El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es un cuadro clínico de origen confuso, pero cuyo resultado es la muerte brusca de un bebé pequeño, sin ningún síntoma previo. Es decir, un bebé aparentemente sano unas horas antes aparece muerto en su cuna.
Es una situación sin duda trágica para las familias que la viven.
Todavía no se conoce con certeza la causa o causas. Continuamente se investiga sobre este tema.
Se ha atribuido a diversos factores, todos ellos relacionados con la inmadurez de los sistemas de control del sistema nervioso central (los que regulan el sueño y la respiración mientras el bebé duerme).
¿HAY ALGÚN FACTOR QUE PREDISPONE?
Es más fácil que ocurra antes de los 6 meses. La mayoría de los bebés que lo sufren previamente no han mostrado ningún síntoma de alarma.
Se sabe que algunas condiciones pueden predisponer a este accidente fatal como:
Cuando se tiene algún indicio de que existe riesgo de SMSL, se pueden utilizar unos dispositivos que registran la respiración y el latido cardiaco del bebé. Pueden ser solicitados a los hospitales o bien los propios médicos lo pueden recomendar.
Se llaman monitores de apneas. Detectan los descensos de la frecuencia cardiaca y respiratoria por debajo de ciertos valores y hacen sonar una alarma. Se pueden utilizar durante todo el día o solamente cuando el bebé duerme.
Lo primero sería intentar maniobras de reanimación o resucitación y pedir ayuda. En ocasiones, si los bebés han sido atendidos con prontitud y se recuperan, se denomina "Episodios aparentemente letales".
Pero si ya no hay salida y ha sido imposible la reanimación y se sospecha que ha sido el SMSL, la familia puede: