte de la rutina diaria de muchas familias.

¿Qué hacer cuando surgen disputas en el parque con otros niños?

Sin embargo, a veces surgen conflictos en el parque. Las disputas por juguetes entre los niños, las posibles caídas o golpes en el parque, las necesidades de niños de diferentes edades que comparten un mismo espacio, el respeto de los turnos de uso y disfrute de columpios… pueden constituir una fuente de estrés para los padres cuando bajan al parque con sus hijos.

Está claro que la interacción con otros niños y sus padres puede ser, a veces, motivo de conflicto. No todas las familias tienen los mismos criterios para conceptualizar la interacción entre iguales.

Además, la intervención (o la falta de intervención) de cada padre ante conflictos entre iguales es muy personal, y puede no ser siempre del agrado de los demás adultos implicados.

En estos casos, es importante mantener un criterio equilibrado que respete las necesidades de nuestros hijos, garantice su bienestar sin mermar el de los demás niños.

Es muy difícil conjugar nuestro criterio y modo de intervenir con el de otros padres. Por ello, en mi opinión, es recomendable tomar las decisiones sobre cómo intervenir en estos conflictos de una manera reflexiva y asertiva, lo más respetuosa posible con todos los implicados.

¿Cómo manejar la vuelta a casa en el parque con los niños?

Del mismo modo, muchos padres se encuentran con un problema a diario a la hora de volver a casa: los niños no quieren abandonar el parque y el momento de volver a casa se convierte en una situación dramática cada día.

En esta situación, yo creo que debemos ponernos en el lugar del niño, respetar el tiempo que necesita para desvincularse de la situación positiva que para él constituye el hecho de estar en el parque, observarlo con empatía y reaccionar con afecto y comprensión.

De esta manera, la vuelta a casa será una situación menos desagradable y aversiva tanto para el niño como para los adultos que le acompañan.

Y vosotras, ¿vivís situaciones tensas en el parque con vuestros hijos?

Autora: Mónica Serrano