Bebé: el comportamiento en el recién nacido

El nacimiento de un bebé es uno de los momentos más emocionantes para una madre, y para un padre. Después del embarazo y el parto, la pareja y el recién nacido tienen que adaptarse a un nuevo entorno.

Los bebés recién nacidos tienen que adaptarse a los cambios fuera del útero… Nada más nacer, los padres escuchamos la vitalidad de su primer llanto. ¡Por fin vemos su carita!

El comportamiento del bebé está marcado por varios factores: el vínculo que establece con sus padres, su personalidad y el entorno o educación que los padres ofrezcan al niño.

¿Cuál es el temperamento de tu bebé?

Temperamento del bebé recién nacido de 1 un mes

El carácter del recién nacido se deja ver en aspectos de su desarrollo como su regularidad o su facilidad para adaptarse a los cambios.

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Motricidad y habilidades del recién nacido

Desarrollo psicomotor del bebé recién nacido

Cada bebé madura a un ritmo diferente. Algunos bebés desarrollan primero unas habilidades y después otras.

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¿Qué significa la sonrisa del bebé de 1 mes?

Primera sonrisa del bebé recién nacido, reflejo

La sonrisa del bebé de menos de 3 semanas indica bienestar en el bebé, aunque todavía no es una respuesta social.

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El bebé en la cuna

¿Por qué algunos bebés rechazan estar en su cuna?

Muchos bebés no quieren estar en su cuna. Esta reacción es perfectamente normal y se asocia al instinto de supervivencia del ser humano, que busca la protección que le ofrece estar cerca de su madre.

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Sueño y vigilia del recién nacido

¿Cómo duerme el bebé recién nacido?

Los bebés recién nacidos pasan la mayor parte del día y de la noche durmiendo. El sueño del bebé atravaviesa varias etapas. La mitad es sueño tranquilo y la otra mitad, sueño activo.

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Horario y alimentación del bebé lactancia

El horario del recién nacido

Durante el primer mes de vida, el horario del bebé suele ser un poco caótico y se rige básicamente por la necesidad de alimentarse.

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Capacidades del bebé recién nacido

Las asombrosas capacidades del bebé al nacer

Los bebés recién nacidos presentan unas capacidades extraordinarias al nacer. ¿Quieres saber cuáles son?

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Con la práctica los padres aprendemos a distinguir cuando el bebé llora porque tiene hambre, sueño o se siente molesto. También sabemos si nuestro hijo es un bebé fácil, un bebé difícil o un bebé apático.

El cambio del pañal, el aseo diario, el sueño del bebé y su alimentación son las primeras formas de cuidado físico. Al principio estos cuidados pueden resultar agotadores para los padres. Sin embargo, este cansancio se disipa, por lo general, cuando cogemos al bebé en brazos, le hablamos, le acariciamos y percibimos su primera sonrisa, aunque ésta todavía no sea una respuesta social, es un indicador de que nuestro bebé madura correctamente.

Además de su sonrisa, el contacto estrecho entre padres e hijos favorece la relación de apego. No hay que olvidar que este vínculo natural facilita la crianza de los bebés. Si los padres no tienen apego por la propia cría, si no sienten ternura hacia ella, difícilmente soportarán las noches en vela, las enfermedades, los cólicos del lactante y las rabietas de nuestros hijos.

Los cambios que experimenta el bebé en su desarrollo intelectual, psicomotor, afectivo, psicológico y social son realmente espectaculares durante su primer año de vida. De ser un recién nacido desvalido, pasa a convertirse en un niño cada vez más autónomo que anda, juega y se relaciona con los demás.

Poco tiempo después de nacer llega el momento de las curas. Primero su ombligo, luego con una gasa suave la matrona retira el vérnix caseosa, una fina capa de grasa que recubre su piel para ayudarle a regular su temperatura corporal en las primeras horas. El neonatólogo realizará su historial clínico y examinará su estado general (cuello, cráneo, fontanelas, vientre, piel, órganos sexuales, ojos, orejas, nariz...).

Tu bebé recién nacido ya tiene sus sentidos prácticamente desarrollados, aunque todavía faltan unos meses para que lo hagan completamente. ¡Los ruidos fuertes le asustan! Tu bebé prefiere escuchar tu voz, le reconforta. Un recurso útil para tranquilizarlo será mecerlo contra tu pecho. Sentirse abrazado, además, le proporcionará una experiencia agradable y le ayudará a desarrollar, desde las primera horas, una autoestima positiva, fundamental para su desarrollo emocional.

El recién nacido también distingue la luz de la oscuridad. Aunque todavía ve borroso, prefiere ver tu rostro o el de papá. Todavía no os mira a los ojos, pero se fija en los bordes de vuestra cara (barbilla y orejas). Los bebés recién nacidos también os reconocen por el olor. Para vuestro bebé no hay duda: ¡vosotros sois sus padres!

Para relacionarse con su entorno, el bebé recién nacido utiliza los reflejos, que son movimientos, respuestas innatas e involuntarias, que poco a poco irán desapareciendo. Haz una prueba: ofrécele un dedo de tu mano y el bebé tenderá a agarrarlo con fuerza o toca suavemente un extremo de su boca y el bebé girará la cabeza en busca de tu pecho. Uno y otro respectivamente se conocen como el reflejo de prensión palmar y el reflejo de búsqueda. Pero hay otros muchos más. ¡Aquí te ayudamos a identificarlos! También os ofrecemos consejos prácticos sobre sus primeros cuidados en casa: cómo debe ser su higiene, a qué temperatura bañarlo, qué indica su llanto...

El comportamiento de tu bebé depende de su temperamento: si es un bebé fácil, un bebé difícil o un bebé apático. Durante los primeros meses tu bebé se mostrará encantador, tranquilo y adorable, aunque suela lloriquear un rato cuando tenga hambre o sueño.

Cuando tu hijo aprende algo nuevo se produce un "bache" o "periodo crítico", que puede modificar su comportamiento. El bebé puede llorar más que antes ¡No te preocupes! Tu hijo volverá a comportarse como era habitual en poco tiempo.

A medida que el bebé adquiere mayor movilidad (permanece sentado, gatea, empieza a caminar) su mundo se amplía y, por consiguiente, se despierta su curiosidad. ¡Tu hijo mostrará deseos de independencia! En este momento para los padres entra en juego una nueva clave en la educación y manejo de su bebé: la distracción.

A los dos años su comportamiento también es muy variable, pasa de ser un niño amoroso o un niño irascible, irritable. Empiezan las rabietas, también conocidas como pataletas o berrinches. ¡Ten paciencia! Tu hijo necesita reafirmar su personalidad. Por esta razón, es muy importante que vosotros, los padres, empezéis a establecer algunas normas y limites en su educación.