¿Cómo es el desarrollo físico y psicomotor del niño de 3 a 5 años?

¿Cómo es el desarrollo físico y psicomotor del niño de 3 a 5 años?


El desarrollo físico y psicomotor de los niños de 3 a 5 años se caracteriza por el perfeccionamiento de las habilidades adquiridas en etapas anteriores. En cuanto a la motricidad fina, el niño empieza a garabatear, marcando el inicio del aprendizaje de la escritura. Cada vez es más consciente de su propio cuerpo, de sus movimientos y de la coordinación de éstos.

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Los niños de 3 a 5 años tienen un mayor conocimiento de su entorno

Los niños de 3 a 5 años tienen un mayor conocimiento de su entorno

A los 3 años, el niño ya tiene adquiridas muchas de las capacidades motoras de un adulto: corre, salta, trepa, baila... Sin embargo, los niños todavía se siguen desarrollando y perfeccionando algunas de las habilidades que habían adquirido en etapas anteriores. A partir de entonces ¿qué sucede?, ¿cómo avanza su desarrollo?

Se va dando un perfeccionamiento progresivo en la motricidad gruesa y se desarrolla de manera especial la motricidad fina. Los niños empiezan a ser capaces de hacer trazos y no sólo "rayajos", como hacían hasta los 3 años.

Su conocimiento del mundo empieza a ser estructurado ya que genera esquemas de las situaciones o los personajes más habituales para ellos. Los niños tienen un conocimiento más amplío de su entorno.

Su inteligencia también avanza puesto que los esquemas le permiten resolver problemas simples a través del uso de principios o reglas generadas por ellos mismos. Hasta este momento el niño aprendía mediante mecanismos de observación y prueba error.

Entre los 3 y 5 años los niños los niños empiezan a reconocer las letras, que marcará el inicio del aprendizaje de la escritura. Cada vez es más consciente de su propio cuerpo, de sus movimientos y de la coordinación de éstos.

Desarrollo físico y motriz de los niños de 3 a 5 años

Desarrollo físico del niño de 3 a 5 años

A lo largo de estos años, los niños siguen aumentando el peso y la talla, pero a menor velocidad que hasta ahora. Poco a poco se van a ir adquiriendo las proporciones corporales de un adulto.

Mayor dominio de los niños en el uso de las manos

A nivel cerebral las áreas corticales que maduran de una forma más evidente son las relacionadas con la motricidad fina. Los niños controlan de forma separada grupos musculares más pequeños. Esto se traduce en la aparición de la capacidad para hacer trazos verticales, circulares u horizontales. Al principio, estos trazos serán grandes y vacilantes y con los meses, los niños podrán hacerlos más cortos, pequeños y precisos. Al final de esta etapa, si se han asentado todos estos desarrollos, es el momento ideal para iniciar al pequeño en el aprendizaje de la escritura.

La motricidad gruesa avanza en paralelo

Los niños aprenden, por ejemplo, a subir y bajar escaleras alternando los pies o a escalar. El hecho de poder controlar grupos musculares cada vez más pequeños les ayuda a identificar y nombrar partes de su cuerpo de una forma más precisa. Hasta ahora conocen las partes “móviles” de su cuerpo como los brazos, las piernas, las manos y nombran los elementos más sobresalientes de la cara. Ahora podrán reconocer partes del cuerpo más precisas: el codo, la barbilla, el muslo.

Esta es también la época del asentamiento y definición de la lateralidad. Hay niños que a los 3 años “parecen” ser diestros o zurdos pero no es hasta los 5 cuando este proceso se da por finalizado.

Los niños son conscientes de los movimientos de su cuerpo

Todo este avance en las distintas áreas contribuye a generar lo que se llama “esquema corporal”. Lo podemos definir como la representación que se hace el niño de su propio cuerpo, de sus distintas partes, de sus posibilidades de acción o sus limitaciones. Es una representación mental imprescindible que les ayuda a moverse en el espacio y de la que normalmente ni niños ni padres somos conscientes. Este esquema se crea a partir de la información visual que recibimos de nuestro propio cuerpo, pero también con información interna de nuestros movimientos, nuestra posición en el espacio, el equilibrio y la experimentación con el cuerpo de los otros, principalmente el de papá y mamá.

El desarrollo motriz es fundamental en los niños de 3 a 5 años

Esta circunstancia les permite no sólo moverse en todas las dimensiones que su cuerpo les ofrece, sino adquirir conocimiento del mundo que les rodea y desarrollar la inteligencia. Se habla entonces de un desarrollo Psico-Motor porque son las dos caras de una misma moneda.


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