Las fiestas infantiles y la culpa de las madres trabajadoras

Compatibilizar vida laboral y familiar. Madres trabajadoras.Trabajo en una pequeña oficina en la que todas las compañeras somos madres. Vaya esto por delante para no tratar de personalizar el post de hoy en mis neuras cotidianas, sino en las que comparto con tantas otras mujeres que se encuentran en una situación parecida.

En la pausa del café comentábamos, con cierto cargo de conciencia, la pena que nos daba el no poder acompañar a nuestros pequeños en sus días cumbre del colegio: véase el caso de funciones de fin curso, olimpiadas, teatros y demás eventos significativos. En concreto, Sarita me recriminaba durante el desayuno, con toda la razón del mundo, que no hubiera acudido a la entrega de medallas de natación por enésimo año consecutivo.

Sé que habrá padres que tengan mayor libertad de movimientos al trabajar por cuenta propia, otros se cogerán un día de vacaciones, o simplemente tendrán los envidiados moscosos. Lo que sea con tal de no decepcionar a sus niños. Pero en mi defensa debo matizar que el acto se celebraba a las 11 de la mañana del miércoles, y a ver con qué salero le decía yo al Gran Jefe que me dejara libre un par de horitas para vitorear a mi niña. También pensé en alegar médico o directamente inventarme una gripecita estival, pero como soy tan hipocondríaca temí que el peso de la culpa me provocara una enfermedad real, y entonces sí que la habíamos liado.

En definitiva, solo espero poder explicarle a mi princesa que la quiero con locura aunque no pueda estar presente en cada uno de sus momentos estrella. Que todavía queda mucho camino por recorrer en eso que llaman la conciliación de la vida familiar y laboral, y que si no flexibilizamos los horarios (ojalá y este deseo se cumpla el día que exista una Gran Jefa con cierta sensibilidad y mentalidad práctica), aquí seguiremos las madres trabajadoras, alimentando los cargos de conciencia en vez de concentrarnos en nuestras obligaciones durante jornadas laborales más razonables.

En tu caso, ¿puedes asistir a las fiestas o celebraciones de tu hijo que se realizan habitualmente en el colegio?, ¿utilizas escusas en el trabajo para poder ver a tu niño?, ¿cuál es tu situación?

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Autora: Cecilia Frías

6 pensamientos en “Las fiestas infantiles y la culpa de las madres trabajadoras

  1. Jenny

    Bueno, afortunadamente yo sí tengo una jefa que por ser madre y super solidaria es flexible con el horario y previa notificación se puede llegar a acuerdos importantes que nos permitan estar presentes en ese tipo de actividades con nuestros hijos, pues ella, dando el ejemplo, también sale del trabajo a aplaudir a su bebé cuando es necesario. No es cuestión de poner excusas, pero vivimos en una época tan complicada que el no estar a diario en los momentos más importantes en la vida de nuestros pequeños nos presiona de tal manera hasta hacernos sentir culpables.

    Además, cuando niña pocas veces mi madre nos acompañó a estas actividades y de ahí creo nuestra poca participación… No teníamos quien fuera a ver nuestros logros. No pienso perderme por nada del mundo esos momentos si mi hijo me los regala. Además… eso fortalece la relación padres e hijos, fortalece la familia…

    Saludos

  2. Isabelle

    Tengo 2 hijos, una niña de 7 años y un niño de 15 meses. Tengo la suerte, de momento, de poder conciliar mi vida laboral con la familiar. Y aunque no siempre estoy disponible para estar con ellos, sí procuro estar en los días importantes. Pero es verdad que es muy complicado. Creo que sí habría que flexibilizar más los horarios de trabajo y a lo mejor aplicar el horario europeo que sí es viable para la mayoría de empresas que no son ni de ocio ni de atención al público. Pero también creo que en los colegios y diversas actividades extraescolares, podrían hacer un pequeño esfuerzo en organizar alguna actividad o festival en un horario más accesible a la mayoría de padres (y no entre semana a las 10h de la mañana!). Más valdría hacer una sola fiesta de fin de curso y hacerla un sábado o incluso un domingo por ejemplo eso sí sería un día de convivencia profes-alumnos-padres!!!

  3. Pily

    Afortunadamente en mi trabajo me califican por rendimiento y no por tiempo, por lo que si tengo que ir al cole, al doctor, o a buscar a mi hijo porque no llegó la nana, por lo general no tengo problemas. Como normalmente los eventos no son de un día para otro me programo para que no me topen con reuniones y así poder asistir, igual ando corriendo para todos lados, pero lo hago con mucho cariño y prefiero el sacrificio a perdérmelo. He tenido varias oportunidades de cambiarme de trabajo pero las garantías que me da mi actual trabajo de poder estar con mis hijos no la cubre ningún salario. Incluso una vez que tuve problemas con una nana y no tenía con quien dejarlos, me dieron permiso con goce de sueldo para que buscara a alguien tranquila y volviera al trabajo cuando estuviera segura de que esa persona cuidaría bien a mis pequeños.

    SL2

  4. Susana

    Pues veréis, yo no trabajo, y tengo una niña de 5 años y otra que viene en camino. La cuestión es que yo formo parte activa de la asociación de padres y madres del cole de mi hija. Y por ello estoy metida en todos los eventos que se hacen en el centro.
    Creo que hay madres de todo tipo, las que sufren porque no pueden ir porque trabajan, las que pueden ir y no les da la gana (las que menos), y las que hacen un esfuerzo y nos ayudan a planificar las fiestas.
    Es una decisión de cada uno, y de verdad que es una pena cuando un familiar que le gustaría ir, pues no puede, mi marido está en el caso contrario al mío, el 99% de las cosas que pasan en el cole se las pierde por el trabajo y además sin posibilidad de negociar un día libre.
    Así que ánimo es complicado, un beso para todas.

  5. isabel

    Yo, decidí tener dos hijos muy hermosos ellos, que ahora tienen 5 y 3 años pero con un sinfín de energía. Bueno, cuando nació el pequeño, ya se agotaron todos los recursos, y al vivir lejos de la familia, la única opción que vi buena, era trabajar de noche. Lo mejor que he hecho hasta ahora. Dispongo de tiempo para poder llevarlos al cole, de poder verlos cuando hacen sus festivales de navidad, fin de curso. Puedo estar a la salida del cole, llevarlos a sus actividades extraescolares, bueno lo que se haría de tener tiempo para ellos. Eso sí, requiere un poco de sacrificio por no poder descansar todo el tiempo que se necesita. Descanso por tiempos pero merece la pena ver sus caras al ver que tu estás ahí.

  6. lorena

    Es complicado acudir a todos sitios, estar al 100% en el trabajo, en la casa, con los niños, con la pareja, los amigos y un sinfín de actividades. El tema del trabajo es complicado porque, si pedimos un rato libre para ir al pediatra, el jefe ya suele mirar mal…. y todos sabemos que los niños pueden necesitar ir al médico con mucha frecuencia. Pues no imaginemos pedir tiempo para ir a ver a nuestros bichitos vestidos de nube en el teatro del colegio.
    Lo sé y lo comprendo pero empiezo a pensar cada día que el acudir a esas pequeñas cosas (sin abusar) son importantes para sentirnos bien y hacer que nuestros pequeñajos se sientan también queridos. Al final, pasan los días y los años y siempre con la misma rutina sin espacio para los detalles que hacen que cada mañana nos levantemos con una sonrisa.
    También, me pongo del lado de los niños, como niña que yo fui, hija de padres a los que casi no veía. Sabía que ellos trabajaban y que estaban orgullosos de mí pero jamás hasta que me gradué en la universidad fueron a mis actos por falta de tiempo… y el caso es que me sentía triste porque no prestaban la suficiente atención y ahora me pregunto si podrían haber hecho alguna excepción de vez en cuando.
    Al final es todo cuestión de necesidades y de tomar una elección… no radical…. pero si que nos deje un poquito contentos.
    Por cierto, yo he aprendido que se puede cambiar de trabajo y jefe, pero que tus hijos son para siempre. Si eres responsable y sabes llevar la situación, quizá puedas realizar esas horas que te ausentas en otros momentos o un día que tu jefe te pide, casi como un favor que te quedes….
    De todos modos, ya se que es mas fácil decirlo que hacerlo… pero pensemos alguna vez que nuestros hijos también son los jefes de nuestro corazón.
    Así que ánimo y paciencia….

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