Recién nacido: todo sobre el crecimiento

Los bebés recién nacidos tienen que adaptarse a los cambios fuera del útero… Nada más nacer, los padres escuchamos la vitalidad de su primer llanto. ¡Por fin vemos su carita!

El crecimiento del bebé es una fuente de preocupación constante para los padres. Esta inquietud nos acompaña en todas las etapas de su desarrollo hasta su primera infancia.

Desarrollo psicomotor del bebé hasta 1 año

Desarrollo psicomotor del bebé

El desarrollo psicomotor es fundamental para que el bebé pueda explorar su entorno y, así, ir progresando en otras facetas de su crecimiento.

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El peso y la talla del bebé dependen de factores como la genética o el sueño

¿Qué factores pueden influir en el peso y la talla del bebé?

La herencia genética, la alimentación, el sueño o las enfermedades pueden determinar el crecimiento de bebés y niños.

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Gráficas de crecimiento y percentiles en niños y bebés

¿Qué son los percentiles de peso y talla del bebé?

Los percentiles describen aspectos del crecimiento de los niños, como el peso, la talla o el perímetro craneal, en relación con el sexo, la edad y la media.

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IGráficas de crecimiento infantil

¿Sabes cómo interpretar la curva de crecimiento de tu hijo?

A la hora de interpretar la curva que nos presentan las tablas de crecimiento infantil, hay que observar, ante todo, la tendencia general de la misma.

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Peso, medidas, perímetro craneal del bebé recién nacido

¿Qué indican el peso, la talla y el perímetro craneal del bebé recién nacido?

Los bebés recién nacidos suelen pesar entre 2.700 y 3.900 gramos y medir entre 47 y 52 cm.

Poco tiempo después de nacer llega el momento de las curas. Primero su ombligo, luego con una gasa suave la matrona retira el vérnix caseosa, una fina capa de grasa que recubre su piel para ayudarle a regular su temperatura corporal en las primeras horas. El neonatólogo realizará su historial clínico y examinará su estado general (cuello, cráneo, fontanelas, vientre, piel, órganos sexuales, ojos, orejas, nariz...).

Tu bebé recién nacido ya tiene sus sentidos prácticamente desarrollados, aunque todavía faltan unos meses para que lo hagan completamente. ¡Los ruidos fuertes le asustan! Tu bebé prefiere escuchar tu voz, le reconforta. Un recurso útil para tranquilizarlo será mecerlo contra tu pecho. Sentirse abrazado, además, le proporcionará una experiencia agradable y le ayudará a desarrollar, desde las primera horas, una autoestima positiva, fundamental para su desarrollo emocional.

El recién nacido también distingue la luz de la oscuridad. Aunque todavía ve borroso, prefiere ver tu rostro o el de papá. Todavía no os mira a los ojos, pero se fija en los bordes de vuestra cara (barbilla y orejas). Los bebés recién nacidos también os reconocen por el olor. Para vuestro bebé no hay duda: ¡vosotros sois sus padres!

Para relacionarse con su entorno, el bebé recién nacido utiliza los reflejos, que son movimientos, respuestas innatas e involuntarias, que poco a poco irán desapareciendo. Haz una prueba: ofrécele un dedo de tu mano y el bebé tenderá a agarrarlo con fuerza o toca suavemente un extremo de su boca y el bebé girará la cabeza en busca de tu pecho. Uno y otro respectivamente se conocen como el reflejo de prensión palmar y el reflejo de búsqueda. Pero hay otros muchos más. ¡Aquí te ayudamos a identificarlos! También os ofrecemos consejos prácticos sobre sus primeros cuidados en casa: cómo debe ser su higiene, a qué temperatura bañarlo, qué indica su llanto...

Las gráficas de crecimiento infantil son una herramienta útil para los pediatras ya que si se produce algún cambio brusco en la medición de los percentiles puede indicarnos algún problema de salud infantil. Lo más importante es que vuestro hijo mantenga una evolución constante dentro de la curva, tanto en el peso como en la longitud o altura. ¡Ten en cuenta que los prematuros crecen a diferente ritmo que los bebés nacidos a término!

Desde que nace el bebé hasta los 2 años se produce una etapa de crecimiento acelerado. Los rasgos de tu hijo se estilizan: sus extremidades se alargan y su cara y cuerpo se afinan. En esta etapa los niños necesitan un aporte adecuado de energía. Los padres cubrimos sus necesidades energéticas con la introducción de alimentos sólidos: nuestro hijo pasa en pocos meses de tomar el pecho o biberón a la comida de mayores.

A partir de los 3 años el crecimiento de los niños se vuelve más gradual. Los niños crecen a un ritmo más lento que en etapas anteriores. Ahora muchos padres están preocupados porque el apetito de su hijo ha disminuido: el niño enseguida se llena y no come casi nada. ¡No debes preocuparte! Tu hijo necesita menos energía para mantener su crecimiento.

A partir de los 12 años se inicia otra etapa de crecimiento intenso. Ésta es la etapa que conocemos comúnmente como la del "estirón".