Salir a cenar: ¿Con o sin niños?

cenar_con_ninos_250.jpgEl viernes pasado por fin tenía plan! Iba a ir a cenar con mi maridito a un restaurante “ideal” que me había molestado en reservar con semanas de antelación; no en vano era nuestro quinto aniversario y queríamos celebrarlo (cuando veo cómo se van a pique parejas de amigos o conocidos que parecían tan felices, me niego a desperdiciar ni una sola ocasión para celebrar que tengo una familia divina. Bueno, o eso me digo ahora, que estoy despejada, escribiendo en la paz de la casa un domingo por la mañana, antes de que amanezcan los niños…).

En fin, a lo que íbamos. Pues eso, que me puse toda guapa para la ocasión y cuando entré en el local, tan fashion, tan minimalista… ¡me dio el subidón de la noche que tenía por delante! Sin embargo, toda la euforia se me vino abajo cuando el metre nos llevó hacia nuestra mesa y vi, no sin cierto espanto, lo confieso, que de vecinitos nos había tocado una joven pareja con un carrito al lado. ¡No era posible! ¡Yo que me había tenido que pasar semanas peloteando a mi sobrina para colocar a la prole, y ahora me obligaban a tragarme los llantos de niños ajenos!

Pensé actuar rápido y decirle a mi chico que pidiera el cambio de sitio, pero claro, me daba cierto apuro, ya que al estar las mesas tan pegadas se me iba a ver el plumero. El restaurante estaba hasta arriba y lo íbamos tener difícil, pero no había que tirar la toalla. También pensé pedir mesa en “fumadores”. Total, yo lo había dejado hacía tres años y últimamente tenía tentaciones de volver a echar un pitillín, aunque solo fuera en ciertos actos sociales. Prefería ahumarme que soportar la tensión del niño.

-¿Te pasa algo Lupe? Te noto un poco pálida
¿Pero es que no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo? Nuestra cena de aniversario iba a ser un desastre. La buena conversación al amor del vino que llevaba días esperando iba a ser inviable si el niño nos empezaba a tirar miguitas de pan, o simplemente, nos hacía una gracia esperando respuesta.

No sé cómo fue (bueno, ejem, creó que el alcohol ayudó un poco) pero me fui relajando. Ni pedimos el cambio de mesa ni sufrí acoso infantil de ningún tipo. La criatura fue una bendita que se quedó dormida al rato de llegar nosotros. Y yo me sentí tremendamente estúpida y egoísta por haber juzgado así a unos padres, que no tenían con quién dejar a su niño y que tenían tanto derecho como yo o cualquiera a disfrutar de un rato de ocio en un restaurante. De hecho, reflexioné, esta es una costumbre mucho más arraigada en el extranjero, e incluso en muchas ciudades de provincia en las que salir a cenar o a un museo…es perfectamente compatible con ser padres, ya que nadie tiene que soportar la mirada reprobatoria del entorno si tu niño se pone a llorar.

Puede que en las grandes ciudades hayamos perdido ese punto de comprensión, de practicidad, o de simplemente, “ponerte en el lugar del otro”. Fantástica costumbre para la sana convivencia de gentes tan dispares.

¿Es costumbre en tu ciudad el salir a cenar con los niños?
¿Has tenido el valor de llevarte a tu niño a algún plan de ocio no apto para peques? En caso afirmativo, ¿te han puesto mala cara cuando el niño ha llorado, gritado o arrojado algún objeto inadecuado?

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26 pensamientos en “Salir a cenar: ¿Con o sin niños?

  1. Mylena

    Hola mi caso es curioso resulta que tengo 1 hijo de 4 años y unos gemelos de 1 añito yo vivo en Queretaro (provincia de México) y mi familia vive en la capital, así que no tengo cerca a nadie para que los cuiden, así que ando en todas partes con ellos, he aprendido a lidiar con caras y gestos de la gente pero al final no me importa, yo me divierto mucho con ellos y si hay personas que están incómodas con nuestra presencia pues que se cambien de lugar, no creen? hay lugar para todos, asì que felicito a todas las mamis que como yo andan a todas partes con sus peques y saben lidiar con esto todos los días.

  2. Fabiola

    Cómo están todas las madres hermosas de todo el mundo.
    sobre el tema les confieso que yo no tengo con quien dejar a mi peque y es por eso que lo llevo conmigo a todo lado, sí , en un principio fue muy difícil el ir al teatro y los diferentes eventos con él pero ahora es mi pequeño acompañante y se porta re bien será por el hecho que desde muy peque tenía que ir conmigo a todos lados, claro está que de vez en cuando me hace unos berinches que ni se imaginan y me pongo re mal porque la gente, algunos son intolerantes, pero qué se le va a hacer, así son y esas personas que te miran como quereindo matar a tu hijo con su mirada, ya les tocará estar al otro lado sintiendo lo que nosotros sentimos
    Un besote a todas las madres que se rajan por sus peques

  3. Marjorie

    Pues no, hasta ahora no la miran con mala cara (y tiene 3 años), por el contrario se ríen de las payasadas y/o caritas muecudas que hace. Por lo general lo que más incomoda (a nosotros) es que se manda a correr, hay que ir corriendo detrás de ella, para que ella corra más rápido y de curvas, voltee a lugares con más gente, se escabulla entre stands o módulos de ventas (si estamos en alguna plaza o un súper)… La gente por lo general se ríe, ya que es gracioso lo que les pasa a los demás, pero si estuvieran en mi pellejo, apuesto a que no se reirían tanto.

  4. Jèssi

    Yo, tengo dos hijos Mauricio de 6 años y Santiago de 1 año 8 meses, dos bellos varones, sí pero muy inquietos hiperactivos, traviesos y todos los sinónimos de niños sanos y juguetones. Saben es verdad que salir a restaurantes elegantes, a lugares silenciosos que frecuentan solo adultos, es muy difícil ir con niños, pero si uno se encierra en la casa es terrible para nosotras las madres y también para los papas. Por eso es mejor salir toda la familia a no salir…… Los niños al principio se inquietan en estos lugares, pero si ellos también los frecuentan verán que ya se les hace normal y ellos también se alegran salir con nosotros por lo que no harán escándalos, claro, acompañándolos de algunas golosinas (muchas) de sus preferencias. Lo digo por experiencia propia y de amigas. No nos encerremos en casa salgamos a divertirnos con nuestras parejas y cuando se pueda, solitas con nuestros mariditos…..

  5. Mache

    Hola a todos… he leído atentamente sus comentarios, y me parecen muy interesantes. Soy de Argentina y tengo un niño de 5 años y una niña de 2 años, con lo que cada fin de semana salimos a cenar y llevamos de vacaciones con nosotros. Creo que cuando uno decide tener hijos sabe cuáles son las cosas que vienen con ellos. No me refiero a contras, uno aprende a disfrutar las cosas de otra manera porque nuestras prioridades son otras… prioridades mas \

  6. ade

    Yo salgo mucho con mi hijo, el caso que fuimos a comer a un chino mi marido, mi hijo (por aquel entonces tendría 3 ó 4 meses), y la verdad es que se portaba muy bien, a lo que iba, estábamos comiendo y llegó una pareja mayor y le dijo el camarero de sentarse en la mesa de al lado, bueno pues cuando vio el hombre al niño pegó un salto y se puso en otra mesa, yo la verdad que me dieron ganas de pegarle al señor

  7. Maria

    Yo tengo una peque que va a cumplir dos añitos el día 24, desde que nació me la llevo a todos los sitios, no puedo salir de casa sin ella. Trabajo toda la semana y se queda la abuela con ella, por ese motivo el fin de semana no me separo de mi niña ni un minuto, si vamos a cenar nos la llevamos, ahora en verano vamos a una terraza y ella también viene.

    Está claro que no es lo mismo ir con tu pareja que llevar a un niño pequeño (y sobre todo si es como la mía que no para) pero para eso tomamos la decisión de tener un bebé, para cuidarlo nosotros y asumir nuestra responsabilidades.

    Tengo amigos que los fines de semana se lo dejan a los abuelos y ellos salen por ahí, yo con eso no estoy de acuerdo, se puede hacer un día en concreto pero no todos los fines de semana.

    Si se ha tomado la decisión de tener un hijo, es para disfrutar con él el mayor tiempo posible sea en un restaurante, en una fiesta, terraza etc…

  8. soniaca

    Continúo….

    El truco está en que «si te portas bien, salimos a cenar, si corres por los pasillos y vas molestando, no salimos»

    A los niños les encanta ir con los mayores y deciden que le compensa portarse bien.

    Ahora en verano, con las terracitas, es buen momento para cenar con nuestros niños o bebés y comenzar a educarles para que no molesten.

    Pero también es muy bueno salir de vez en cuando a solas con tu pareja y disfrutar sin los niños.

  9. soniaca

    Ahora mi niña tiene 5 añitos y se porta fenomenal vayamos donde vayamos, pero para éso hay que currárselo. Hemos salido con ella desde que era un bebé casi recién nacido. Nació en julio y salíamos a terrazas a cenar. Mientras a ella le daba el aire, nosotros intentábamos relajarnos un poco. Al principio es muy duro porque en muchas ocasiones nos ha tocado turnarnos a pasearla para que se calmara o se durmiera mientras el otro intentaba cenar lo más rápido posible para marcharnos cuanto antes, pero las veces que se dormía en su carrito era una bendición poder charlar un poco con tu pareja mientras te sirven la cena.

    Con el tiempo los niños crecen y si están acostumbrados y, sobre todo, bien educados, desde muy pequeñitos aprenden a estarse quietos en su asiento y no molestar. El truco está en que \

  10. Mª Esther

    Álvaro ha cumplido ya 2 añitos y vivimos lejos d la familia desde antes que él naciera y al principio de vivir aquí no conocíamos a nadie con quién dejarle había que ir con él, siempre se portó bien, solía quedarse dormido o ya llegaba dormido al restaurante pero es verdad que da apuro ir a un restaurante coquetón o intimo con él, así que a no ser que sea una ocasión muy especial hay que buscar otro tipo de sitios o cenar en casa

  11. Kala

    Tengo un Nene de 2 años y 9 meses, y desde que nació hemos salido a cenar todos los fines de semana como ya teníamos costumbre de hacer antes de que naciera.
    Si hemos decidido tener un hijo es para sumarlo a nuestra vida y a nuestras actividades, aunque evidentemente, algunas las hemos tenido que variar para acoplarnos a él, como por ejemplo ir al cine…que esperaremos a que crezca un poco para poder hacer juntos esta actividad.
    Yo desde luego que no he tenido un hijo para que me lo cuide ni me lo críe nadie, y salvo en contadas ocasiones, veo muy egoísta por parte de los padres que siempre dejen a los hijos con las abuelas y se aprovechen de ellas para salir a cenar o hacer otras actividades, como algo habitual, que no sepan acoplarse a las necesidades de los hijos (como cenar más pronto, por ejemplo, para poder hacerlo padres e hijos juntos).
    Pienso que ser padres es algo maravilloso, y que sumar a nuestros hijos a nuestras actividades y hacer actividades nuevas para que ellos aprendan y disfruten es algo estupendo. Se puede aprender mucho de los niños, y hay que enseñarles desde pequeños a comportarse correctamente en los restaurantes, para que conforme vayan creciendo lo vean como algo habitual y sepan portarse bien.

  12. amparito

    Tenemos una niña de casi 8 meses, y hasta el dÍa de hoy, las veces que hemos salido siempre con un horario, no ha habido ningún problema, ya que teniendo su comida a sus horas y con un poco de calma, se consigue (o también porque mi hija es muy buena, no sé), hay que tener en cuenta que sus horarios no son los mismos que los nuestros, y que ellos no entienden si hay gente o no. Y creo que a veces nosotros pasamos mas vergüenza pensando en el \

  13. sandra

    Pues nosotros tenemos 3 niños uno de 3 años, uno de 2 años y otro de 6 meses, salimos a todos los sitios con ellos, es verdad que el cine ya para peques jejeje, y de fiesta nada, pero todo lo demás viajes, cenas, reuniones con los amigos, cine infantil, teatros infantiles y todo lo que hacemos lo hacemos con ellos, intentamos pasar el mayor tiempo que podemos con ellos muchas veces nos dicen que no deberíamos viajar tanto teniendo niños, pero les decimos que ese es nuestro problema y si mi hijo llora o tira algo en algún sitio se intenta calmar y se le llama la atención para educarle y a quien no le guste que se quede en casa que no por tener hijos quiere decir que nos tenemos que quedar encerrados en casa y solo salir al parque.
    Saludos desde Valencia (España)

  14. Esther

    Yo tengo un peque de 4 años y desde que nació, salimos de viaje y de restaurantes con él. No me ha molestado ir cargada con el bibe o el potito cuando era peque, también hemos tenido cuidado de seleccionar los restaurantes que no se permitiera fumar, me conozco todas las tronas y microondas, pero el hecho de haber salido con él desde tan pequeño me ha traído la recompensa de que ha aprendido a comportarse y a comer de todo, ahora voy cargada de coches y libritos de pinturas, y se come sus platitos de carne y pescado como el mejor. Pienso que es cuestión de los padres que tengan claro si quieren o no salir con sus hijos, si existe el interés, existe el esfuerzo. Mi experiencia me dice que tiene sus recompensas. Claro que no quita que tengamos nuestra escapadita de pareja.

  15. Mar

    Tengo un peque de 2 años, y normalmente solemos ir con él a todas partes.

    A los dos meses de nacido nos lo llevamos de viaje a La Palma, estuvimos cerca de una semana, y fueron muy buenos, lógicamente no pudimos organizar lo típico: salida temprano del apartamento, todo el día en coche intentando visitar el mayor número de lugares para así poder ver todo la isla. Que va, fue mucho más light. Salíamos casi a la hora de almorzar del apartamento, e íbamos mucho más tranquilos a la hora de visitar los lugares. Pero fue genial, no nos dio ningún tipo de problema, y los señores del complejo de apartamentos donde nos alojamos nos felicitaron, ya que durante la semana que estuvimos en ningún momento se dieron cuenta que había un bebé alojado. No fuimos solos, llevamos a los abuelos, por si nos tenían que ayudar con el peque, y la verdad es que no hicieron faltan para nada. Al final se lo pasaron muy bien, incluso por la mañana cuando nosotros y el bebé dormían ellos aprovechaban y se iban de paseo. Todos regresamos muy contentos.

    Después de eso suelo llevarlo a todos sitios, a almorzar, cenar, pasear, a la playa, ….. a todo, hasta una noche con un año y medio lo llevamos al baile de magos de nuestra ciudad y fue también muy divertido, lo pasó muy bien.

    Pero debo de reconocer que no es igual, que las cosas cambian un poco, debes de acomodarte a ellos, pero si sabes y los entiendes, los demás te dan igual, y lo pasas muy bien, y lo más importante ellos lo pasan mucho mejor. Pero siempre es bueno poder hacer algo a solas con tu pareja. Y aunque sea una vez al mes intentamos hacerlo.

    Saludos a todos.

  16. Eva

    Yo salgo con mucha frecuencia con mi hijo. Tiene un carácter fuerte, que a la más mínima negativa, se pone a llorar o chillar.

    Siempre lo he dejado llorar y chillar sin ceder a lo que me pedía, no soy de las mamás que contar de callarlo para no pasar vergüenza, no educa.

    Si noto que alguien en un restaurante está molesto con mi hijo, sinceramente, me da igual. Tengo todo el derecho de estar allí con mi hijo, llore él o no llore.

    Gracias a dios entre mi marido y yo vamos atajando esas conductas hasta que un día el niño tome comportamiento de adulto.

    Yo no me imagino una salida sin mi hijo.

  17. maria

    Tengo trillizos de 6 meses, y salir de noche con o sin ellos, de momento ni nos lo hemos planteado. Pero sí, desde pequeñitos, han salido con nosotros a comer a un restaurante, es normal. Nosotros no lo vemos ni raro, ni nadie piensa fíjate pobrecitos que no tienen con quién dejarlos. Compartir tu tiempo con ellos es una opción como otra cualquiera, no deben estar tampoco en una urna de cristal, ni encerrados todo el día en casa, hay momentos para todo.

  18. LEISA

    TENGO UN BEBÉ DE 7 MESES Y DESDE LOS 2 MESES HEMOS SALIDO A DIFERENTES SITIOS, RESTAURANTES, CAFÉS, ETC Y NO HE TENIDO NINGÚN PROBLEMA. HE TENIDO MUCHA SUERTE YA QUE MI BEBÉ EN UN ANGEL SUPER CALMADO.

  19. che

    y ¿nadie piensa que esos niños quisieran estar en su cunita blandita y no en un coche incómodo oyendo gente y humo?

    A mi me encanta salir, pero el salir a un restaurante de noche es cosa de adultos y creo que si ahora estamos criando hay que esforzarse un poquito. Se puede hacer cenas románticas en casa cuando los niños duermen, se puede salir con ellos a medio día. Y si apetece plan de noche, pues intentar dejarlos con alguien. Un saludo. che

  20. Pasto

    Puede ser que le resquemen las encías con la fruta, prueba a darle el chupete para procurar que las trabaje y él se relaje. A mi hijo le pasó eso mismo, comía muy bien la fruta y cuando empezaron a salirle los dientes la comenzó a rechazar. Con el chupete entre cucharada y cucharada, incluso suprimiendo los cítricos una temporada, (come zanahoria en la papilla salada) y variando la fruta y la mezcla hasta conseguir la que más le gustaba, conseguimos que volviera a comerla sin problemas. Ánimo, no te desanimes y puedes probar a darle unos días la hecha en casa y otros, una comprada que el cambio de sabores también funcionó con mi hijo, (yo uso las de Hero, tiene muchas diferentes). Ánimo, ya verás como es una fase y vuelve a comerla.

  21. Andrea Coccaro

    Tenemos un niño de 3 años y una bebé de 9 meses. Nosotros salimos a casi todos lados con ellos. En Uruguay hay una fiesta que se realiza el día 24 de agosto que se denomina el día de la nostalgia en donde las parejas salen a cenar y bailar. Nosotros hace 3 años que venimos saliendo siempre acompañadas porque no tenemos con quien dejarlos. Nosotros pasamos estupendo. Incluso les digo más, tenemos una empresa de servicios viales y forestales en Minas, Uruguay, y yo hago las vueltas de los bancos y demás, la mayoría de las veces con mis dos hijos a cuestas.
    Es todo cuestión de actitud. No les voy a decir que no termino un poco estresada. Aunque también les digo que de vez en cuando es muy beneficioso para nosotros, salir solas con nuestros maridos, sin sentir culpa de haber dejado los niños, y disfrutar, disfrutar y disfrutar…, ustedes entienden no?

  22. GINA

    Tengo un niño de 3 años 8 meses y otro de 1 año 3 meses y en realidad aconsejo que a menos de que sus hijos se comporten como estatuas, llévenlos a un restaurante. Es difícil pedirles q se comporten como un adulto por mas que se lo expliquemos. Pienso que hay salidas para ir a lugares adecuados para ellos y otras salidas que como pareja se necesita ir solos para disfrutar en realidad del plan, porq de lo contrario se vuelve un tormento.

  23. Sandra

    tenemos una niña muy buena de 9 meses. Cuando tenía 3 y medio nos fuimos 5 días de vacaciones a un hotel de Salou, Tarragona. La niña casi dormía toda la noche del tirón, solo le dábamos un bibe a las 5 de la madrugada. En su carrito iba la mar de feliz y nunca lloró ni en la habitación, ni en el restaurante. Fueron unas vacaciones cortas, pero muy buenas. saludos.

  24. Margarita

    Nosotros vivimos ahora en Berlín y no tenemos con quien dejar a nuestro pequeñito de tres meses y medio, así que desde nuestras primeras salidas a restaurantes y demás lugares lo hemos llevado con nosotros. Al principio me parecía muy estresante, pero siempre la gente ha sido muy tolerante con nosotros. Siempre que salimos a la calle nos encontramos con un montón de bebés, parece ser que aquí las abuelas no son las típicas que no les importa quedarse en casa cuidando a sus nietecitos.

  25. Milvian

    Tenemos un bebé de 2 anos y medio, cuando mi esposo y yo estamos en una actividad a la hora del almuerzo siempre debemos turnarnos sobre cual comerá primero y cual dará de comer al bebé porque siempre es incómodo manejarnos los tres al mismo tiempo. Considero que hay que aprender a separar las actividades con y sin niños.

  26. Nadia

    Yo me llevé de viaje a Narai con 40 días a Asturias. El hotel era una monada y tenía un restaurante precioso. La primera noche, novatones totales, nos bajamos a cenar tan tranquilos, con la niña claro. Y no habíamos empezado a abrir la carta cuando empezó a pegar alaridos…
    Paralizados no sabíamos qué hacer, sube uno a la habitación con la niña y el otro cena solo…horrible…al final, después de algún intento por calmarla totalmente infructuoso…nos subimos los dos a la habitación y pedimos casi de rodillas que nos subieran la cena.
    Los chicos del hotel, majísimos, nos subieron la cena, y antes de que pasara ni media hora, Narai estaba dormida como una bendita en su carrito…
    Así son los niños!
    Nunca más hotel con niños tan pequeños..mucho mejor apartamento con cocina que puedas hacerte algo, o casa rural.

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