Mochilas ergonómicas: un descubrimiento para la madre y el bebé

Antes de que naciese mi hija, como todas las embarazadas, planifiqué y compré todos los artículos que pensé que ella necesitaría. Entre ellos se encontraba, por su puesto, el cochecito de paseo, preparado y vestido para cuando naciese el bebé.

Sin embargo, la niña nació y nos dispusimos a dar su primer paseo. La metimos en el cuco y salimos de casa. Instantáneamente, la niña empezó a llorar intensa e incesantemente y sólo paró cuando la cogimos en brazos.

Esto se repetía cada vez que queríamos salir a la calle. Al final, lo que pasaba es que la niña iba en brazos y el cochecito vacío (si os fijáis, se ven a muchas familias así por la calle).

Pasadas unas semanas intentando que la niña se quedase en el cuco y acabando siempre en brazos, una buena amiga me regaló una mochila portabebés. Pero no era una mochila cualquiera, era una mochila ergonómica.

Sin mucho interés y buscando una solución “desesperada” coloqué al bebé en la mochila para probar. La reacción fue sorprendentemente buena: la niña estaba a gusto, tranquila y contenta. Podíamos salir a la calle plácidamente, sin llantos ni nervios.

Desde ese momento el cochecito quedó literalmente aparcado en casa y las salidas con la bebé siempre eran en mochila. Pero, también, en ese momento comenzaron las críticas familiares y vecinales: “¿Por qué llevas ahí al bebé?”, “Eso no es bueno para la niña”, “Se va a acostumbrar a que lo cojas en brazos y verás…”, “Te vas a destrozar la espalda.

Ventajas de las mochilas ergonómicas portabebés

Pues bien, después de escuchar las innumerables críticas de familiares y allegados, me puse a buscar información sobre mochilas portabebés ergonómicas y esto fue lo que descubrí:

1. Las mochilas ergonómicas respetan la postura fisiólogica del bebé y del portador. Por ello, no resultan perjudiciales para ninguno de los dos. Es más, las postura de ranita (piernas abiertas, con las rodillas más altas que la cadera) favorecen el adecuado desarrollo de la cadera del bebé.

2. Además, el ir pegado al cuerpo de su madre calma al bebé. Favorece un sueño tranquilo y aporta mucho bienestar al pequeño. Para bebés a los que les cuesta conciliar o mantener el sueño, los portabebés ergonómicos les ayudan muchísimo a ello.

3. Asimismo, el contacto entre el bebé y su madre (los primeros días de vida) favorece la instauración de la lactancia. El portabebés ergonómico puede ser un buen lugar para propiciar este contacto.

4. Por otra parte, el estar pegado al cuerpo de la madre favorece el desarrollo físico y emocional del bebé. Contribuye al afianzamiento del vínculo afectivo entre la madre y el bebé. El portabebés ergonómico favorece este contacto.

Así, la mochila ergonómica se ha convertido en nuestra gran aliada durante casi el primer año de vida de mi hija ¡y vamos a seguir utilizándola!. Y después de la mochila ergonómica hemos probado otros portabebés ergonómicos como la bandolera de anillas o el pouch.

Recomiendo a todas las mamás el uso de portabebés ergonómicos. Están accesibles sobre todo en Internet, es difícil encontrarlas en tiendas físicas. Las personas responsables de estas tiendas on-line pueden asesorar a las madres interesadas sobre cuál es el portabebés más adecuado para ellas y sus bebés.

Y vosotras, ¿habéis pensado utilizar una mochila ergonómica?

Autora: Mónica Serrano

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