¡Cómo salir airoso de una rabieta… y no morir en el intento!

Rabietas niños: cómo manejarlasConfieso que procuro ser obediente aunque no siempre lo consiga. Cada viernes me empollo los consejos de la Supernnany como si estuviera en una cátedra de pedagogía infantil, sobre todo, los criterios que aplica en los cotidianos casos de rabietas. Pero se ve que a pesar de la disciplina no los tengo del todo interiorizados, ya que en general, ante las pataletas de mi niño terminamos los dos de los nervios y la mamá responsable, castigándolo a su habitación, a grito pelado.

Sin embargo hoy quiero romper una lanza en mi favor en lugar de autoflagelarme como suelo hacer habitualmente. La educadora fetiche hubiera estado orgullosa de su aplicada alumna si me llega a poner una cámara oculta el pasado martes:

Nueve de la noche. Hora del cuento. Se respiraba una calma tensa en el silencio del hogar, y para abreviar esfuerzos decidí concentrar a mis chicos en la habitación de la niña a fin de dar comienzo a la lectura. Como la cama se reduce a la mínima expresión, nos arrebujamos los tres para adentrarnos en los fascinantes escenarios que recorría la pequeña protagonista. Recorrimos con ella profusos jardines, nos tiramos desde un tobogán infinito e incluso visitamos el gigantesco vientre de una ballena. Y ya rozábamos el desenlace cuando la estrechez del espacio físico derivó en pelea, y terminó a tortazo limpio. Había que cortar el asunto de raíz, así que la madre modelo decidió, salomónicamente, interrumpir la lectura y mandar a cada mochuelo a su dormitorio.

Paradójicamente el pequeño obedeció sin rechistar, pero mi querida señorita de casi 7 años cayó presa de una profunda indignación que finalizó en descomunal berrinche. Conté hasta 10, hasta 20, 50,100… la niña estaba al borde de la afonía y yo temiéndome la llamada de algún vecino. Pero me mantuve incólume. Y haciendo gala de una serenidad absoluta le espeté: “Mira cariño, en vez de llorar me vas a hacer un dibujito sobre cómo habrías terminado tú el cuento. En el desayuno me lo enseñas y lo comparamos con la versión original”. Como si hubiera dado con la clave del jeroglífico la llantina desapareció en el acto. La hija aceptó la “vía de escape” y la agotada mamá casi levita por su maestría para resolver conflictos ante la estupefacta mirada del padre de las criaturas.

En tu caso: ¿Cómo consigues serenar a tu pequeño cuando entra en crisis y tiene una rabieta?

Autora: Cecilia Frías

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Un pensamiento en “¡Cómo salir airoso de una rabieta… y no morir en el intento!

  1. nancy liliana segovia

    solo duerme si me acuesto con el..tiene 18 meses y ya no toma teta…q puedo hacer!!!duermo mal,mi esposo me extraña…etc

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