¿Podré dar el pecho?

Lactancia materna
Cuando estaba embarazada y me preguntaban si iba a amamantar a mi bebé cuando naciese, yo respondía “Si puedo, sí”. Conozco a otras muchas mujeres que durante su embarazo responden de la misma manera a esta pregunta.

Hoy día, después de dos años de una lactancia que continúa, recuerdo esa inseguridad hacia mi capacidad para amamantar que tenía durante el embarazo y me pregunto por qué ese miedo a algo tan natural.

Lo más frecuente es poder dar el pecho. Es más, la mayor parte de las mujeres no tenemos ningún impedimento físico que no nos permita amamantar a nuestros bebés. Entonces, ¿por qué la mayoría dudamos de nuestra capacidad?

Obviamente, cuando se trata del primer embarazo, nos enfrentamos a numerosas situaciones nuevas. La lactancia es una de ellas y el miedo a lo desconocido puede influir en la confianza en nuestras capacidades.

Sin embargo, yo creo que este miedo o inseguridad va más allá. Durante mi experiencia profesional y personal he podido constatar la fuerte tendencia social a hacer dudar a las embarazadas sobre su capacidad de amamantar.

Comentarios y relatos sobre mujeres que no tenían leche o que su leche era de mala calidad generan una sensación de alarma en las que se enfrentan al amamantamiento de sus bebés por primera vez.

Por el contrario, la realidad es que la inmensa mayoría de las mujeres puede amamantar. Por eso me parece sumamente importante transmitir esta información a todas las mujeres que desean dar el pecho.

Y vosotras, ¿dudáis o habéis en algún momento de vuestra capacidad de amamantar a vuestros bebés?

Autora: Mónica Serrano

2 pensamientos en “¿Podré dar el pecho?

  1. nleal

    Las madres por el simple hecho de serlo tienen la capacidad para amamantar a sus bebes; excepto en casos excepcionales de enfermedades o situaciones particulares, si la madre lo desea puede lograrlo. Pero el cuerpo sanitario debe ser más atento a los deseos y necesidades de las madres, ayudandolas cuando se encuentren con dificultades o no sepan cómo actuar. Es cierto que la sociedad se ha encargado de hacernos sentir que podemos no ser “válidas” y la lactancia no siempre es un camino de rosas, pero si creemos en nosotras mismas y recibimos la ayuda que necesitamos, podremos tomar la mejor decisión según nuestros deseos.
    A mi misma me recomendaron en la primera noche despues de nacer mi bebé que le diera biberón porque no tenía leche… no tenía leche porque simplemente había nacido 4 horas antes y aún no se había producido la subida. A pesar de todos mis miedos (“si una enfermera te dice eso, sabrá mejor que tú lo que hay que hacer”), intenté darselo y mi bebé hizo algo revelador, rechazarlo…y a partir de ahí continué un camino nada fácil hasta establecer una lactancia duradera, estable y plenamente satisfactoria para los dos. Solo puedo repetir una frase que leí: cuanto mas mame tu bebé, mas leche producirás; cuanto menos mame, menos leche…
    Saludos y ánimo

    1. Claudia

      Yo pasé una mala pasada con mi primera nena. Desde que nació me la puse y la nena no quiso. Hasta la fecha ella es bastante rogada para comer (6 años despues). Cuando me la quise poner, no quiso, asumí q no tenía hambre y ahí la dejé, pero cada vez que lo hacía, hacia lo mismo. Al ver su negativa recurrí a la lactancia artifical y asi creció, me saqué la leche y tomó como 2 meses (lo que duró lo poco de leche que produje).
      Con mi segundo bebé, un varón, desde que nació venía con hambre, me lo puse y rapido empezo a mamar y no paró. Empezé a trabajar y seguí extrayéndome la leche y pasó con lactancia exclusiva los 6 meses y complementada hasta el año.
      Así que tal vez depende de la actitud de los niños y de la que tengamos las madres, ya que pienso q si quizá lo hubiera intentado más con la nena lo hubiera logrado, pero fui muy consentidora quizá. Al otro nene le consentí su hambre que traía, y como él traía la disposicion de mamar, lo hizo.

Los comentarios están cerrados.