¿El instinto paternal existe?

Ahora que hace poco que celebramos el Día del Padre, es buen momento para reflexionar sobre la paternidad y el instinto paternal. Tengo muchas amigas madres que se preguntan si realmente existe este instinto en los hombres: que sí, que ellos también lo tienen, lo que pasa es que muchas veces no les dejamos expresarlo o ejercitarlo.

Tengo que reconocer que en mi pareja el instinto de protección y cuidado es, además, muy evidente. Tanto que a veces me come terreno. Un ejemplo: él no para de quejarse de que desde que los niños han dejado de hacer tomas nocturnas (el primero a los 10 meses, ¡que ya está bien! y la segunda a los 6), no me entero de nada por las noches y no me levanto ni una sola vez cuando se despiertan. Esto es cierto… en parte.

Yo he sido y sigo siendo, dos hijos después, muy dormilona. Llevo fatal lo de despertarme por la noche, duermo con mucha profundidad y cuando me despierto, soy lenta y tardo en reaccionar. Si a esto le uno que mi pareja se despierta con el vuelo de una mosca y además se levanta de un salto en cuanto oye el menor ruido, creo que queda claro quién atiende a los niños por las noches. No es una cuestión de preferencias, ni de reparto de tareas sino que él sale corriendo de la habitación en cuanto intuye que alguno de los pequeños está empezando a despertarse. Pero, ¿qué es lo que consigue? Pues que a mí, que de por sí me cuesta levantarme, me sea imposible responder a la misma velocidad, ni siquiera puedo competir.

Creo que este mismo ejemplo, pero al contrario, se puede aplicar a todas aquellas mamás que opinan que sus parejas se desentienden por completo del cuidado de los hijos. Si nosotras como madres abarcamos todas las tareas y no permitimos al otro que las haga, porque además creemos que lo hacemos mejor y más rápido, evidentemente llegará un momento en que el otro se desentienda, por mucho instinto y ganas de paternidad que tenga.

Ahora bien, es cierto que el instinto en hombres es diferente al de las mujeres. Nosotras nos preocupamos más de la comida, la alimentación, el cuidado directo de la prole mientras que los hombres se preocupan más por otros aspectos como son las actividades que el niño realiza, los deportes en los que participa, el colegio al que va, es decir se ocupan más de la vida social del niño. Este sería un reparto de tareas tradicional y más lógico desde un punto de vista biológico por aquello de que nosotras somos las que estamos en casa con los bebés después de dar a luz y somos las que damos el pecho. Sin embargo, siempre hay excepciones y cada vez es más frecuente ver a padres que se encargan de la crianza de los hijos desde los primeros momentos.

Y realmente, ¿dejamos que los padres se involucren y participen en el cuidado de los hijos todo lo que nos gustaría? O queremos abarcarlo todo y creemos que como nosotras no lo va a hacer nadie. En muchas ocasiones, tengo constancia de que de verdad el padre se ocupa menos y lo hace peor, según nuestra escala de lo que está bien o mal hecho, pero no deja de ser un menosprecio a lo que puede aportar el padre en la educación de sus hijos.

En tu caso: ¿crees que tu pareja tiene desarrollado el instinto paternal?

Más información que te puede interesar:

Autora: Ainhoa Uribe

Deja una respuesta