Navidad, ¿la ilusión recuperada a través de nuestros hijos?

Navidad con niños¡Cómo cambia la Navidad según seas niño o adulto! Cuando eres niño, las Navidades están llenas de momentos inolvidables, de ilusión y color, de celebración tras celebración con padres, hermanos, primos, de regalos esperados (o incluso alguna decepción) …

Cuando te conviertes en un adulto, el periodo navideño pierde algo de ese brillo y a menudo se traduce en estrés, prisas y cierto hastío consumista. Por lo menos, hasta que tienes a tus propios hijos…

Porque cuando tienes niños pequeños recuperas la ilusión y la emoción por esos momentos (por lo menos la mayoría de los padres que yo conozco), aunque ya no como niño sino a través de los ojos de tus niños. Y pones todo tu empeño en preservar el espíritu de la Navidad y las tradiciones, los ritos y las fábulas de la Navidad.

No se trata sólo de dar y recibir regalos (digamos que esa es la parte pagana del asunto) sino de revivir en la memoria y en las caras de tus hijos todas esas sensaciones de la infancia: desde la ilusión que te producía anticipar la Navidad en el mes de diciembre hasta el día de reyes, pasando entre medias por la función navideña del colegio, la decoración del árbol de navidad y del belén, los dulces típicos como el turrón y los polvorones, los nervios de tomar las uvas al son de las campanadas, la cabalgata y seguro que para cada uno de vosotros otros momentos especiales.

A pesar del consumismo que nos invade en estas fechas y que me irrita aunque participe de él (¡no lo puedo negar!), muy poco de la magia que supone la Navidad para los niños ha cambiado, ni siquiera la horrible sensación del día 7 de enero que ponía fin a todo el brillo y el oropel.

¿Crees que nuestros hijos viven la Navidad de forma muy diferente a la de nuestra infancia? ¿Ha cambiado tu forma de celebrar estas fiestas desde que tienes niños?

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2 pensamientos en “Navidad, ¿la ilusión recuperada a través de nuestros hijos?

  1. Adriana

    Yo, como cristiana, siempre tengo la misma ilusión de siempre. Lo más importante para mí es la conmemoración de la llegada al mundo de Jesús. Eso es lo que pretendo transmitir a mis hijos. Vamos a misa, les cuento la historia del mesías, etc.

  2. Soraya

    La verdad es que yo disfruto muchísimo con la ilusión que les hace a mis niños la Navidad. Recuerdo que cuando era pequeña mi madre hacía que esta época fuera especial. Hoy soy yo quién hago partícipe a mis hijos: decoramos la casa y montamos juntos el árbol. Quizás seamos demasiado consumistas, pero también es un momento mágico, único e irrepetible para las familias.

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