Niño: la sexualidad en los 9, 10 y 11 años

El niño deja atrás la etapa de bebé entre su segundo y tercer año. En este periodo todos los niños saben andar y hablar, por lo que relacionarse con ellos es más divertido.

Los niños de 9 años saben que existen diferentes formas de educar y a los 10 años muestran claramente su opinión. A los 11 años se centran más en su grupo de amigos.

La intensidad y frecuencia de las relaciones sexuales pueden variar si la pareja quiere quedarse embarazada, durante el embarazo o después del parto.

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Entre los 3 y los 5 años, o incluso antes, los niños empiezan la guardería o la escuela infantil. A esta edad los niños desarrollan una gran capacidad para preguntar. Surgen los famosos "por qué", pueden aparecer los "amigos imaginarios" y comienza la etapa del "juego simbólico".

El juego simbólico se caracteriza por jugar a representar situaciones que los niños conocen, pero que no ven en el momento del juego (juegan a ser policías, médicos, bomberos...) La actividad más importante para los niños es el juego, pero también les encanta cantar, dibujar y colorear.

Entre los 6 y los 8 años los niños adquieren nuevas responsabilidades, como la de hacer las tareas o deberes. Y en este momento pueden aparecer problemas relacionados con el aprendizaje y la autoestima. El niño también amplía su círculo de amigos y en el colegio empieza a crear sus primeros lazos de amistad.

La etapa previa a la "temida" adolescencia se inicia a los 9 años y finaliza alrededor de los 11 años. Su físico experimenta grandes transformaciones, que preparan al niño y a la niña para la pubertad. Ahora son mucho más independientes desde el punto de vista emocional. Y sus principales problemas están relacionados con el ámbito escolar.

Por nuestra parte los padres, durante todo este periodo, empezamos a enseñarles a cooperar en casa, estamos pendientes de su evolución en el colegio y establecemos normas y límites con el objetivo de proporcionarles seguridad.

Los niños de 8,9 y 10 años muestran una conducta diferente cuando están en casa y cuando están en el colegio. En casa todavía necesitan de nuestro cariño y comprensión, a pesar de mostrarse cada vez más independientes.

En esta etapa también surgen los primeros signos de fracaso escolar por lo que no es raro que nuestro hijo se muestre reticente a la hora de ir al colegio. Algunos niños parecen que no se enteran en clase y a otros niños les cuesta permanecer atentos en clase.

Los padres tenemos que estar pendientes de la evolución de nuestro hijo en el colegio. Cuanto antes detectemos un problema, antes podremos encontrar la solución. De esta forma ¡estamos ganando tiempo!

Los padres también tenemos que evitar sobrecargar a nuestros hijos con actividades extraescolares. Los niños de 8 a 10 años no son máquinas. ¡Todavía necesitan tiempo para el entretenimiento y el juego!

Existe un temor infundado que se basa en la creencia de hacer daño al feto durante la gestación, por lo que muchas parejas restringen sus relaciones sexuales en este periodo. En principio, la sexualidad de la pareja no tiene porque verse afectada durante el embarazo, a no ser que exista una complicación grave que impida el encuentro sexual (hemorragias vaginales, parto prematuro anterior, placenta previa...). En estos casos, debes saber que el coito no es la única forma de expresión sexual para la embarazada. ¡Tu ginecólogo te indicará cuándo está contraindicado!

Durante el embarazo la libido de la mujer puede verse afectada, de forma que a veces experimente una disminución y otras un aumento del deseo sexual. Las molestias que se producen en el primer trimestre de embarazo (náuseas, vómitos...) pueden favorecer que la mujer no sienta el mismo impulso sexual. ¡Ocurre lo mismo en el tercer trimestre de gestación! En cambio, en el segundo trimestre de embarazo estas molestias ya han desaparecido, por lo que es posible que el apetito sexual, anteriormente adormecido, pueda aumentar, e incluso mejorar con respecto a estadios anteriores.

Después del parto conviene esperar a que la episiotomía de la madre se haya cicatrizado. Se recomienda esperar entre 3 y 4 semanas después del parto para iniciar las relaciones sexuales, aunque esto depende de cada pareja. En cualquier caso se recomienda realizar una revisión médica para comprobar que todo está bien.