2 grandes historias de cine sobre la lucha contra la leucemia

Documental sobre cómo afecta a los padres la enfermedad de un bebé

cartel del documental Surviving Amina

Lejos de las películas a las que estamos acostumbrados, Vivir para siempre y Surviving Amina son dos historias de cine diferentes sobre la lucha contra la leucemia de dos niños y sus familias.

Vivir para siempre es una película de ficción, que se centra en cómo vive la enfermedad un niño de 12 años. Surviving Amina es un documental, un testimonio directo de una madre y un padre que tienen que sobrevivir a la pérdida de un hijo, un bebé de 2 años.

Dos historias desgarradoras que, con un enfoque distinto, tratan más sobre el amor a la vida que sobre la muerte.

Vivir para siempre, una entretenida película sobre una dura realidad

La película dirigida por Gustavo Ron, Vivir para siempre nos cuenta la particular visión de un niño que sufre leucemia. Sam, su protagonista, siente pasión por las historias fantásticas. Le gustan los ovnis y los fantasmas. También quiere saber qué siente un adolescente, ya que probablemente él nunca llegará a serlo. Quiere tomarse un trago de cerveza, dar una calada a un cigarrillo a escondidas o besar a una chica por primera vez. Y… conocer todos los datos y detalles que rodean a su muerte.

Es un niño fantasioso. Un niño que escribe en su diario su particular historia con observaciones y datos probados de cosas que quiere hacer algún día, como batir un récord del mundo. Sam también reflexiona sobre sus preguntas. No tiene miedo a nada, ni siquiera a la muerte. No ocurre lo mismo con los adultos, como es el caso de sus padres, con los que vivirá momentos entrañables, que unas veces nos harán reír y otras llorar.

Surviving Amina, la dura realidad de una pareja que pierde a su hijo

En cambio «Surviving Amina», dirigida por Bárbara Celis, es un retrato de la intimidad de una pareja que tiene que enfrentarse a la enfermedad y pérdida de su bebé, Amina. Bárbara Celis, amiga íntima de la pareja, registra cámara en mano el parto y nacimiento del segundo bebé de esta joven familia. Cuatro meses después, cuando diagnostican una leucemia a la niña, Celis se plantea registrar la lucha de Amina por librarse de la enfermedad y el recorrido emocional de unos padres que se tienen que enfrentar al peor de sus fantasmas: la pérdida de un hijo.

El film recoge el testimonio directo de una madre y un padre que se desmoronan ante la enfermedad. Un recorrido emocional de dos años de intenso dolor, miedo y lucha que terminan desgastando a la pareja. Sin juicios, ni valoraciones y con una inmensa sensibilidad, la directora nos muestra una historia de amor, resistencia y superación, que no se centra en la enfermedad, ni en los detalles médicos. Es una historia que nos obliga a amar la vida y a preguntarnos: ¿qué haríamos nosotros antes las mismas circunstancias?

La enfermedad de un hijo es algo que nos aterra, es el peor de los escenarios imaginables para la mayoría de padres y madres, un tema del que nos resulta muy difícil hablar. Estas dos películas son dos grandes historias de cine que nos muestran las dos caras de la lucha contra la leucemia.

En tu caso, ¿cómo crees que reaccionarías ante una circunstancia de este tipo?

Autora: M. Abalo

Un pensamiento en “2 grandes historias de cine sobre la lucha contra la leucemia

Deja una respuesta