Despedirse del hijo imaginario, un paso previo antes de iniciar la adopción

Los expertos señalan que antes de iniciar una adopción, es fundamental haber dicho adiós al embarazo y parto soñado y al hijo imaginario que se había creado en nuestra mente. En Elbebe.com te explicamos por qué.

Afortunadamente hoy día existen muchas formas de ser padres. Una pareja puede convertirse en padres de un niño de forma biológica, mediante técnicas de reproducción asistida o a través de la adopción.

Después de varios intentos para ser padres, algunas parejas optan por la vía de la adopción. No obstante, antes de iniciar este importante paso, es importante despedirse de las etapas anteriores.

Las parejas que han tenido problemas de fertilidad, que no han podido tener más hijos o que han perdido al bebé que esperaban, deben pasar previamente por un periodo de duelo antes de iniciar una adopción.

Este paso es fundamental para asimilar el dolor que supone no tener el hijo deseado o perder a un hijo biológico. Antes de iniciar la adopción, es fundamental decir adiós al embarazo y al parto soñado y al hijo imaginario que se había creado en nuestra mente.

Para ello, es necesario tomarse un tiempo y ser consciente de que aunque este proceso es difícil y doloroso, es imprescindible para recibir con los brazos abiertos a nuestro futuro hijo. Y, sobre todo, para que la adopción resulte una experiencia positiva.

¿Por qué decir adiós al hijo imaginario?

Según la guía Adopción Internacional en la Comunidad de Madrid, algunas de las razones por las que hay que decir adiós al hijo imaginado son:

  • Permite dar la bienvenida a una paternidad diferente a la biológica. 
  • Separa 3 importantes términos: capacidad para procrear, sexualidad y capacidad para ser padres. La capacidad para procrear no está reñida con la sexualidad, ni con la capacidad para ser padres. Afrontando esta decisión de forma consciente permite vivir esta experiencia de una forma gratificante.
  • Proporciona tiempo para nosotros. Para despedirse de una etapa, es necesario el tiempo para curar heridas, para cerrar etapas, para iniciar nuevos proyectos. Esto nos permitirá prepararnos con fuerza para una nueva etapa: la de la paternidad mediante la adopción.
  • Permite vivir este proceso de una forma más abierta. Los futuros padres no sentirán este proceso como una técnica de reproducción asistida más, si no como una forma de ser padres diferente, con otros trámites y otros tiempos.