¿Cómo ayudar a prevenir el dolor de espalda en los niños?

dolor_espalda_ninos_3001.jpgMuchos de nosotros asociamos el dolor de espalda a una molestia propia de los adultos. Sin embargo, cada vez son más los jóvenes en edad escolar que sufren esta incómoda dolencia, sobre todo a partir de los 10 años. En España, a los 15 años, más del 50% de los niños y casi el 70% de las niñas ha padecido alguna vez dolor de espalda, según la Organización Médica Colegial (OMC) y la Fundación Kovacs.

Ambas organizaciones acaban de presentar la que será la próxima campaña de educación para la prevención del dolor de espalda, dirigida a niños en edad escolar de entre 6 y 8 años. “En el caso de las dolencias de espalda, dada su elevada frecuencia y el impacto que tienen para la salud pública, es necesario facilitar a padres, niños, profesores y autoridades la información sobre las medidas que han demostrado reducir su incidencia”, explica Juan José Rodríguez Sendín, presidente del Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM).

¿Qué factores favorecen el dolor de espalda en los niños?

Los dolores de espalda en la infancia se producen por varios factores. El sedentarismo es uno de ellos, aunque no es el único. La falta de actividad física o el hecho de pasar largas horas en una única posición, favorece que la masa muscular de la espalda pierda consistencia, ya que nuestros músculos necesitan actividad para fortalecerse. Y para ello conviene hacer algo de deporte como nadar, correr o montar en bicicleta.

La falta de potencia muscular también facilita que la musculatura de la espalda se sobrecargue y aparezcan contracturas ante esfuerzos cotidianos. Por esta razón, es importante que los niños, además de hacer algo de ejercicio, adopten correctos hábitos posturales. Por ejemplo, a la hora de sentarnos o cargar peso es fundamental que apoyemos la espalda en el respaldo de la silla o que flexionemos las rodillas al agacharnos.

Algunas dolencias vertebrales, que indican que los niños están sufriendo una sobrecarga en la espalda, son las lumbalgias (dolor en la parte baja de la espalda), las cervicalgias (dolor en la parte posterior y lateral del cuello) y las dorsalgias (dolor en la zona de las dorsales).

El peso, un factor clave en la aparición del dolor de espalda

Un tercio de los escolares transporta una carga superior al 10% de su peso, que es el límite que los expertos recomiendan para los adultos. Y buena culpa de ello la tienen los libros de texto y el material escolar, además de los factores que hemos señalado anteriormente. Pero, ¿qué se puede hacer para reducir la carga que transportan habitualmente los escolares?

La situación ideal es utilizar sólo aquello que vamos a necesitar, tanto en casa como en la escuela. Según los responsables de la Fundación Kovacs, otra posible solución es instalar taquillas en los colegios o bien fraccionar los libros de texto en varios volúmenes. Pero si esto no es posible, lo ideal es utilizar las conocidas mochilas escolares.

Ventajas e inconvenientes de las mochilas escolares

En el mercado existen varios tipos de mochilas: las de tirantes y las de ruedas. Ambas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. A la hora de elegir una u otra, los expertos se decantan por las mochilas con ruedas de altura regulable, ya que permiten arrastrar la carga de forma cómoda y ergonómica. Pero, aunque las mochilas con ruedas son muy cómodas, son poco prácticas si los escolares tienen que subir y bajar escaleras con frecuencia.

En cambio, las mochilas de tirantes ofrecen mayor movilidad. Pero un exceso de carga puede afectar significativamente a la espalda, sobre todo si no las utilizamos correctamente. «El riesgo fundamental de cargar excesivamente la mochila es que aparezca dolor de espalda. Este hecho puede afectar a la calidad de vida de los alumnos, afectar a su rendimiento académico y aumentar el riesgo de sufrir esta dolencia de forma crónica en el futuro«, señala Mario Gestoso, director médico de la Fundación Kovacs.

Los tirantes de la mochila conviene que sean anchos. Y a la hora de llevarla, debemos colocarla sobre ambos hombros. «El riesgo de llevarla sobre uno es que se produzca una desviación de la columna en un momento de inmadurez ósea«, añade Gestoso. Y en contra de lo que se recomienda habitualmente, lo mejor es situarla en la zona lumbar o entre las caderas, justo por encima de las nalgas, y llevarla bien sujeta al cuerpo.

Por último, si los niños se quejan de dolor de espalda conviene consultarlo con el médico y evitar el reposo en cama, ya que esta situación, lejos de lo que se creía, favorece la pérdida de fuerza muscular. Por esta razón, conviene que los niños continuen realizando sus actividades cotidianas siempre que el dolor lo permita.

En tu caso, ¿tu hijo se ha quejado alguna vez de dolor de espalda?, ¿qué tipo de mochila escolar utiliza?, ¿suele cargarla en exceso?, ¿en el colegio existen taquillas?, ¿qué otras medidas consideras necesarias para evitar un exceso de carga entre los escolares?

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Autora: M. Abalo

2 pensamientos en “¿Cómo ayudar a prevenir el dolor de espalda en los niños?

  1. Celeste

    ¿Existen mochilas con carro tan livianas como las de tirantes? Ya que mi hijo tiene 8 años y el año pasado compramos una de carro, este año comenzó las clases llevando esa mochila, pero el aula que le tocó está en un primer piso. Es imposible cargar con ella por las escaleras. Por ello decidimos cambiarla por una de tirantes, aún así, la carga es mucha hasta para un adulto. Tampoco se ve la posibilidad de dividir en tomos los libros y demás útiles necesarios.
    Quizás dejar diccionarios y carpetas de dibujo en la escuela, reponiendo sólo las hojas hasta fin de año y cambiando nuevamente la mochila por una de carro hecha en aluminio sería la solución.

    1. Charo

      No sé si ya te será útil, pero hay unas mochilas de Alcampo -que deben fabricar para ellos- que son de ruedas y ligeras (1,7 kg) y resistentes. Además tienen ruedas con luces, que les gustan a los niños.

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