Bebé: el desarrollo, etapas en el embarazo

El nacimiento de un bebé es uno de los momentos más emocionantes para una madre, y para un padre. Después del embarazo y el parto, la pareja y el recién nacido tienen que adaptarse a un nuevo entorno.

El embarazo es un periodo de enormes cambios físicos y psicológicos. Los síntomas de embarazo se manifiestan incluso antes de que la mujer sepa que está embarazada.

Desde que descubres que estás embarazada irás conociendo cómo se desarrolla el feto cada semana de embarazo y cómo se desarrolla el bebé y niño en su primera infancia.

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Semana 37 de embarazo

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Con la práctica los padres aprendemos a distinguir cuando el bebé llora porque tiene hambre, sueño o se siente molesto. También sabemos si nuestro hijo es un bebé fácil, un bebé difícil o un bebé apático.

El cambio del pañal, el aseo diario, el sueño del bebé y su alimentación son las primeras formas de cuidado físico. Al principio estos cuidados pueden resultar agotadores para los padres. Sin embargo, este cansancio se disipa, por lo general, cuando cogemos al bebé en brazos, le hablamos, le acariciamos y percibimos su primera sonrisa, aunque ésta todavía no sea una respuesta social, es un indicador de que nuestro bebé madura correctamente.

Además de su sonrisa, el contacto estrecho entre padres e hijos favorece la relación de apego. No hay que olvidar que este vínculo natural facilita la crianza de los bebés. Si los padres no tienen apego por la propia cría, si no sienten ternura hacia ella, difícilmente soportarán las noches en vela, las enfermedades, los cólicos del lactante y las rabietas de nuestros hijos.

Los cambios que experimenta el bebé en su desarrollo intelectual, psicomotor, afectivo, psicológico y social son realmente espectaculares durante su primer año de vida. De ser un recién nacido desvalido, pasa a convertirse en un niño cada vez más autónomo que anda, juega y se relaciona con los demás.

El desarrollo del feto varía mucho en los tres trimestres del embarazo. En el primer trimestre se forman sus órganos principales. En el segundo éstos se vuelven más complejos, mientras que en el tercero el feto aumenta de tamaño preparándose para nacer.

Todas las mujeres notan alguna molestia durante el embarazo. No suele revestir ninguna gravedad y, por lo general, desaparece tras el parto. Sin embargo, en ocasiones pueden surgir complicaciones más graves que requieren intervención médica. Por ello, la mujer debe comunicar a su ginecólogo de inmediato cualquier síntoma inusual.

En la actualidad son cada vez más frecuentes los embarazos múltiples, debido a la utilización de las técnicas de reproducción asistida. Se suelen considerar embarazos de alto riesgo que requieren un control médico más exhaustivo.

En cuanto a ti, semana a semana observarás como irán apareciendo y desapareciendo algunas molestias típicas del embarazo: las náuseas en el primer trimestre, el ardor de estómago en el segundo trimestre y el dolor de espalda en la recta final de la gestación. Tu embarazo puede durar entre 39 y 42 semanas.

Durante el embarazo tu hijo pasa de ser un embrión con aspecto de alubia a convertirse en un feto con forma humana. ¡A los 20 días ya puedes escuchar latir su corazón y en el quinto mes (entre la semana 19 y 21) saber si es niño o niña! A lo largo del embarazo el feto va madurando hasta que todos sus órganos funcionen correctamente (intestinos, páncreas, pulmones, riñones...) y el bebé esté preparado para vivir fuera del útero.

El desarrollo de los bebés en su primer año de vida también es espectacular. Tu hijo pasa de necesitarte para todo (alimentarse, dormirse, desplazarse...) a ser un niño autónomo que anda, habla y juega con otros niños. ¡Cada vez se parece más a un adulto, como su mamá o su papá!