¿Por qué enseñar la lengua de signos a bebés oyentes? Aprende con tu bebé

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Ruth Cañadas (Madrid, 1978) es Intérprete de Lengua de Signos, Educadora Infantil, Doula, Asesora de Lactancia y mamá de dos niños (el mayor, de 6 años y la pequeña, de dos años y medio). Empezó a interesarse por la lengua de signos hace 17 años. Sin embargo, no fue hasta que nació su primer hijo cuando empezó a ponerlo en práctica con su bebé oyente. El resultado fue tan gratificante, que decidió crear Otanana, una página web que ofrece recursos gratuitos para padres sobre la lengua de signos española. En Elbebe.com la entrevistamos para conocer las ventajas de usar signos con bebés oyentes.

Pregunta: ¿Cómo empieza tu interés por la lengua de signos?

R: En el año 1998 mi padre me animó a estudiar Lengua de Signos porque una compañera de su trabajo lo conocía. Pensó que me podría gustar y acertó. Empecé con un curso de verano. Me enganchó tanto que seguí formándome hasta llegar a ser Intérprete de esta lengua y trabajar de ello.

P: ¿Cómo surge la idea de utilizar la lengua de signos con bebés?

R: Trabajando con personas sordas y sordociegas observé cómo sus hijos desde muy pequeños se comunicaban fluidamente con sus padres.

Cuando nació mi primer sobrino, estudié Educación Infantil. Y en las prácticas que realicé con niños de 2-3 años me di cuenta de que tenían muchas frustraciones por no ser entendidos debido a la complejidad del lenguaje y de su adquisición.

Cuando fui madre todos esos recuerdos empezaron a mostrarse y decidí ofrecerle a mi bebé los signos como herramienta comunicativa, viendo unos resultados maravillosos en nuestra comunicación.

P: Los bebés están preparados para comunicarse desde el primer segundo de vida: el llanto es su primera forma de comunicación. ¿Cuándo se recomienda empezar a utilizar la lengua de signos con los bebés? ¿Hasta qué edad?

R: Los signos se podrían usar desde el principio, pero no quiero que los padres se frustren y tiren la toalla. Si empezaran demasiado pronto quizás podrían cansarse por no ver resultados hasta los 7-8 meses.

Yo recomiendo empezar a partir de los 6 meses, porque es sobre esa edad cuando el bebé empieza a estar más receptivo y comienza a imitar gestos sociales: tirar besos, pedir brazos, decir adiós, aplaudir…     

La lengua de signos tiene una estructura propia, diferente de la que tiene la lengua oral. Con bebés usamos signos sueltos porque lo que buscamos es utilizarlo como un recurso para comunicarnos, no como un sustitutivo del habla.

Al usar signos sueltos, se tarda más en asimilarlos en comparación con un niño sordo, que tiene la lengua de signos como lengua materna.

Se puede usar hasta que el niño ya no lo necesite. Es él el que va a poner el ritmo. Normalmente se usa como herramienta hasta los 2 ó 3 años.

Cuando el niño empieza a hablar, de manera natural va dejando de usar los signos porque le es más fácil comunicar lo que quiere decir a través de las palabras.

Al fin y al cabo los signos sueltos son solo un recurso para una etapa concreta.

Algunos niños más mayores siguen usando los signos integrándolos en sus juegos, o cuando tienen hermanos pequeños, como ha sido el caso de mis hijos.

P: He leído que la lengua de signos permite expresar mejor las necesidades del bebé. ¿Podríamos decir que reduce la intolerancia a la frustración?

R: Efectivamente los signos permiten expresar al bebé cosas concretas: lo que necesita, lo que piensa, lo que ve, lo que siente…

Usando los signos como herramienta comunicativa, el bebé se frustra menos porque muchas de esas frustraciones se dan precisamente por la dificultad del propio lenguaje, por malentendidos…

Sin embargo, esto no significa que el bebé no vaya a tener frustraciones o rabietas, o que las vaya a tolerar mejor. Éstas son necesarias para el crecimiento cognitivo y emocional de un niño sano.

P: ¿Cuáles son los beneficios para los bebés del lenguaje de signos?

La lengua de signos te acerca a tu bebé y fortalece el vínculo afectivo. Cuando fui madre, decidí ofrecerle a mi bebé los signos como herramienta comunicativa, viendo unos resultados maravillosos en nuestra comunicación.

R: El uso de los signos con bebés tiene grandes ventajas.

Para mí la más importante es que fortalece el vínculo afectivo bebé-persona adulta.

Hay un mejor entendimiento con tu hijo cuando sabes lo que está pidiendo o pensando, cuando te cuenta historias con sus manos, cuando te describe algo que ha pasado donde tú no estabas, cuando te explica algo que ve desde sus ojos, aunque tú ves otra cosa…

Esos momentos son un regalo que te acercan mucho a tu bebé.

P: ¿Cuáles son los gestos que resultan más sencillos aprender? ¿Cómo colocaríamos las manos para expresarlos?

Siempre es interesante empezar con signos de rutina. Al estar en su día a día es más fácil que los vayan asimilando.

  • Comer: Juntando todos los dedos estirados y dando toquecitos en la boca. Como cualquiera de nosotros en Occidente haría el signo de comer.
  • Dormir: Apoyando la cabeza en la palma abierta, cerca de la oreja. Un signo también muy intuitivo.
  • Bañarse: Con los puños cerrados nos frotamos en pecho arriba y abajo alternativamente, como si fuera el jabón.
  • Manzana: Con el puño cerrado pegas la parte de la palma en la mejilla, con la muñeca hacia la oreja, y frotas suavemente hacia ella.

Una vez que el bebé empieza a asimilar los primeros signos, podemos ir añadiendo otros que aprenderá con más fluidez.

Es cierto que hay signos más complejos que otros. Pero las ganas de comunicarse del bebé hacen que pueda reproducir hasta los signos aparentemente más difíciles, modificándolos a su manera.

P: ¿Alrededor de cuántos signos consiguen aprender y en cuánto tiempo?

R: Un bebé de un año que no usa los signos puede decir alrededor de unas 10 palabras y signar unos 30 elementos.

Un bebé de la misma edad que use los signos como recurso comunicativo quizás pueda comunicar unos 30 signos o más.

El tiempo lo marca cada niño.

Lo importante es ser paciente y constante al principio.

Una vez que el bebé sabe que a través de las manos puede comunicar, es el adulto el que se tiene que poner las pilas para aprender los signos porque el bebé demandará aprender más y más.

Mi hija pequeña con 18 meses signaba alrededor de 50 signos, mezclando signos y palabras, o signos con signos para hacer «frases»…

P: Si algún padre está interesado en este idioma y no sabe nada de la lengua de signos, ¿cuándo debería empezar a aprenderla?

R: Bastará con que empiece al mismo tiempo que su bebé.

Al principio, desde el primer mes, debemos ser constantes y pacientes. Nuestro bebé puede empezar a imitar los primeros signos después de varias semanas.

El niño va asimilando las primeras interacciones al mismo tiempo que nosotros vamos detectando sus primeras muestras de que nos está signando.

A partir de ese momento, todo fluye más. Es ahí donde las personas adultas tenemos que aprender más y más signos para mostrárselos e ir ampliando vocabulario.

P: Dicen que los signos sirven para realzar el lenguaje no para sustituirlo, ¿qué podemos decir a los padres que piensan que puede interferir en el desarrollo del lenguaje?

R: Los signos son simplemente una herramienta comunicativa que les damos para que puedan comunicarse antes de tener la capacidad de hablar.

Con este método estamos constantemente reforzando la palabra hablada, no dejándola de lado.

Además hay estudios que demuestran que el uso de signos no solo no retrasa el habla, sino que favorece su adquisición.

P: Si todos aprendieramos la lengua de signos desde pequeños, ¿resolveríamos el tema de la inclusión de los niños con problemas de audición? 

R:Creo que facilitaría mucho. Hasta hace poco la educación en España se centraba demasiado en enseñar a las personas sordas a hablar para incluirlos en la sociedad.

Eso dejaba de lado muchos ámbitos importantes, como la lectoescritura, por ejemplo.

Ya existen coles, aunque pocos, donde se da una integración real: niños sordos con niños oyentes, incluyendo a especialistas de Lengua de Signos en el equipo pedagógico.

Aceptar a la persona tal y como es, sin querer que sea como el resto quiera, es la verdadera inclusión social.

¿Cómo se dice «te quiero» en lengua de signos? 

España y EEUU tienen una cultura muy diferente, como se puede ver claramente en algunos signos, como por ejemplo “te quiero”. En Lengua de Signos Americana se usan las siglas para expresarlo (imagen derecha) mientras que en España el signo es más de contacto físico (imagen izquierda).

Otanana, lengua de signos para bebés

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