La cesárea

Sólo mencionar que aprovecho la sala de espera del ginecólogo para escribir estas líneas de la dimensión real de cómo ha mermado mi tiempo libre desde que nació Álex. Pero vamos al grano, que cada minuto es oro.

Desde mi más tierna adolescencia tengo una serie de miedos patológicos que no he conseguido superar ni con años de psicólogos. Estos protagonistas de mis pesadillas son las serpientes, las alturas y los quirófanos. Para ser más explícita: prefiero verme en la azotea de Torre Picasso, descalza y sobre una alfombra de víboras, antes que sentirme atrapada entre esas cuatro paredes gélidas, a merced de unos cuantos tipos uniformados de verde, a punto de hincarme el cuchillo, perdón, digo “el bisturí”.
Creo que de todo lo anterior se puede deducir mi estado de ánimo días antes de dar a luz: unas inmensas ganas de tener a mi niño entre los brazos se veían oscurecidas ante la posibilidad de que me tocara la temida cesárea. Ya lo dicen las encuestas, (y las encuestas nunca mienten, ¿no?): “Cada vez se practican más cesáreas en la Comunidad de Madrid, y no todas ellas son absolutamente necesarias”.

Para alimentar aún más si cabe estos malos pensamientos (pero “malos” de verdad, que no se trata de ningún eufemismo), mi amiga Isa, que tenía programada la susodicha intervención porque su bebé venía de nalgas me describió la siniestra experiencia en estos términos: “Lupe, ha sido horrible. Me han tenido cerca de tres horas preparándome, desnuda sobre la mesa del quirófano; muerta de frío, mientras el anestesista, los enfermeros y demás batas verdes comentaban el partido de fútbol del domingo. Gracias a Dios que me pusieron una cortinilla de tela a la altura del cuello para no ver la carnicería. Así, solo sentía cómo me hurgaban por dentro, y un terrible olor a pollo chamuscado y vísceras”.

No se me asusten las futuras mamás ante semejante escena gore porque ahora viene la segunda parte del artículo: Como a veces en la vida rige la conocida “ley de Murphy” (es decir, “que si no quieres arroz, pues ahí van tres tazas”) llegó el gran día. Ingresé por la mañana en el sanatorio para que me indujeran el parto (estaba tan a gusto Álex que llegué a la semana 41 sin una sola contracción).

Y tras dos horas de oxitocina en vena mi ginecólogo me anunció la cesárea (he de confesar que en estos momentos ya no me parecía tan atractivo, ni me caía tan bien como he comentado anteriormente). Y aunque me puse lívida, estaba tan dolorida que solo quería que todo acabara pronto y que mi niño no sufriera (venía con doble vuelta de cordón).

Pues bien, en mi vida me han tratado con tanto cariño: recuerdo al camillero diciéndome camino del quirófano “aguanta cielo, que ya no te queda nada”; al anestesista, “reina, no te muevas; piensa que ya va a ser la última contracción”; a la comadrona, “tranquila Lupe, que en cuanto saquemos al niño yo te lo enseño”… ¡Nunca pensé que un quirófano podría desprender tanto calor humano! Fue maravilloso y nada traumático.

La anestesia un alivio milagroso, y el bebé “como para salir en la portada del ¡Hola!”, perfecto, sin un arañazo (me acuerdo de la pobre Sarita recién nacida, toda magullada y con la cabeza en forma de pepino).

En resumen, que más vale una buena cesárea que un mal parto; y que como decía el sabio (hoy estoy metafísica): “a veces el miedo a sufrir es peor que el sufrimiento”.

¿Qué tal fue tu parto? ¿Te sentiste bien tratada por el personal médico?

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24 pensamientos en “La cesárea

  1. Lupita

    Hola amigas,

    Pues yo tube ya dos hijos por cesárea, uno de 8 años y uno que tendría 1 año y seis meses, pero falleció cuando tenia 9 dias de nacido porque se me reventó la placenta por causas que aun no tengo claras y sufrio de asfixia fetal, así que la segunda cesárea fue muy dolorosa y no me refiero al dolor físico si no al del corazón por saber que mi bebé sufria y que moriria por complicaciones de dicha asfixia, aunque nacio a término y 12 dias antes de lo planeado. Ahora estoy de 18 semans de gestación de mi tercer bebito aún no se si es niño o niña, me aterra la cesárea pero se que esta vez todo será diferente porque ahora todo aes mucho mas cuidado que antes, ya tengo desde ahora mi cesárea programada para el 10 de febrero de 2012 mi bebito nacerá un poco antes de que se llegue a término el embarazo para prevenir complicaciones, tengo un estrecho control prenatal y los cuidados necesarios SIN esfuerzos ni trabajo escesivos para que todo esté bien esta vez, aunque fue muy triste lo que pasó con mi 2do bebito que murió pues eh de decirles que la cesárea no fue del todo mala, aunque fue de urgencia mi experiencia en el quirófano del IMSS fue buena, me atendieron bien y todos muy amables,por mi bebito hicieron lo humanamente posible aunque en mi primera experiencia fue en una clínica particular y fue mucho mejor porque te atienden mejor, dejan que tus familiares te acompañen en la habitación, el marido puede entrar al quirófano con tigo durante la cirujía y asi te sientos mas acompañada y cuidada, así que esta vez igual será en una clínica privada y mi cirujano es tío de mi esposo así que esperamos en Dios que esta vez mi bebito se quede a mi lado y todo salga bien.

    Saludos a todas las futuras mamis que como yo tienen por vivir su tercera experiencia en cuanto a cesáreas.

    Besos desde Tlaxcala, México.

  2. jaquelyne

    Bueno yo tengo apenas 20 anos y en verdad que nada como mi parto yo pesaba antes 100 libras y vine pesando 176 l. Mi bebé era muy grande…me tenían para el 26 de febrero pero me alivié para el 2 de marzo… me dio preeclampsia y tuberculosis…llegó mi día eran las 12.30 de la tarde cuando me dijieron que tenía que quedarme en el hospital… ya después de todas esas horas me provocaron el parto y como no sentía nada llegué a abrir hasta 8 cm, de ahí ya sentía los dolores horribles, no aguanté mas y me pusieron la raquea ..me tuvieron como 4 horas y media a puje y puje…pues sólo se le alcanzó a ver el cabellito…mi mamá, mi prima y mi esposo todos emocionados menos yo porque no salía y era lo único que me importaba en ese momento… como nunca salió pues me metían la mano para poder sacarlo y ni así pudieron… ya de ahí me dijieron que si no salía para tal hora sería cesárea…! Bueno ya me había hecho la idea de que lo harian… cuando ya estaba en ese cuarto frío estaba temblando y no podía parar…iVa toda desmayada…bueno llegó el momento, me sentí tan horrible cuando me cortaron que pensaba que me estaban sacando todo de dentro ….yo sólo pensaba en mi bebé sobre cuando lo iba a escuchar llorar…y aún así no lo podían sacar, lo tuvieron que empujar poquito y ya salió!!!! me lo ensenaron y tenia color rosita…y lloró poco y de rato sólo se quedaba mirando… peso 10 libras ….y pues a mi me dio una hemorragia y me pensaban quitar la matriz si no paraba la sangre… fue algo tan difícil…pero valió la pena… ahora mi bebé tiene 4 meses y pesa 17 libras, un poco grande, no?? Bueno pues gracias por tomarse el tiempo de leer mi experiencia…y bendiciones para todas ustedes y sus bebés….!!!

  3. Almudena

    A mí también me hicieron una cesárea a las 35 semanas de gestación, ya que estaba embarazada de mellizos ( Hugo y Carla ) y mi útero no aguantaba más, después de casi un mes de hospitalización intentando retenerme a los bebés a las 35 semanas por fin nacieron. Mi experiencia fue muy buena, también me trataron con mucho cariño y cuidaron de mí como nunca imaginé, recuerdo que la anestesita se puso a mi lado y me preguntaba constantemente cómo estaba, eso me hacía sentir muy tranquila y la verdad es que no tardaron mucho tiempo y por supuesto nada de olor a visceras ni cosas así… por Dios! nada que ver. Lo malo fue la recuperación, me costó bastante poder levantarme y moverme como antes pero la experiencia fue muy buena.

  4. isa

    Hola chicas yo mi primerA niña la tuve en parto vaginal pero el segundo que fue niño pues venía más grande y gordo así que la doctora me recomendó que por cesárea era mejor ya que a lo mejor por parto vaginal no lo iba a poder tener y tampoco era que el bebé fuera tan grande lo que pasa es que yo soy chaparrita y pues en algunos casos eso lo hace mas difícil, así es que a la semana 40 me hicieron la cesárea la verdad después de el nacimiento de mi bebé sentí mucho dolor incluso cuando me la estaban haciendo no sentí dolor pero si sentía que me apachurraban la barriga y lo que te hacen cuando te limpian la herida en fin para mi fue mejor el primer parto que este además de que tiene uno que tener mas reposo y aunque uno quisiera pues no se puede y menos cuando tienes mas hijos mi esposo sale de viaje así es que yo me las tenía que arreglar sola, pero ánimo chicas por nuestros bebés todo esto vale la pena.

  5. lesli

    Hola a todas…!!!
    Tengo 19 años y tuve un hermoso bebé por medio de cesárea. Al principio tuve mucho miedo al dolor, eso era lo que me aterraba yo si quería cesárea no se tenía miedo que mi bebé no pudiera nacer normal o que tuviera alguna complicación…
    Estoy contenta porque no me dolió nada ni sentí el dolor, yo me sentí como si nada me hubiera pasado como nueva…
    así que no todas las cesáreas son iguales al menos no la mía mi bebé nació bien y todo está bien solo que ya me cansé de guardar reposo no me gusta
    y el equipo médico estupendo, te hacen sentir protegida más mi ginecóloga Inés Santiago, gracias Dra… todo desde el hospital imss de chiautla de tapia me trataron bien
    TODO FUE ESTUPENDO

  6. Marta

    Yo tuve a mi hija en el Hospital San Rafael en Cádiz, y el equipo médico se portó estupendamente. Para deciros que todo el mundo me decía que después de parir echaban mucho de menos su barriga, yo echaba de menos a mi matrona, Mimi. Tenerla a ella en el parto era como tener a mi madre al lado. No solo es una profesional, sino una persona estupenda. Todavía tengo mono de clases de preparación al parto!!

  7. natalia

    Yo también tuve cesárea y mi recuerdo, aunque parezca increíble
    fue maravilloso. La única pena es que no pude estar con mi bebé
    al principio porque debía estar en cuidados intensivos.
    Estuve 1 día entero con contracciones pero dilaté cero, así que aunque
    era un hospital de la seguridad social me hicieron cesárea.
    Solo tengo buenas palabras y agradecimientos a ellos por como
    me trataron. Hasta una matrona me dio masajes en los pies para
    tranquilizarme! Sí, mi niña valentina nació en La Paz y estoy muy orgullosa porque me sentí muy cuidada a pesar de todas las
    que eramos y la lista de espera para parir.me faltan las
    palabras de agradecimeinto. Puri,Ana, Rosa…..gracias

  8. eva

    Cuando ya se acercaba el momento del parto, recuerdo que mi hermana me preguntó si tenía miedo. Y la verdad es que no, había leído tanto sobre contracciones, episiotomías y demás que en realidad lo que sentía era curiosidad, y ganas de que se pasara pronto.
    Estando en la semana 41 me programaron sesión de monitores, fui por la mañana y me dijeron que había dilatado 2 cm solamente, no tenía contracciones, sólo algún dolorcillo, y me mandaron a casa porque era primeriza.
    Las primeras contraciones, luego supe que lo eran, se presentaron después de comer, pero yo sólo sentía algún dolor parecido a cuando me baja la regla. Total, que yo estaba decidida a no ir al hospital antes de tiempo y que me mandaran para casa, así que hice todo lo que te recomiendan en las clases de preparación al parto, relajarme, ver la tele, y respirar con tranquilidad. Cuando esas molestias fueron algo más fuertes me metí a la bañera a darme un baño relajante. Y como mi madre se puso muy pesada, nos fuimos al hospital.
    Allí, después de la monitorización y reconocimiento, me dijeron que sólo estaba dilatada de 2 cm y las contracciones eran irregulares, pero que me quedaba ingresada, aunque el parto sería largo.
    -¿Vas a querer epidural?, me preguntó la matrona.
    – Por supuesto que sí, respondí muy convencida.
    y me mandaron a la habitación. Allí los dolores empezaron a ser más fuertes, yo tenía ganas como de querer ir al baño.
    -A lo mejor si me pongo un enema, mejoraré algo. Y decidida me fui para el baño. Sin siquiera intentar ponermelo, los dolores se hicieron insoportables, sentía una presión allí abajo, y debí gritar.
    Vinieron las enfermeras de la planta corriendo y me dijeron que qué era aquél escándalo, que cuando se me pasara la contracción me fuera tranquilita para paritorio.Pero el dolor no se pasaba, y las ganas de empujar tampoco.
    Por fin me trajeron una silla de ruedas, y entre mi marido y dos compañeras que habían subido a verme me llevaron a paritorio. Cuando llegué allí me tumbaron encima de la cama de monitores, me dio ganas de empujar, y empujé,… y salió mi preciosa nena.
    De lo que me enteré después es que cuando yo llegué a paritorio todo el mundo se había bajado a cenar, sólo había allí un auxiliar que estaba haciendo una sustitución y de partos poco sabía.
    Fue mi marido( el pobre que se marea cuando le sacan sangre), el que cogió a la niña cuando vio que asomaba la cabecita, la limpió la cara, la desenrroscó el cordón y me la puso encima, y fue entonces cuando salió corriendo a buscar a un médico.
    La explicación que luego me dio la matrona es que no se esperaban que todo iba a ser tan rápido

  9. Chus

    Ante estos testimonios yo también quiero contaros mi caso.
    Yo estaba embarazada de gemelas así que en cuanto me dieron la noticia ya suponía (y deseaba) que el parto iba a ser una cesárea. El médico no estaba seguro, dijo que ya se vería en la recta final.
    Como mis niñas estaban bien colocadas se decantaba por parto vaginal pero al final tuve complicaciones y me programaron una cesárea.
    Llegué al Hospital a las 9 de la mañana con mi marido y nos dieron la habitacion, al poco vino mi matrona y me dio un pijama y me dijo que me lo pusiese y que iba a por el enema. Yo ya estaba hecha un manojo de nervios y mi marido prácticamente más que yo. Llega de nuevo Bea, mi matrona y me manda al baño donde me pone el enema y dice que va a por el resto (la sonda y la vía). Yo ya estaba para darme un ataque y nada más terminar de prepararme viene un camillero y me suben a quirófano a las 10h. Allí me recibe el anestesista y dos enfermeras muy atentas, en todo momento me dicen lo que me van a hacer, primero la anestesia para ponerme la epidural y luego me dice \

  10. iris

    Mi niño venía en posicion podálica así que el ginecólogo me programó una cesárea en la semana 38 de gestación para impedir la posibilidad de que me pusiera de parto y que la cesárea fuera finalmente de urgencia.

    La verdad que al principio la decepción fue muy grande, yo quería tener a mi niño de forma natural, sentir las contracciones, las ganas de empujar…y que mi marido fuese el primero en verle…pero no podia ser, así que el tiempo previo a la intervención me sirvió para mentalizarme de lo que me iba a ocurrir y llegar más o menos preparada a ese día…

    Y llegó ese día…me ingresaron a las ocho y media de la mañana, me prepararon para la operación,lo peor, la sonda, es incómoda la sensación de escozor…pero bueno, es peor cuando la quitan…y la espera, tu sola, en la sala de dilatación, deseando ver a tu niño pero con miedo de lo que va a pasar, de no saber que es lo que va a pasar.

    Por fin me dicen que ya me toca, avisan a mi marido que se despide y comienzo a temblar, es increíble, no sabía que se podía temblar tanto, de nervios y de miedo supongo, me da un pequeño bajón al dejar a mi marido tras las puertas del quirófano.

    Tiemblo tanto que la anestesista me tiene que pinchar tres veces para ponerme la epidural…me tumban, me ponen los brazos en cruz y me tapan la visión de lo que será la operación, entran dos ginecólogos, mi hospital es público y universitario, por lo que está el titular y un estudiante, mi ginecologo bromea con la delgadez de mis piernas y de lo bien que me he cuidado durante el embarazo, yo sigo temblando…¡¡qué miedo!!

    Por fin me doy cuenta de que ya deben estar interviniendo, hace frío, aunque sé que me han tapado las piernas, oigo como mi ginecólogo le explica al estudiante lo que debe ir haciendo, cada vez estoy más contenta, y por fin alzan la voz, que mi niño no quiere salir, que está muy encajado ja ja , que está muy agusto con su cabecita bajo mi corazón…¿no ves el pie? me dice el ginecólogo, que va, no veo nada, me aprietan las costillas y ahí está mi tesoro, todo moradito, con los ojazos bien abiertos, me lo acercan y me pongo a llorar, mi niño, mi niño…que bien, ya está…qué rapido todo…sigo temblando…

    Se lo llevan para limpiarle y para hacerle las pruebas iniciales, mientras me limpian, me cierran y ya me lo sacan otra vez, envuelto en mantitas y me lo acercan para que lo bese, mi bebé, ya estás aquí con nosotros, qué felicidad…

    A lo pocos minutos ya voy camino de la habitación, salgo en una foto que alguien me hizo con una sonrisa de oreja a oreja, eso si, seguía temblando ja ja, cuando entré mi marido tenía a nuestro hijo en brazos me lo pasó inmediatamente y me dijo que le pusiera al pecho que salía mordiendose los puños de hambre, mi tesoro…

    Conclusión: Yo creo que da miedo tanto un parto natural como una cesárea, la ventaja de las cesáreas programadas es el saber cuando toca, en mi caso fue todo casi perfecto, yo hubiera prescindido de la sonda, je je, mi intervención duró menos de una hora, en tres días estaba en casa,y aunque la recuperación es más lenta, en dos meses no te sientes más o menos energética, pienso que la episiotomía puede ser un lastre en un tiempo si no te la han hecho bien.

    Mi bebé ahora tiene casi diez meses, pero si para el siguiente el parto es también mediante cesárea, supongo que temblaré lo mismo de nervios y miedo, pero no me importará.

    Un beso a todas y suerte.

  11. Carmen

    Supongo que cada uno cuenta la feria según le va en ella. Yo he tenido dos partos (vaginales los dos) completamente diferentes. El primero no inducido y con epidural y el segundo inducido y sin epidural. Eso sí, en ambos casos tuvieron que ponerme oxitocina. En lo dos dilaté bastante rápido y fueron relativamente breves. Sobre todo el segundo que en dos horas y media habíamos terminado. Lo peor de ambos la cicatriz (de la episotomía).

  12. esther

    A FAVOR DE LAS CESÁREAS O EN SU DEFECTO UNA CLÍNICA PRIVADA. El parto natural, opino es muy bonito si no tiene complicaciones, pero no todos son igual y como la Seguridad Social quiere ahorrarse unos euros, no a todas ponen la epidural que me parece muy mal nos hagan sufrir de esta manera pues puede llegar a ser un poco traumático, cuando es algo maravilloso y bonito de recordar. El trato del personal he de decir que es maravilloso y son muy cariñosos aun así pienso que no nos tratan como a personas sino como a un paciente más y \

  13. Paloma

    Mi parto fue programado porque yo no me ponía y ya estaba de 41 semanas y 3 días, después de la 1ª perrería que fue ponerme el gel para borrar el cuello del útero y pasarlo verdaderamente mal porque la matrona no conseguía llegar (a donde tuviera que llegar) para ponerlo, pero casi se meta ella dentro ¡qué bestia!, quitando eso después fue todo bastante bien, me bajaron a paritorio y allí estuve en la sala de dilatación con la oxitocina puesta y a la 2ª contracción (de riñones por cierto) pedí la epidural, sobre todo porque estaba escuchando a las enfermas que iban a cambiar de turno y ya se sabe lo que pasa con los cambios de turno, que los que se van se van y los que entran no saben nada de nada. Me la pusieron, no me dolió nada, y así estuve 9 horas para dilatar 1 cm., me rompieron la bolsa (que tampoco llegaban con el «pincho» para romperla, debo de tenerlo todo muy para atrás) para ver si se aceleraba el proceso de dilatación y nada 1 cm. Finalmente la nena se dio la vuelta y notaba como empujaba con su cabecita en mis costillas, pobrecita mía no encontraba la salida que estaba cerrada a cal y canto, también resutó que soy estrecha de pelvis. Tenía clarísimo que iba a acabar en cesárea, lo que yo no me esperaba fue lo siguiente: me entró un ataque de pánico y encima para colmo de males tuvieron que dar la vuelta a la niña para sacarla y entre 2 enfermeros uno a cada lado estuvieron empujando sobre mis costillas para facilitar la vuelta, esto provocaba que yo no pudiera respirar lo cual empeoró bastante mi ataque de pánico. Por fin me enseñaron a la niña, preciosa, pude besarla, su cara era la cosa más suave del mundo. La matrona bestia y rancia de antes fue un encanto todo el proceso. Puede que lo que acabo de relatar resulte un poco angustioso, pero sinceramente, ahora mismo lo pienso y no fue para tanto, en realidad fueron mis nervios los que me traicionaron. Por otra parte, además de lo leído, no conozco a casi nadie que lo haya pasado mal en una cesárea.
    Coincido con Raquel sobre la decepción tan grande que tuve al no poder ver nacer a mi hija, y claro, tampoco pudo estar mi marido para verla nacer, por desgracia me afectó bastante emocionalmente y es que la revolución hormonal que sufre nuestro cuerpo se apoderó completamente de mí, estaba hipersensible a todo. Mucho ánimo a las futuras mamás, pensad únicamente que todo, absolutamente todo lo que tengáis que pasar ó sufrir merecerá la pena para lo que vais a recibir.

  14. Verónica

    Mi bebé fue muy puntual, el día que cumplía empecé con contracciones y para el hospital. Estaba dilatada de 3 cm y todo iba perfecto, al poco rato la epidural y ya como si nada, pero el bebé no bajaba estaba muy arriba, después de varios tactos y algunos empujones me anunciaron que me realizarían una cesárea, yo no me lo podía creer, todo iba bien, yo podía esperar a que el bebé bajara, no me importaba tener un parto largo, pero lo quería vaginal. Mi marido se puso histérico no habíamos pensado en la posibilidad de que nuestro niño naciera por cesárea. Pero el bebé empezó a sufrir tenía doble vuelta de cordón y las constantes vitales bajaban, así que nada una césarea. El personal del hospital fue fantástico, muy humano y muy amable. A las 4 horas de entrar en el hospital vi a Diego un bebé precioso, me lo enseñaron a mí primero y luego, a su padre que esperaba fuera. Es lo mejor que me ha pasado en la vida.
    La cicatriz insignificante y con el bikini ni se ve.
    La recuperación fue muy buena y después del ingreso hice vida normal. Así que si alguna futura mamá tiene programada alguna cesárea que no se asuste (cada caso es diferente) pero que no es tan malo como lo pintan.

  15. cecilia

    en mi caso, hubiese preferido cesárea porque en el parto vaginal, sufrí mucho, mi bebé nació después de muchos pujos , y lo peor fue que lo lesionaron muy mal neurológicamente, esto por impericia de los médicos, en fin , siempre me hablaron mal de la cesárea, pero en mi caso hubiese sido lo correcto. saludos a todas!!!

  16. Raquel

    Tras 8 horas dilantando en un parto inducido, me hicieron una cesárea… fue tal el disgusto de no poder ver nacer a mi niño, que no pode evitar llorar todo el rato… la enfermera que lo limpió después de sacarlo estuvo muy atenta y me lo acercó varias veces para que pudiera besarlo… pero no lo pude coger ni tocar hasta llegar a la habitación porque tenía los brazos en cruz atados a la silla, con goteros y muchos cables en el quirófano.
    Fue una decepción no poder tenerlo en un parto natural, pero nació muy bien y yo tuve una recuperación muy rápida sin ningún problema.
    Jose también nació muy guapo y con ganas de comer, se me enganchó al pecho en cuanto subí a la habitación. Fue el mejor momento del día, por fin!!!!

  17. Nuria

    Yo también tuve cesárea, y fue programada, pues ya había salido de cuentas y no tenía ninguna contracción, el niño era grande y no se encajaba, etc etc. En el quirófano todo fue de perla, y nunca me había imaginado que el personal fuera tan dulce y amable, incluso también después en los días que me quedé en el hospital. Sin embargo tengo que decir que el posparto no fue nada bonito: a mí me dolió mucho la cesárea, durante muchos días, y no tengo un muy buen recuerdo. Ahora estoy embarazada de 33 semanas y me gustaría pensar que en esta segunda ocasión no pueda ser cesárea, más que nada es que no me imagino una recuperación igual teniendo a mi peque de 2 años además de la recién nacida…

  18. Pilar

    David nació por cesárea y todo fue muy bien, aunque me ingresaron un viernes y nació el sábado por la noche .
    Me ingresaron porque el bebé era muy grande y no tenía espacio para moverse (yo estaba en la semana 42) y no tenía contracciones.
    Al principio estaba un poco asustada por estar tanto tiempo en el hospital. La verdad es que los médicos querían que mi parto fuese vaginal y esperaron pero al ver que no dilataba y no tenía dolores tuvieron que optar por una cesárea urgente.

  19. xoana

    La verdad es que la pasé de maravilla en el quirófano. Me habían dicho tantas barbaridades acerca de la cesárea:como por ejemplo que la anestesia me iba a doler mucho, o que iba a quedar como un matambre mi panza!!!!….tantas pero tantas cosas!!. Pero finalmente llegó el día y me bebo nació como un principito, su carita sin ni una mancha, era hermosa. Luego estuve 3 días internada en el sanatorio y salí como si nada, sin ningún dolor. Tengo que decirles que mi cesárea fue increíble y tengo una pequeña cicatriz. Así que no teman futuras mamás…que esta intervención también puede ser bellísima..porque para mí lo fue . besos

  20. Enfrosina

    A mí me hicieron 2 cesáreas programadas y en ambas fue maravilloso, aunque reconozco que pasé más nervios en la segunda que en la primera. Pero precisamente esos nervios míos fueron lo único malo de todo el proceso: El dolor inexistente, el personal de lo más atento, y mis niños (primero tuve una niña, y luego un niño) de lo más guapo y sin sufrir la agonía de salir por ese canalito tan estrechujo.
    Nunca me arrepentiré de haber tenido mis hijos de esta manera, independientemente de que los motivos de practicarla sean juzgados y condenados por ciertas impertérritas mamás que tuvieron LA SUERTE de tener un buen parto, que yo conozco muchas más mamás que lo pasaron muy mal.
    Besitos y ánimo a todas las embarazadas que acaben en quirófano.

  21. Rosaly Castillo

    En la cesárea de mi primer hijo, todo fue perfecto, también me trataron
    con mucho cariño, me sentí como una reina. Espero que ésta, porque estoy de 26 semanas, sea igual o mejor.

  22. Gemma

    En mi caso también fue cesárea. Estaba ya en la semana 42 y Raúl que no quería salir… Así que mi ginecóloga me agendó para inducirme el parto el día 31 de octubre de 2006, pero con bastantes garantías que sería cesárea.
    Y llegó el día… a las 7:00 de la mañana, ducha y hacia el hospital… como el que va al trabajo (eso sí, sin almorzar!!!).
    Nada más llegar entré a quirófano y tras la exploración de la comadrona se confirmó: sería cesárea…
    Fue rápido y sin ningún dolor (en serio, bajé yo solita de la camilla!!!) y mi marido me dijo: No sabes de la que te has librado… hay 4 chicas dilatando que parece que las están matando…
    El personal super atento y mi ginecóloga un amor!!!

    Cierto es, cada uno cuenta la misa según le ocurre.

  23. Adri

    Me han tenido que inducir elparto,pero por suerte todo salió de maravillas..Aquí en Argentina los hospitales públicos son algo así como los malos de la película..pero en mi caso,esos 4 maravillosos médicos que llevaron a mi bebe y a mi,han sido de lo mas humanos y maravillosos.Jamas quisieron una cesárea,al contrario…de echo cuando quise acordar estaba de dilatada de 7 y ya ivamos a la sala de parto. Zoe nació con 4,020 kg y a mi sólo me hicieron unos puntitos dentro. Esas que cuentan que los partos son dolorosos..son MENTIRAS!!…
    Depende siempre de la sensibilidad de la mujer..pero si confías en los médicos,haces los ejercicios de respiración y te tranquilizas,para beneficio de tu bebé y tuyo…siempre las cosas salen bien…:D
    Muchos besossss!!
    Zoe y Adri

  24. Lauris

    Enhorabuena mamá!

    Pues tienes razón, cada una cuenta el cuento según le sucede. Yo había oido de todo sobre el parto. Mi parto fue muy bueno. Apenas estuve en el hospital 2 horas y media. Para cuando subí estaba dilatada de 7 cm, vamos que me descuido un poco más y nace en casa.

    Pues eso lo dicho, enhorabuena

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