Todos los sistemas de retención infantiles deben estar homologados según la normativa ECE R-44/03. Esto significa que el dispositivo cumple los requisitos de calidad necesarios tras haber sido sometido a una serie de pruebas para garantizar su seguridad y fiabilidad.
Para reconocer que la silla está homolagada debe tener una etiqueta naranja, situada por lo general en la parte trasera de la silla, con los siguientes datos: