EN LA PISCINA CON LOS NIÑOS

copia-de-nina-buceando.JPGAh, ¡qué maravilla aquéllos tiempos de mujer sin ataduras en los que quedaba con mis íntimas para ir a la piscina. Biquini nuevo, revista para amenizar el tostadero y a meter barriga por si surgía algún ligue.

Así estaba yo, en mi nube, mientras soportaba la cola para sacar la entrada de la piscina en el polideportivo de mi barrio, con más de 35º a la sombra.
-Maaamii!!
Con semejante alarido regresé a la cruda realidad en cuestión de segundos.
-Que me muero de caaalooor!! -me recriminó Sarita con cara de tragedia como si la estuviera llevando al patíbulo.
-Ya cariño, paciencia que en seguida entramos –le mentí con descaro cronometrando la media hora que todavía nos quedaba de espera.
-Quero pis, quero pis, quero pis!!! –empezó a berrear Álex a la par que me tiraba del pareo hasta dejarlo a la altura de mis tobillos.
Antes muerta que abandonar la cola y perder el turno (sí queridas, os aseguro que después de una hora bajo el sol a la gente se le anula el sentido de solidaridad y les prima el lema de “Quien fue a Sevilla perdió su silla”). Se ve que con estas reflexiones se me fue el santo al cielo porque cuando fui a poner al niño a hacer sus cositas ya me lo encontré con el bañador  empapado.
“Relax, Lupe, relax”, me dije al notar que empezaba a calentarme.

Para hacéroslo más corto, debían de ser las tres de la tarde cuando por fin logramos entrar, casi en estado de deshidratación. Sarita y Álex salieron como una exhalación hacia la piscinita de niños mientras yo los perseguía como una loca arrastrando la macrobolsa con toallas, manguitos, cremas, chanclas y demás enseres. El resto de la tarde lo pasé untando a mis enanos con protector para evitar el abrasamiento, refrescándome los pies en un agua tipo caldo, y mirando de reojo al vigilante cachitas (huum…juraría que era mayor de edad), que alguna alegría hay que darse al cuerpo después de un día tan estresante.

¿Qué planes hacéis con vuestros hijos para soportar los rigores estivales? ¿Os da tiempo a bañaros en la piscina de adultos cuando vais con los niños?

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3 pensamientos en “EN LA PISCINA CON LOS NIÑOS

  1. Evelyn

    La verdad, luego del primer hijo, ya nunca más vuelves a ser la misma, y cuando viene el segundo, ya has perdido tu vida del todo jajajaja; pero el amor y la alegría que estos enanitos traen a tu vida, bien vale la pena. Gracias a Dios, ya había disfrutado lo suficiente de playa y piscina, y ahora muero porque sean ellos dos los que las gocen, aunque yo me quede mirando desde el borde como es que mi hijo de ocho años, con soplo al corazón retoza y práctica la natación que el cardiólogo le recomendó, ha aprendido a bucear y hasta se atreve en el mar abierto. Yo desde mi silla observo como mi bebé de meses, mira atento todo lo que sucede a su alrededor, mientras yo lo embadurno en bloqueador solar…. A ratos también me pierdo en los recuerdos, cuando cual sirena en un diminuto bikini, tomaba sol junto a amigos y amigas…. Pero ahora, soy mucho más feliz y completa que antes. El glamour se acabó, pero fue reemplazado por algo más gratificante…. El amor de Madre.

  2. Mayte

    Hola, yo no llevo muy bien el tema piscina con los niños. Y es que a mi no me gusta nada pero nada la piscina. Y los cotilleos de las vecinas menos… así que lo que hago es jugar con mis peques lo que puedo y como a ellos les entusiasma les he comprado este año ropa de baño con protección solar y flotador incorporado, así que me despreocupo un poco y puedo incluso echar un ojo a la revista e incluso leer algún capítulo del libro que desde navidades no acabo. Todo un acierto.

    Y nada a esperar que pase el verano lo antes posible… no me va mucho el calor, que le voy a hacer.

  3. Montse

    Hola!Bueno, tengo que deciros que yo tengo la gran suerte de tener una terraza privada lo bastante amplia como para poner una piscina desmontable. La compramos de 3 metros para poder bañarnos nosotros también, no sólo van a disfrutar los enanos! je je je
    Además,con 4 hijos y otro que viene de camino pagar por cualquier cosilla se convierte en un gasto enorme.
    De vez en cuando dejo a mi marido de canguro y me escapo un par de horas a tomar café con mis amigas…Viva la igualdad!!! ja ja ja
    Besos!

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